Cause it´s bitter sweet symphony, this life/Tryng to make ends meet, you´re a slave to money then you die/Bitter Sweet Symphony/The Verve
Hola perdida/soy yo, el ex amor de tu vida/volví a hacerte mía porque un amor así no se olvida/ Hola perdida/El Blachy
Cincuenta y un textos del libro Poeta en Animal Planet Revisited (2015) del escritor dominicano, residente en Estados Unidos, Juan Dicent o Dino Bonao.
Ya sé , el libro huele a libro encontrado por azar dentro del paquete de otros libros existiendo también por casualidad. Ya sé que Ediciones Cielo Naranja de Miguelín lo revistió hace unos años.
No importa, un libro siempre será un tesoro, aunque lo encontremos en el fondo de la cartera Louis Vuitton de la secretaria de un dealer de Lamborghinis en medio del monte y al lado del 15 de Azua.
Dicent en su libro Animal Planet desglosa un humor cronopio, cibadeño newyorkin, agridulce, atravesado por una línea de metro desde la Línea C de Los Alcarrizos hasta la Línea A de la 190 Street próxima a Washington Heights e Inwood.
La literatura de Dino reúne lienzos de amaneceres multitasking en Bonao con la llegada del Clásico y la recogida de nieve al pie de la entrada del bildin, esa melcocha húmeda y parda que rompe la espalda y te hace añorar los insultos y la resaca saraza del juego de dominó que dejaste atrás en la acera del colmado de Fellito.
Garbage Truck/El camión de la basura volvió a pasar y siguió pasando/Los hombres ya no silbaban, pero si se llevaron los tanques, las flores amarillas, las aceras , lo pájaros, el asfalto.
El Dino Bonao, evasivo e irrelevante en la literatura dominicana, según su propia apreciación cuando lo contacté vía Gmail. ¿O Dino no usa wasap? Es capaz.
Tienes el talento mordaz, sin malicia, diría yo. Tienes un pesimismo divertido, además un humor donde brota la desigualdad y la discriminación sistémica sin ser la proclama esperada para incendiar los cielos. Tienes las ganas no tan sutiles, casi imperceptibles, de joder el mingo. ¿Por qué escribes y huyes, entre tus libros ya ha pasado mucho tiempo?
Debe ser porque escribo a lo loco, sin plan ni norte. Escribo sin pensar en final de libro: luego recojo y posiblemente aparece alguna azarosa coherencia temática o algo así.
Trojan Horse / A esa muchacha chilena la conocimos en el bar 8puertas en la Zona Colonial. Eran los años de las apariciones del ácido. No recuerdo quién fue el primero en hablar con ella, tal vez yo; la seguimos a su apartamento en la Arzobispo Meriño. Ella debía estar intoxicada, ¿quién carga con una manada de fundíos? Otro fundío.
Y te pregunto. ¿Lo que se hace ahora es el intento de llegar a la gran literatura dominicana o la literatura a secas o las ganas de buscar sonido como los Alofokes? Claro, hay gente muy buena. Aunque hay uno por ahí que le vendaron los ojos y se niega a ver lo que se escribe aquí. Hay un círculo interior que organiza festivales y foros solo aptos para las castas y el dinero, siempre el dinero.
Yo recuerdo un episodio de Sócrates con Platón: Poeta recita poema. Platón, quizás exigente por ser excelente escritor, le susurra a Sócrates: “Eto no e poema na”.
Sócrates, perdiendo su usual compostura dice: “Si usted se da un trago de vino, cual considera bien agrioso, ¡usted no alega vino, es vinagre, carajo!
Bien claro queda que la literatura aun si une, aunque se consideré leve o malosa o vil o algo igual de peor, sigue siendo Literatura con mayúsculas.
¿Te quedas definitivamente en Estados Unidos?
Mientras tenga que trabajar, sí.
¿ Tú te consideras un escritor de la diáspora ? Me da la impresión que los escritores diaspóricos ostentan esa condición con mucho orgullo bipatriota. Es algo así como que mangué mi visa, tengo residencia o soy ciudadano y ya vivo aquí en el American Dream, en el oxidado vellocino de oro, ya deteriorado, mochao por la mitad, regido por un cavernícola naranja que nunca aprenderá nuestro maldito idioma.
La diáspora es la gente de un país viviendo y trabajando en otro país, ergo, soy diasporero.
A man and a woman sitting at a table at a McDonalds in JFK/ Domingo, vamos a New Jersey a la casa de los viejos/Mamá nos va a hacer una comida bien dominicana, es decir, un sancocho de siete carnes con arroz y aguacate/Papá estará muy ocupado decidiendo cuál juego quiere ver/Estará mi hermano con su odioso uniforme de policía y su esposa de Kansas City todavía más odiosa y mi sobrino de ojos azules tan adorable…Pondrán bachata, discutirán de política de lo mal que está mi querida Quisqueya/asustarán a los perros que se pondrán a ladrar, y nos rodearán de ese amor fraternal que es imposible no sentir, no apreciar, no abrumarse.
A partir del año 2005, Dino Bonao, publica sus relatos y lo que se le ocurra en su bitácora Blogworkorange.blogspot.com. Su literatura ha paseado por varios festivales internacionales. Ha visto sus textos en antologías de Europa y Asia.
Publicó los libros Poeta en Animal Planet, My Uncle’s First Jeans, Summetime (Editores Luna Insomne) Monday Street y Winterness.
Gracias por la acogida, poeta.
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