Esta obra de cuentos, del poeta y pintor Eladio de los Santos García, fue impresa y encuadernada en Editora Búho República Dominicana (2005).
La diagramación y el el diseño fue a cargo de Estudio Maher (elizabethhenriquez@yahoo.com), La ilustración de la portada, es del autor de la obra, Eladio de los Santos García. Consta de 108 págs.
La obra está dedicada a sus padres Felicia del Carmen García y Pablo de los Santos. Y consta de una dedicación especial, a su profesor Marcos Paulino Grullón, "por enseñarme que el corazón del ser humano puede ser mejor, a pesar y por encima de todas las circunstancias de la vida" (Ver pág. 7, obra citada).
Contiene dos (2) prólogos, uno bajo la firma del filósofo y catedrático universitario, Joseph Mendoza, bajo el título de "Sentido ontológico de "Catarsis del tiempo" (Ver págs. 9/11, obra citada) y el prólogo titulado "Una catarsis picto-linguística", escrito por la catedrática universitaria, Ingrid Moncluz ( Ver pags. 13/15, obra citada).
Además, en la contraportada de dicha obra, hay nueve (9) escritos, en forma.de epígrafes o notas referenciales sobre la citada obra de cuentos, para un total de once (11) notas que inducen al contenido del resto, como apuntes de orientación a los-as lectores-as.
Eso me obliga a volver a referirme al libro y su presentación como credencial publica y su valor. No hay necesidad de tantas cartas o.notas de presentación de una obra, porque el libro, en sí mismo, sostiene su credencial ante los-as lectoras.
Eso ocurre en nuestra sociedad, porque los llamados críticos "vacas sagradas" o jueces sentenciosos de lo que sirve o no sirve", en base a su nombre y "prestigio", han impuesto la falsa visión de que lo que se diga y quién lo diga, le fija valor o categoría a dicha obra. Y eso es una vulgar falsedad.
La obra, desde su contenido, habla de si misma y ella en sí misma, desde su base y universo estético o no, proclama su valor y se gana su propio espacio.
Ningún mal llamado "crítico literario", le imprime valor a la obra y menos los transcríticos literarios, como yo. Nuestra opinión es un referente más de posible orientación a los-as lectores-as, en relación a los universos estéticos de la obra.
A mí me luce decir todo eso, porque yo no soy un crítico literario, yo soy un transcrítico literario que ha venido a estos espacios, precisamente a eso, a oponerme abiertamente a sus aberraciones sentenciosas, olorosas a estrados judiciales, repletos de sentencias y condenas.
Ahora, después de este necesario desahogo, me permito entrar a los universos estéticos de esta obra de cuentos, teniendo muy en cuenta su estructuración estético-literaria.
La mayoría de los veintisiete (27) cuentos que integran esta obra, son breves y registran niveles de intensidad que sorprenden al lector, por las salidas y acciones inesperadas de sus personajes, en cada escena.
La voz y la mirada introspectiva del pintor, se desplazan por los perfiles del recuerdo o la memoria del pintor, exponiendo una autoradiografía de su concepción sobre la pintura y los pintores que llenan el aprecio y la consideración de visión pictórica, llevadas de manera poética a la narrativa, desde la simbología de la lengua.
Lo erótico y el sentimentalismo del Ser, son presentados aquí, como una alternativa de valor estetico-recreativo.
Se trata de una narrativa sostenida en la proyección de la experiencia del autor, desde sus vivencias y sus trasiegos pictóricos, convertidos aquí en alternativas narrativas, desde el cuento.
La filosofía del ser y sus quimeras, aquí son alternativas temáticas que confluyen con las argumentaciones temáticas de la obra, fijando aquellas imágenes e ideas del autor, en torno a lo que es su espacios óntico de imaginación y su enfoque onírico-narrativo, en estos cuentos.
El poetizar, como recurso en el mundo del cuento y lo imaginativo y su ruptura con el mundo de la lógica y lo tangible, se establecen en esta obra narrativa, como marcos referenciales y temáticos, junto al sexo, el destino y la auto-búsqueda del Ser, en esta obra.
El sujeto y sus angustias son ejes temáticos centrales en estos cuentos. De ahí que no es descartable afirmar que, desde aquí, su autor hace una búsqueda de sí mismo, desde estas breves y pluridimensionales narraciones.
Vemos aquí al autor, jugando con la abstracción y el imaginario, con la intención de sumergir al lector en la aureola de subjetividad que aquí fluye.
La narración, como alternativa de comunicar el Yo íntimo y el autor soñado, aparecen aquí como planteamiento tematico testimonial, en esta obra.
La temporalidad en una en pasado y una atmósfera narrativa plasmada de intriga, recorrren en estos cuentos, dejando en el lector la sensación de saber qué ocurrirá al final o el suspenso en la narrar de los hechos.
El pintor nos mira y pinta sus mundos, desde el alma del poeta y sus fascinaciones vitales, buscándose y tratando de encontrar su propio destino materia o terrenal, desde estos cuentos.
¿Y quién nos niega que esta obra es un espejo gráfico-figurativo, donde el autor busca su rostro, dejando en sus lectores-as el encontrar los ecos de sus figuraciones pictopoéticas?
Nadie lo puede negar, porque este narrar está integrado por imágenes poéticas que encarnan cuadros pictóricos de nuestro vivir, en cada uno de sus entramados narrativos accionales.
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