Samaná no solo busca atraer turistas por sus playas y recursos naturales. En los últimos años, la provincia también ha comenzado a ganar espacio como escenario para producciones cinematográficas internacionales, una actividad que el sector turístico considera una oportunidad para proyectar el destino más allá de sus fronteras.
Javier Lara, presidente del Clúster Turístico de Samaná, destacó que durante los últimos cuatro o cinco años la provincia ha acogido filmaciones de películas con figuras de alcance internacional, lo que, a su juicio, genera un doble impacto para el destino.
Por un lado, están los recursos que moviliza la propia producción cinematográfica durante el proceso de filmación y, por otro, la exposición internacional que obtiene Samaná cuando esas películas llegan a las salas de cine o a las plataformas de distribución.
“Primero, por toda la actividad económica que genera el propio cine, el proceso de las filmaciones, que genera un derramamiento en todo el destino”, explicó Lara.
Pero el efecto no termina cuando concluye el rodaje. Para el presidente del Clúster Turístico de Samaná, el mayor potencial está en la exposición que reciben los paisajes de la provincia cuando las producciones son vistas por audiencias internacionales.
“Después que está producida la película y la transmiten, especialmente estas películas que son con artistas de alcance global, como por ejemplo ahora recientemente estuvo Jennifer López, eso genera un efecto mercadológico y de posicionamiento del destino que tiene un valor incalculable a nivel promocional”, señaló.
Se trata de la película Office Romance, la comedia romántica protagonizada por Jennifer López y Brett Goldstein, estrenada el 5 de junio en Netflix. La película aprovecha locaciones de Samaná y presenta a República Dominicana como un escenario paradisíaco dentro de la trama.
Dirigida por Ol Parker y protagonizada además por Betty Gilpin y Edward James Olmos, la producción contó con un presupuesto aprobado de RD$ 212.7 millones y fue rodada bajo el amparo del Artículo 39 de la Ley de Cine.
El rodaje de Something in the water se llevó a cabo en República Dominicana e Inglaterra, con locaciones específicas en Samaná, Boca Chica, Juan Dolio y Londres. Para sus grabaciones en los estudios de Lantica, la producción contó con un presupuesto de RD$ 250.2 millones.
Arthur the King tuvo un presupuesto de RD$ 2,121.1 millones durante su rodaje en Samaná, donde se recreó la historia real de Arthur, un perro callejero que se une inesperadamente a un equipo de corredores de aventura durante una competencia en Ecuador.
Samaná como escenario internacional
Lara considera que la cinematografía representa una oportunidad para un destino que ya cuenta con una oferta turística basada en sus recursos naturales.
Samaná posee lugares como Cayo Levantado, el Parque Nacional Los Haitises y el Salto del Limón, además de distintas playas que forman parte de la imagen con la que República Dominicana se promociona internacionalmente.
“Las imágenes que se usan muchas veces para promover la República Dominicana, las principales imágenes que se utilizan son de Samaná”, afirmó.
En ese contexto, las producciones cinematográficas permiten que esos paisajes aparezcan ante públicos internacionales dentro de historias y escenarios que pueden generar interés por conocer los lugares donde fueron grabadas.
Para Lara, esa exposición constituye una herramienta adicional de posicionamiento turístico, especialmente cuando las producciones cuentan con actores y artistas reconocidos internacionalmente.
Antes de aparecer como sí misma, República Dominicana destacó por su capacidad para transformarse en otros países y escenarios.
Entre las producciones que utilizaron locaciones dominicanas para recrear otros lugares figuran:
- Old (2021), de M. Night Shyamalan.
- Narcosantos (2022), serie surcoreana ambientada en Surinam.
- Arthur the King (2022), inspirada en una competencia de aventura realizada en Ecuador.
- The Lost City (2022), protagonizada por Sandra Bullock y Channing Tatum.
- Nyad (2023), basada en la travesía de la nadadora Diana Nyad.
- Something in the Water (2024) que recrea un viaje de amigas al Caribe.
- Hotel Cocaine (2024) basado en Miami.
- Madea’s Destination Wedding (2025) que recrea las Bahamas.
El año pasado, de hecho, Roberto Salcedo, ministro de Cultura, indicó que República Dominicana tiene potencial para desarrollar la oferta de turismo cinematográfico, gracias a las filmaciones de producciones internacionales y la exportación de servicios
Citó las grabaciones de películas extranjeras, avaladas en el Artículo 39 de la Ley 108-10, que traen al país a actores internacionales como Jennifer López, Channing Tatum y Brad Pitt, que motivan de manera indirecta y positiva a sus seguidores a visitar República Dominicana.
“En estos días, Jennifer López está en Samaná filmando una nueva película, usted (el público extranjero) ve a República Dominicana como un gran destino fílmico”, explicó.
El también director de películas nacionales señaló que el Ministerio de Cultura trabaja en alianza con la Dirección General de Cine (DGcine) para seguir identificando oportunidades que promuevan a Quisqueya como destino cinematográfico, sino que “impulsen a cineastas dominicanos a proyectar su talento en escenarios internacionales” y se constituyan en una forma de exportación de bienes creativos.
Hace unos años, el llamado séptimo arte se incluyó en la estrategia de promoción turística y marca país y de acuerdo con el funcionario de Cultura, “esta industria es una vía poderosa para fusionar cultura, arte y turismo”.
“Se trata de seguir construyendo un ecosistema en el que el cine dominicano y las locaciones naturales de nuestro territorio generan un valor agregado para la economía y la proyección internacional de República Dominicana para el cine”, agregó durante la celebración de la feria Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) 2025.
Un turista que busca naturaleza
El presidente del Clúster Turístico de Samaná describe al visitante que llega a la provincia como un turista con intereses particulares, atraído principalmente por los recursos naturales del territorio.
“Samaná es un destino que va en una ascendencia y una trayectoria fenomenal, con un crecimiento orgánico demostrado año tras año”, sostuvo.
Según explicó, quienes visitan la provincia encuentran una oferta diferenciada por sus paisajes y espacios naturales, elementos que también convierten al territorio en atractivo para las producciones audiovisuales.
La provincia busca aprovechar esa diferenciación para captar visitantes con mayor capacidad de consumo y aumentar el gasto turístico dentro del destino.
El próximo paso del Clúster Turístico
Además del impulso a la actividad cinematográfica, el Clúster Turístico de Samaná trabaja en coordinación con instituciones públicas para identificar las necesidades que enfrenta el destino.
Lara explicó que la organización procura servir como un canal entre el sector privado y las instituciones estatales, dando seguimiento a las prioridades que requieren atención para continuar desarrollando la actividad turística.
“Nosotros somos un canal para identificar cuáles son esas prioridades en las que tenemos que enfocarnos para poder llevar el destino al siguiente escalón”, afirmó.
El objetivo, según planteó, es que Samaná pueda diferenciarse de otros destinos turísticos del país y atraer visitantes con un mayor nivel de consumo y gasto en la provincia.
En ese proceso, el cine aparece como una vía adicional de promoción: las filmaciones generan actividad económica mientras se realizan y, una vez estrenadas las producciones, pueden convertir los paisajes de Samaná en una vitrina ante audiencias internacionales.
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