Stanislaw Peña: Se ha reiterado que la narrativa dominicana se divide en un antes y un después de Juan Bosch, en caso de que Bosch no hubiese existido, ¿a cuál escritor (o escritora) se le podría extrapolar tal apreciación?

Aída Cartagena Portalatín.

Nan Chevalier: No muchos escritores logran transformar la narrativa de un país. En nuestro caso, nombres como el de Aída Cartagena Portalatín (Escalera para Electra), Marcio Veloz Maggiolo (Los ángeles de hueso) y Pedro Peix (El placer está en el último piso, Las locas de la plaza de los almendros) son referencias importantes como textos icónicos.

S.P.: ¿Cuál es su opinión con relación a que Bosch llegara a afirmar que había logrado un dominio acabado de la técnica del cuento?

N. C.: No hay dudas en relación con esa afirmación. El mejor ejemplo son sus cuentos y el texto teórico “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos”.

Juan Bosch.

S. P.: ¿Recrea la cuentística de Bosch la Técnica Iceberg de Ernest Hemingway?

N. C.: Juan Bosch está más cerca del “Decálogo del perfecto cuentista”, de Horacio Quiroga, que de cualquier otro texto teórico sobre el arte narrativo. A Hemingway lo acerca mucho la creación de personajes víctimas de las desigualdades sociales y de la tragicidad del destino, único punto de contacto con Faulkner.

S.P.: A propósito de Hemingway, ¿cómo pondera la afirmación de Joaquín Balaguer cuando afirmó que la novela El viejo y el mar fuera una imitación del cuento Rumbo al puerto de origen de Bosch?

N. C.: No conozco ese documento de Joaquín Balaguer; pero no creo que Hemingway tuviera la necesidad de plagiar a Juan Bosch. Ambos son grandes narradores que coinciden en una visión realista de la literatura.

S. P.: Independientemente de que Juan Bosch señalara los escritores que influyeron en su formación literaria, ¿cree usted que se pudieran agregar otros?

N. C.: Como autor regionalista con influencia de las teorías marxistas, Bosch prefiere autores del ámbito socialista y algunos de la llamada Generación perdida. De estos últimos, no le interesan las búsquedas experimentales, como los cuentos y novelas de William Faulkner (El sonido y la furia, Mientras agonizo, Luz de agosto), aunque sí el trasfondo realista y de denuncia social de escritores como John Steinbeck (La perla) y el mismo Hemingway.

William Faulkner.

S. P.: ¿De qué manera vincula usted la prosa poética de Juan Bosch con la de Juan Rulfo?

N.C.: La prosa de Rulfo es más poética: aunque también es regionalista, incorpora elementos propios de las vanguardias literarias, especialmente del Surrealismo (notable no en los cuentos, sino en la novela Pedro Páramo) que le permiten elaborar imágenes alucinantes dentro de un contexto realista. La fragmentación espacio temporal, presente en la novela de Rulfo, no estaba entre los objetivos de la narrativa de Bosch.

S. P: ¿Existe una divergencia estilística entre los cuentos de Bosch y sus dos novelas?

N. C.: La divergencia no existe en La Mañosa, porque reproduce las estrategias narrativas de la literatura regionalista. En El oro y la paz hay otro enfoque narrativo que, al parecer, entiende que no va con su auténtica búsqueda narrativa. La efervescencia del Boom literario acaso frena a Bosch: nuevos tiempos, técnicas, temáticas que no encajaban con su espíritu como ser humano y escritor empiezan a ejercer su efecto sobre la actitud creativa del gran maestro dominicano del cuento, no de la novela.

S,P.: ¿Por qué insistir en un contexto físico rural casi exclusivo?

N. C.: Tal vez porque era el universo real que mejor conocía Juan Bosch, y porque conectaba no solo con la región del Cibao en términos geográficos, sino, especialmente, lingüísticos: la manera de hablar facilitaba la caracterización de los personajes, afines al orbe narrativo de Rulfo, pero solo por estrategia narrativa.

S.P.: En el caso hipotético de que Bosch no se hubiese retirado de la narrativa para dedicarse a la política, ¿cree usted que se hubieran dado las condiciones de que hubiera saltado del cuento rural al cuento urbano o lo hubiese cultivado ambos a la vez?

N. C.: Es una pregunta que no tiene respuesta, es especulativa. Nadie nunca sabrá que habría sucedido.

S. P.: ¿De qué manera interrelaciona usted esta cuaterna en la obra narrativa de Juan Bosch?: Influencias literarias-Temática-Estilo-Sensibilidad social.

N. C.: Como en todo escritor, confluyen, irremediablemente: forman la personalidad del ser humano y, como trasfondo lógico, la del escritor que es ese ser humano tratando de elaborar un mundo ficticio.

EN ESTA NOTA

Stanislaw Peña

Escritor

Stanislaw Peña. Escritor, profesor y publicista dominicano (Nagua, provincia María Trinidad Sánchez). Está considerado como la máxima representación literaria del municipio de Nagua. Como exponente del socio-realismo, Stanislaw cultiva una vigorosa narrativa enmarcada a lo que es una nueva técnica de escribir cuentos. Dueño de un estilo conciso, peculiarísimo, deslumbrante. Stanislaw es un acróbata de la palabra dentro del contexto literario. Es un estudioso, no solo del cuento como tal, sino un hombre que asume con conciencia el arte o el oficio de la escritura. Preocupado por la alta cultura a la que hace alusión T. S. Eliot. Eso permite que sus cuentos fluyan y, con ellos, logra crear el ambiente de verosimilitud necesario para crear ese pacto de connivencia que se establece entre escritor y lector. Esa magia que logra Bertolt Brecht en sus obras de teatro. Entre otras virtudes, la solidez cultural del autor, que nos permite asistir de manera precisa a eventos y referencias exactas, crea la magia de que los hechos narrados son evidentes y por ello están dotados de credibilidad. Por otro lado, la conciencia en el manejo de los recursos narrativos, hacen de los cuentos de Stanislaw una obra narrativa que trasciende el mero localismo. El conocimiento y estudio de los grandes representantes del cuento en el mundo, llevan a Stanislaw a proceder, sin imitarlos, como ellos procedieron. Por ejemplo, la universalidad lograda por Joyce, Proust, por Faulkner, Rulfo, Bosch… es una universalidad que parte desde el localismo de estos autores. Tal vez porque como diría Borges, la historia del mundo se repite en cada hombre. Como cuentista, Stanislaw reúne dos condiciones imprescindibles en este arte: tiene cosas que contar y utiliza adecuadamente los recursos para contarlas. Stanislaw ha publicado cuento, teatro y poesía, y entre sus libros inéditos también cuentan novela y ensayo. Ganador del segundo lugar del Concurso de Cuentos Juan Bosch, FUNGLODE 2015. Ganador del segundo lugar (Regional 14 de Nagua) del Primer Concurso Escribir desde las aulas 2023, patrocinado por Dominicana Lee y el MINERD. En el 2018, recibió la dedicatoria María Trinidad Sánchez en la Feria del Libro y la Cultura Cotuí 2018. Sus cuentos también han aparecido en importantes antologías dominicanas. Creador del grupo de teatro Taínos RD en su pueblo natal. Imparte periódicamente cursos de ortografía y de escritura creativa.

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