"Cuando no hallo las palabras exactas, ¿qué hago?" (Coronado)
La búsqueda constante de una salida es lo que nos ocupa durante toda nuestra vida. La literatura está llena de ejemplos que de una manera u otra esa búsqueda no cesa. En la Odisea, se utiliza cualquier medio para lograr el fin insistente del objetivo. En el Quijote, esa búsqueda interior que lleva a caminos intrincados por la ruta de la mente va más allá del grado de locura. Cortázar, ramifica dichos caminos para que de una alguna forma lleguemos a una salida que al final no llega. Borges, Rulfo, salidas que nos dirigen a otras salidas sin entradas aparentes. Sin embargo, Coronado no la busca. La maestra Dinorah, no quiere salir de sus laberintos. Se siente cómoda allí.
En "Anhelos en ruta", Editora Puente del Arte, 2024, de la autoría de Dinorah Coronado (La Vega, República Dominicana) y bajo el cuidado de la edición de la escritora Ana Almonte, los laberintos se tornan agradables, románticos y acogedores. La dama vegana, se sienta en el centro de su "pantalla del tiempo" y aunque reconoce "sus angustias", saben que son inherentes a su condición humana y las aceptas con recogimiento:
"Suplico a Buda, al universo, esparcir la
sagrada oración de paz
del clamor con mi abuela ida
un Padre Nuestro se aferra a mi pecho
en instantes de mística duda.
Vuelve, pido a Dios, mi pastor
y en el popurrí de súplicas recuerdo
la dulzura de la madre virgen.
En este Inevitable caos de tropiezos
los anhelos elevan a otras esferas
buscando ungüentos, parches poderosos
que alivianen la carga de mis complejos días.
En este escenario turbulento, soy yo, mis angustias
de nuevo yo, los otros y ustedes con sus vaivenes
en abrazos de ideas, triunfos
dialéctica de arrebatos y serenidad
encerrados en la pantalla del tiempo". ("Dialéctica de antepasados") Pág.43

Esa serenidad la fortalece, los embates del tiempo la recomponen. La orientadora Coronado, emerge y con ella trae la poesía, el canto, la música que revitaliza al espíritu:
"Te escribo desde mi ventana
sondeo matices de esperanza
con signos de mayo florido.
Te escribo con letras de barro
en mis sueños de cascabeles
en tu nombre, historias, retahílas de vivencias
desandan laberintos.
Una mujer me presta sus máscaras
pincel escondido en el marco de Dalí
voz que canta desatinos al viento
danza voluptuosa rescatada del olvido
en el libro de la aventura.
Tráeme tus cantos frescos
sus ritmos efímeros y devolveré las máscaras
que ocultan mi esencia
en la pasión que se eterniza". ("Te escribo") Pág.73
A la autora de "Interioridades", el tiempo la habita, la hace suya; pero ella, a su vez, vive el tiempo, entonces lo hace suyo y la simbiosis sujeto-tiempo, tiempo-sujeto, hace florecer la magia:
"De un lugar a otro
alargo, acorto retazos de tiempo
fabrico mi propia espera
en laberintos agitados, silenciosos.
El amo araña con garras de miel
sonrisas, suspiros, clava sus ansias de poder
en mi alma vulnerada.
De un lugar a otro
cargo mi alforja de dudas
por lagos inútiles, sin peces ni estanques.
Todos me entregan su cansancio
sueños, sin tiempo de evolucionar
hundo mis propósitos
dejando que se ahoguen en
pantanos sin fondos". ("Traslado") Pág.31
Sus palabras, aromatizadas con metáforas, resuenan en su quehacer como instrumentos sinfónicos. El bailar de sus arpegios y el uso matizado de los silencios, hace de sus versos una mezcla de armonía y ritmo que refleja su sentir:
"Tu voz, posada de poesía
violín, chelo, sonata tras mi espalda
inventa el vals de alegres mariposas
para iluminar mi vida.
Como guitarra inundas de notas pícaras
lo que sé que guardas
torero de pasodoble
espantas desatinos, fantasmas
con tu arpegio multicolor.
Tu concierto barroco trae huellas de parques
bostezos de pueblo, bajas entonaciones
eres instrumento de afecto
solo tú conduces mis dudas a mejor puerto
y descompones mis deseos en los redobles del tambor".("Colmada de cantos") Pág.37
Y es ese aroma, ese ritmo, lo que la hace convivir en completa sinergia con su encierro. Es una libertad condicionada entre los obstáculos del camino y el deseo, su deseo de revivir una y otra vez el pasado:
"Entre rezos, plegarias, cuerdas solitarias, acto de resignación frente al cuerpo que renuncia a lo vital se congelan los últimos gestos, dramatismo del dolor. Una historia, encuentro de dolientes, celebra los años mozos de tiempos lejanos, vuelve a la infancia, a los amores compartidos en laberintos secretos, pieles añejas barren los recuerdos; se impone el olvido, las palabras reviven el pasado y nos reconocemos en el porvenir de otro sendero. Lirios y rosas perfuman la despedida entre el fuego que seca el llanto de la despedida; un abrazo agradecido, colmado de aliento funde la esperanza y el adiós". (Pág.101)
La también ensayista, dirige sus miramientos a la naturaleza y a esas fuerzas que la acompañan en su caminar circular. Esto la coloca como una combatiente de las deficiencias del medio que la rodea:
"A los pies del desafío. Te expones en la vitrina del dolor, agrandas tus atributos en el llanto de la multitud. Construye capas alentadoras sobre la dejadez cotidiana para apaciguar la tristeza de tus días. Se impuso la ambición, no caben tus mandatos en el ojo de la aguja donde se aturde el desafío. El mundo esparce aromas de incienso para anestesiar la esperanza, acallar los anhelos imaginarios de resurrección. Solo tus sueños, desvelos de gaviotas, burbujean en el viento fúnebre. La pólvora invencible, obsesiva, dispersa todo dejo de lucidez en banderas a media asta. Un signo testarudo define la jornada de certeros disparos que traspasan la confianza. Como un comando mitológico, la vida pendía de un índice aterrador, designio escrito en la tablilla de arcilla, a los pies de un fenicio suplicante. Una lápida reproduce el ruego multitudinario, la melodía de Beethoven en los labios unidos por la gratitud, tu nombre se envuelve en la ceniza que abonará la historia del porvenir por los siglos de los siglos". (Pág.100)
Es en su poema "El pueblo", donde refleja esa escritura beligerante, pero al mismo tiempo llena de una ternura que armoniosa con el espacio onírico de sus recuerdos:
"Permanecen calles descalzas, ecos
atavío de asfalto, rugir de viajeros inminentes
aguas frescas, hortensias tímidas
montañas, valles, arrozales frente a minas
voz extendida en victrolas envejecidas con manchas del
ayer.
Rumores de oro, azúcar y níquel suenan en tu pecho
el cacique inalcanzable moja la furia del Yuna
fortaleza, escondite de rebeldes con lanzas, fuego.
El trapiche muele la historia de una caña negra
esclavizada por el azúcar.
Un roedor danza en la glorieta de tu parque intranquilo
bullicioso, tras el gato Micifuz.
Máscaras salpican bullas de mujeres
apetecidas sin compasión en el ruedo de tiempos idos.
Rugir de noches con llantos de luna agobia los sentidos
en medio de aguaceros que inundan
las calles solitarias del desasosiego". (Pág.17)
Dueña de una carrera literaria llena de premios y logros, la maestra Dinorah Coronado, convive con los sueños de una época. Evoca las vivencias de esos días que nunca han quedado en el pasado. Ella habita allí en ese laberinto de palabras que la transmuta a ser poesía:
"En el jardín de mis sueños florecen vocablos perfumados
esencias de oriente y occidente coquetea en el sendero
un viejo velero cuece la risa recién nacida
el silencio apaga el ardor de su alegría
escucho la brisa en su anclar libre.
Las cuerdas vibran en la tarde primorosa
esculpen ocasos, abrazos de luna llena.
El paisaje cosquillea mis ojos dormidos
un vals trae historias de cuerpos ágiles
evocando tus años de bailes subrepticios
con fragancia de alelíes y suavidad de algodón.
En el jardín de mis sueños se cuelan los sabores
juegos cómplices de aguaceros y mangos
en pleno arrebato de voces atléticas.
Almíbares de abeja dulzuras de caricias
aromas de cajuiles, mandarinas, guayabas
delicias del paladar en el amargo camino
de especias flotantes en el té del amanecer".("Huellas sensoriales") Pág.82
La destacada escritora Ana Almonte, al referirse a nuestra autora en la presentación de la novela "Raquel" en el año 2024 dice lo siguiente: "Hablar de la narradora, la poeta, la ensayista, la actriz, la sicóloga y teatrista es más que un privilegio, y digo privilegio porque es una de las pocas escritoras, tomando como referente, sin ganas de sobredimensionar a Coronado, al gran Marcel Proust, que el leerla te deja una huella de añoranzas, y dentro de esas benévolas nostalgias hallamos un espacio donde solo habita una estación: la primavera". Y esa primavera eterna es que le permite pernoctar entre esos muros sutiles que nos llevan a otras rutas y otros muros; los libros:
"A Buenos Aires me voy con maletas de versos
el sabor de Alfonsina, la pluma, bomba del tiempo
sin tacones ni corsés que deforme mi espalda.
Borges me señala el sur en mi viaje del norte
palpo la pampa, tangos, cascadas, huellas
en este viaje de estrofas inacabadas.
A Buenos Aires me voy con mis sueños de mujer
guardados en alforjas discretas
sin genios que descifren sus misterios
con incógnita irreverentes de mares ajenos casi míos.
Voy a entregar la casa tomada
con tinta de Cortázar y sabor de siglos.
Orozco, Molina, Silvia Mellado, Galimi
construyen vitrinas de palabras sueltas
entre laberintos clásicos, contemporáneos
abecedarios hermanados para escribir
poemas sobre horizontes infinitos".("Todo lo que soy") Pág.51
"Anhelos en ruta", es un poemario donde la búsqueda es permanente pero no para salir sino para encontrase. Termino con este bellísimo poema de nuestra gran poeta Dinorah Coronado, espero que sea del disfrute de todo aquel que Dios le ha permitido leerlo:
“Remo sobre un océano infinito
tus palabras migran a otros espacios
donde el mar de Byron parece tranquilo
su voz perpetua se ancla en mis sueños
como un lirio hechizo de tumbas marinas
Varada estoy en la orilla, arribo de olvidos
lúcida experiencia deambula en las sales del Gólgota
los brazos se adhieren al vaivén de olas
que se clavan en la madera del barco.
Indecisos suspiros ocultan la duda de su rumbo
el viento aviva los sentidos, aromas lejanos
¡ea!, paisaje, eucaliptos, bromelias
suavidad de corales, cosquillean la piel
Multicolores peces nadan al unísono
y yo planto mi semilla en territorios
donde se inaugura la armonía
otoño bravío de los sentidos".("Búsqueda") Pág.20
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