El doctor José Norberto advirtió sobre los riesgos de que una complicación médica o un resultado adverso sea interpretado automáticamente como un delito, a propósito de los cambios introducidos por el nuevo Código Penal y sus posibles implicaciones para el ejercicio de la medicina en República Dominicana.
En un artículo de opinión publicado en Acento, el especialista plantea que la muerte de un paciente o la aparición de una complicación no constituyen, por sí mismas, prueba de que se haya cometido una conducta delictiva. A su juicio, es necesario determinar las circunstancias en las que ocurrió el evento y establecer si hubo una desviación de los estándares aceptados de la práctica médica.
El planteamiento de Norberto coincide con una discusión que también ha llevado el Colegio Médico Dominicano (CMD) al ámbito público. El presidente del gremio, Luis Peña Núñez, reclamó al presidente Luis Abinader cambios al Código Penal y un plan urgente de seguridad hospitalaria, al considerar que existen aspectos de la nueva legislación que deben revisarse para proteger el ejercicio profesional.
Norberto pide diferenciar complicación y negligencia
El especialista sostiene que una complicación médica es un evento adverso que puede presentarse aun cuando el profesional haya actuado de acuerdo con los estándares establecidos y haya tomado las medidas correspondientes.
También distingue esta situación de un error de buena fe, que puede ocurrir cuando un médico adopta una decisión considerada razonable con base en la información disponible y posteriormente se determina que el resultado no fue el esperado.
La negligencia, en cambio, implica una actuación que se aparta injustificadamente de los estándares aceptados de atención y que ocasiona un daño al paciente.
Para Norberto, establecer esa diferencia resulta fundamental al momento de determinar si existe responsabilidad profesional y, particularmente, si una conducta puede tener consecuencias penales.
El resultado adverso no determina por sí solo la responsabilidad
El médico plantea que la evaluación de un procedimiento debe considerar el riesgo previo del paciente, la complejidad de la enfermedad y las circunstancias en las que se tomó cada decisión.
En procedimientos de alta complejidad, explica, pueden producirse complicaciones aun cuando el tratamiento haya sido realizado correctamente. Por ello, considera insuficiente utilizar únicamente el desenlace para establecer que existió una actuación negligente.
En su análisis, Norberto sostiene que la práctica médica implica asumir determinados riesgos para tratar enfermedades y que la excelencia profesional no supone que nunca ocurran complicaciones.
Advierte sobre una posible medicina defensiva
Otro de los puntos planteados por el especialista es el riesgo de que una mayor exposición penal lleve a algunos profesionales a modificar sus decisiones clínicas por temor a consecuencias legales.
Norberto advierte que esto podría favorecer una práctica conocida como medicina defensiva, en la que se solicitan estudios, procedimientos o evaluaciones adicionales no necesariamente por razones clínicas, sino para reducir la exposición del profesional ante una eventual reclamación.
A su juicio, una situación de este tipo podría terminar afectando tanto los costos del sistema sanitario como la atención de pacientes con enfermedades complejas.
CMD reclama cambios al Código Penal
En paralelo, el presidente del Colegio Médico Dominicano, Luis Peña Núñez, reclamó al Gobierno revisar determinados aspectos del nuevo Código Penal que, según el gremio, afectan directamente el ejercicio de la medicina.
Peña Núñez también solicitó al presidente Luis Abinader y al Servicio Nacional de Salud la implementación de un plan urgente de seguridad hospitalaria, al señalar que se están vulnerando derechos del personal sanitario.
El CMD ha planteado que los profesionales de la salud necesitan condiciones adecuadas de seguridad y protección legal para desempeñar sus funciones.
La posición del gremio se suma así al debate sobre las condiciones en las que debe ejercerse la medicina bajo el nuevo marco penal, aunque el planteamiento de Norberto parte específicamente de la necesidad de diferenciar una complicación médica de una actuación negligente.
Propone fortalecer la regulación de la práctica médica
Norberto considera que República Dominicana necesita mecanismos más sólidos para evaluar la calidad de la práctica médica y determinar técnicamente las causas de los eventos adversos.
En ese sentido, plantea fortalecer los procesos de acreditación, supervisión y evaluación de los profesionales, así como contar con mecanismos independientes que permitan analizar las circunstancias de una complicación y establecer si hubo una desviación de los estándares de atención.
El objetivo, según su planteamiento, sería proteger al paciente cuando exista una actuación negligente, pero también garantizar seguridad jurídica a los profesionales que actúan conforme a las normas y conocimientos de su especialidad.
El debate tras la entrada en vigor del nuevo Código Penal
Las posiciones de Norberto y del CMD colocan nuevamente sobre la mesa el impacto que tendrá el nuevo Código Penal en el ejercicio de la medicina.
Mientras el especialista llama a diferenciar técnicamente entre una complicación, un error y una negligencia, el CMD reclama modificaciones legales y mayores garantías para el personal sanitario.
Para Norberto, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la protección de los pacientes y la responsabilidad profesional, de manera que las actuaciones negligentes puedan ser sancionadas sin convertir cada resultado adverso de un procedimiento médico en evidencia automática de un delito.
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