La industria fintech global entró en una nueva fase de madurez impulsada por la inteligencia artificial, los activos digitales y modelos de negocio más rentables, según un análisis de McKinsey & Company que proyecta una transformación profunda del sistema financiero en los próximos años.
El estudio señala que las fintech generaron alrededor de US$ 650,000 millones en ingresos durante 2025, consolidándose como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de los servicios financieros mundiales.
Fintech crecen más rápido que la banca tradicional
De acuerdo con el informe, las fintech registraron tasas de crecimiento cercanas al 21 % interanual y un promedio de 23 % anual durante los últimos cuatro años, muy por encima del avance del sector financiero tradicional, estimado en torno al 6 % anual.
Pese a esa expansión, las compañías fintech todavía representan apenas cerca del 4 % de los ingresos totales del sistema financiero global, lo que evidencia el amplio margen de crecimiento que aún mantiene el sector.
El reporte destaca además el fuerte dinamismo de América Latina, donde las fintech crecieron cerca de 40 % anual en los últimos cinco años, impulsadas principalmente por el auge de los préstamos digitales.
Inteligencia artificial redefine la competencia financiera
McKinsey identifica la inteligencia artificial (IA) como la principal fuerza de transformación para la próxima década del sector financiero.
Las fintech están utilizando IA para desarrollar productos en semanas, reducir costos operativos y ampliar servicios hacia segmentos de clientes antes considerados poco rentables.
“Estamos entrando en una etapa en la que la inteligencia artificial dejará de ser una ventaja competitiva aislada para convertirse en un requisito básico de supervivencia en el sector financiero”, afirmó Antonio Novas, socio sénior de McKinsey & Company y socio director de la operación en República Dominicana.
El informe advierte que las empresas que no aceleren sus inversiones tecnológicas podrían perder competitividad frente a organizaciones más ágiles y digitalizadas.
Stablecoins y activos digitales ganan espacio
Otra de las tendencias destacadas es el crecimiento de los activos digitales, especialmente las stablecoins y los depósitos tokenizados.
Según McKinsey, las transacciones anuales con stablecoins ya alcanzan los US$ 35 billones, impulsadas por pagos y transferencias internacionales más rápidas y baratas.
Las proyecciones del sector estiman que el mercado de stablecoins podría crecer hasta entre US$ 2 billones y US$ 4 billones hacia 2030.
El análisis sostiene que esta expansión podría transformar los sistemas tradicionales de pagos internacionales y los modelos de intermediación financiera.
Fintech buscan ahora licencias bancarias
El informe también revela un cambio estratégico dentro del ecosistema fintech: cada vez más compañías buscan obtener licencias bancarias para fortalecer su acceso a financiamiento y aumentar la confianza de los clientes.
Solo en 2025, unas 21 fintech solicitaron licencias bancarias en Estados Unidos, superando el total acumulado de los cuatro años anteriores.
McKinsey considera que la regulación dejó de verse como un obstáculo y comienza a convertirse en una ventaja competitiva para las empresas del sector.
El mercado ahora premia rentabilidad y sostenibilidad
El estudio concluye que la industria fintech está dejando atrás la etapa de crecimiento acelerado basado únicamente en expansión y captación de usuarios.
Ahora, los inversionistas priorizan:
- Modelos de negocio sostenibles,
- Rentabilidad,
- Confianza,
- Cumplimiento regulatorio,
- Capacidad de operar a gran escala.
Empresas como Adyen, Nubank y Robinhood impulsaron la capitalización bursátil total del sector fintech hasta unos US$ 850,000 millones, el nivel más alto registrado hasta ahora.
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