La música trasciende su dimensión puramente estética para constituirse como un archivo sociocultural denso, apto para la indagación antropológica y etnomusicológica. En el contexto de los estudios sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI), las canciones tradicionales actúan como testimonios históricos donde convergen memorias afectivas, dinámicas de sociabilidad y representaciones identitarias de una comunidad.

Este articulo forma parte de una línea continua sobre etnomusicología del patrimonio, dedicada a examinar composiciones dominicanas como fuentes primarias. En trabajos previos se abordó el merengue «Siña Juanica» desde la antropología del cuidado y los saberes medicinales comunitarios, y «Los Diseñadores» como inventario lírico del consumo y la moda de época y la presencia de la cultura alimentaria en el cancionero popular. El presente texto focaliza su atención en la criolla dominicana, tomando como eje analítico la obra «Como tú besabas» de José Dolores Cerón.

En nuestra revisión documental nos encontramos, que La criolla dominicana emergió entre finales del siglo XIX y principios del XX como una manifestación lírica íntimamente ligada a la costumbre de la serenata urbana y rural. Caracterizada compositivamente por una métrica habitual en seis por ocho y una instrumentación centrada en la guitarra y la voz tenoril o lírica, articulando el lenguaje formal de la romanza hispánica con sensibilidades locales.

Desde el análisis etnomusicológico, la serenata no representaba un mero marco interpretativo, sino una verdadera mediación antropológica en los rituales de cortejo y la configuración del afecto público e íntimo. Distinguir la criolla dominicana de otras variantes insulares y continentales, como la criolla cubana o el valse criollo peruano, exige evaluar sus particularidades de estructuración poética, cadencia armónica y contexto de difusión social (Hernández, 1969).

Compuesta por el maestro José Dolores Cerón (1897-1969), «Como tú besabas» ostenta un hito documental en la música nacional: fue grabada el 21 de diciembre de 1929 en Nueva York por el gran barítono dominicano Eduardo Brito y la soprano Rosa Elena Bobadilla, acompañados por las guitarras de Enrique García y Bienvenido Troncoso (Sierra, 2017). Esta grabación temprana evidencia los circuitos de migración artística e industria discográfica transnacional que conectaron tempranamente a la música dominicana con los mercados caribeños y neoyorquinos.

Collage con interpretes dominicanos de la canción analizada que aparecen el texto e imagen de apoyo.

Un fenómeno antropológico clave en la trayectoria de la pieza es la transición del título autoral original «Como tú besabas» hacia la denominación popular con la que fue apropiada por la memoria colectiva «Como me besabas tú». Esta alteración semántica refleja cómo la audiencia reorganiza el patrimonio auditivo para reintegrarlo a sus propios esquemas afectivos. Posteriores reinterpretaciones por figuras tutelares como Fernando Casado, Luchy Vicioso y José Lacay demuestran la plasticidad formal del tema y su capacidad para renegociar sentidos a través de distintas épocas musicales.

El estudio riguroso del patrimonio musical requiere contrastar la tradición oral y los registros sonoros con el archivo documental en partitura. Una fuente primaria decisiva para este corpus es la obra recopilada por Cerón en 1947, Canciones dominicanas antiguas: Compiladas, transcritas y arregladas para voz y piano. Esta publicación, que reúne una cincuentena de composiciones históricas, constituye un esfuerzo temprano de fijación y conservación del patrimonio lírico.

La recopilación documental no busca inmovilizar el repertorio en el pentagrama, sino proveer un sustento historiográfico que dialogue con los registros sonoros de época conservados en instituciones como el Archivo General de la Nación (AGN). La revisión articulada de partituras y fonogramas históricos junto al trabajo de compositores como Salvador Sturla, Max Guzmán y Juan Francisco García permite estructurar una matriz sistemática para la salvaguardia del género.

De acuerdo con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2003, art. 2), una manifestación cultural adquiere rango patrimonial en la medida en que sea reconocida, recreada y transmitida intergeneracionalmente por sus comunidades. En este marco, la criolla dominicana presenta una problemática patrimonial singular al compararse con otras expresiones insulares de amplia proyección sociocomercial.

El merengue, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016, cuenta con una alta presencia comercial y comunitaria, siendo transmitido mediante la industria discográfica, los bailes populares y la educación formal e informal, con el reto de preservar sus variantes tradicionales frente a la estandarización comercial. Por su parte, la bachata, declarada también Patrimonio de la Humanidad en 2019, goza de una difusión global masiva a través de circuitos internacionales de baile, plataformas digitales y radiofonía, teniendo como desafío proteger los estilos ancestrales de guitarra y su narrativa lírica originaria.

En contraste, la criolla dominicana se mantiene como un patrimonio histórico-artístico documentado, pero con escasa presencia en los circuitos de consumo contemporáneo, cuya transmisión se restringe a archivos partiturales, coleccionismo privado y ejecuciones académicas o conmemorativas, enfrentando la necesidad de una revitalización pedagógica, una reinterpretación por voces jóvenes y su puesta en valor digital. A diferencia del merengue y la bachata, cuya vitalidad patrimonial descansa en una práctica social continua e industrialmente activa, la criolla habita un espacio de vulnerabilidad patrimonial. Su continuidad no requiere una nostalgia paralizante, sino estrategias públicas de catalogación, digitalización e integración en los currículos de educación musical.

Reubicar la criolla en el ecosistema cultural del siglo XXI demanda una mirada etnomusicológica orientada al presente. Traer piezas como «Como tú besabas» a la contemporaneidad implica promover proyectos de reinterpretación que respeten la estructura melódica y poética originaria mientras dialogan con sonoridades y arreglos vigentes. Las instituciones educativas, el Ministerio de Cultura, los archivos nacionales y los medios de comunicación públicos deben asumir la salvaguardia como una responsabilidad de derechos culturales. Favorecer el acceso democrático a las partituras históricas de Cerón y a las grabaciones fonográficas de Brito no solo rinde homenaje a los pioneros de la música dominicana, sino que enriquece el repertorio poético y sensible de las nuevas generaciones.

En definitiva, estudiar la criolla dominicana significa reconocer que la música no es solo una manifestación artística, sino una vía fundamental para narrar la historia, organizar la memoria colectiva y salvaguardar la identidad de nuestro pueblo. El análisis de «Como tú besabas» demuestra que este género constituye un pilar imprescindible para la comprensión del patrimonio musical lírico del Caribe, operando como un documento antropológico que salvaguarda la historia de los afectos y la identidad cultural.

Promover su investigación documental y su puesta en valor estética es un imperativo para asegurar que la memoria sonora de la nación continúe siendo una fuente viva de inspiración y conocimiento. Desde lo personal y profesional, no puedo negar que me he enamorado profundamente del estudio de la música desde la perspectiva del Patrimonio Cultural Inmaterial. Esta línea de análisis surgió formalmente al cursar las dos asignaturas de Etnomusicología del Patrimonio Cultural Inmaterial dentro de mi programa de formación doctoral recién finalizado.

Los artículos que he venido publicando constituyen, precisamente, el resultado de las asignaciones académicas desarrolladas en dicho proceso, abordadas desde mi propio contexto territorial para poner en valor géneros y temáticas de nuestra tradición musical que hoy se encuentran prácticamente en el olvido o al borde de perder vigencia. La salvaguardia de este legado requiere investigación rigurosa, sensibilidad y políticas públicas capaces de articular la memoria escrita y sonora con la transmisión viva de nuestras expresiones líricas contemporáneas.

«Cuántas veces soñando
tus besos suaves sentía,
cuántas veces llorando,
cual triste ciego errante
siempre en busca de luz.
Busco unos labios que me besen
como me besabas tú…»

Con esa hermosa y melancólica metáfora del ciego que vaga en la penumbra buscando la luz de un viejo amor, la canción captura el vacío imposible de llenar tras una despedida. Si quieres sentir toda la fuerza de este poema hecho música y dejarte llevar por su melodía, te invito a buscar y escuchar la versión completa de este clásico en tu plataforma de música favorita. Hasta la próxima semana.

Referencias

Archivo General de la Nación. (s. f.). Álbum musical: Criollas [Registro de catálogo]. Colecciones del Archivo General de la Nación. https://colecciones.agn.gob.do/opac/ficha.php?codopac=OUAUD&idpag=0135271109&informatico=00271309SR

Cerón, J. D. (1947). Canciones dominicanas antiguas: Compiladas, transcritas y arregladas para voz y piano. Editora Montalvo.

Hernández, J. A. (1969). Música tradicional dominicana. J. D. Postigo.

Mi País. (s. f.). La criolla. https://mipais.jmarcano.com/socio-cultural/artes/musica/canciones-danzas/criolla/

Sierra, J. (2017). Cerón, José Dolores. En Diccionario Cultural Dominicano. FUNGLODE. https://diccionario.funglode.org/ceron-jose-dolores/

UNESCO. (2003). Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. UNESCO. https://ich.unesco.org/es/convenci%C3%B3n

Jonathan De Oleo Ramos

Antropólogo Social, Investigador, Gestor Cultural

MSc. Jonathan De Oleo Ramos: Antropólogo, docente-investigador y consultor en patrimonio cultural y políticas culturales. Doctorante en Humanidades y Patrimonio Cultural enfocado en la Investigación. Maestro en Gestión del Patrimonio Cultural, con especialización en antropología de la alimentación, estudios afrolatinoamericanos, derechos humanos y políticas culturales. Becario Mellon (DSI, City College of New York) 2024. Docente en FLACSO-RD y UNIBE. Miembro de la Sociedad Dominicana de Antropología; World Anthropological Union; Instituto Panamericano de Geografía e Historia; Federación Mundial de Estudios Culturales y Consejo Mundial de Académicos e Investigadores Universitarios. Autor de Antropología del Plátano y Cofradías Dominicanas del Espíritu. jonathan.deoleoramos@gmail.com

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