San Juan-La presente crisis hídrica vincula a Puerto Rico a otras en varios continentes del mundo empero localmente la nuestra se enmarca a una emergencia de sequía extrema y duros racionamientos de 48 horas en varios municipios principalmente capitalinos donde abunda la mayor población pero distinta a otras ya que localmente se responsabiliza a la falta de previsibilidad gubernamental para aminorar su impacto.
Localmente la isla enfrenta una severa sequía agravada por altas temperaturas y la variabilidad en los patrones de lluvia vinculados al calentamiento global y la cercanía de la temporada seca o influencia de fenómenos climáticos.
Serios llamamientos fueron formulados al gobierno por sectores científicos en alertas y prevención pero sin éxitos en atención a los 3.3 millones de habitantes.
Además, la agencia a cargo de la purificación y distribución del servicio, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), sufre pérdidas técnicas masivas y con ello el desperdicio de estimados en un 40% a 60% del agua potable debido a salideros y tuberías obsoletas antes de llegar a los hogares.
Súmese al cuadro pleitos y choques internos en su cúpula de gerencia administrativa, conflictos sindicales y reclamos algunos judiciales de jefes de gobiernos municipales. Mientras otros alcaldes formulan llamamientos a la previsibilidad previo a duros racionamientos.
La crisis expone una dependencia a medidas en reacción tardía como camiones cisterna y racionamientos rotatorios en lugar de mantenimiento preventivo continuo y modernización por dragados profundos de los embalses como Carraízo y La Plata.
En Puerto Rico hay un total de 36 embalses construidos por gobiernos en atención a la ausencia de grandes lagos naturales. De estos, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) observa de forma regular un grupo principal de aproximadamente 19 a 21 embalses mayores que suplen agua potable y energía a la población.
Era notablemente peligroso al promediar agosto la baja de niveles de agua en varios de ellos. Los pronósticos extienden a octubre la peor jornada de la sequía.
Entre estos embalses se destacan Lago Carraízo, Embalse La Plata, Dos Bocas y Toa Vaca.
Pero además de Puerto Rico y América, en varios continentes las poblaciones se enfrentan a una grave crisis hídrica debido al cambio climático, la sobreexplotación de acuíferos y el crecimiento urbano. Los casos más críticos se concentran en África y Asia, con crisis severas también en zonas de Europa y Medio Oriente.
En África se ven afectados Chad y República Centroafricana donde más del 94 % de la población carece de acceso seguro a agua potable debido a sequías extremas y conflictos.En el Cuerno de África los países de Etiopía, Eritrea, Somalia sufren sequías prolongadas que destruyen cosechas y generan desplazamientos masivos.
En Asia, India y Pakistán donde la sobreexplotación de aguas subterráneas para la agricultura intensiva y el rápido crecimiento de la población han desplomado los niveles freáticos.
En Asia Central y Occidental como Afganistán se registran tasas de vulnerabilidad superiores al 90 % frente a la escasez de recursos hídricos.
En China Regiones del norte y oeste enfrentan fuertes déficits de suministro para la industria y el consumo humano.
En el Medio Oriente los países del Golfo y Levante: Bahréin, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar registran mayor estrés hídrico del planeta. Dependen masivamente de plantas desalinizadoras de alto costo energético.
Y en el sur de Europa, España, Italia, Chipre, Grecia las olas de calor recurrentes y escasez de lluvias han reducido drásticamente los embalses, afectando de manera directa al sector agrícola y ganadero así como incendios forestales.
No hay que olvidar el conflicto geopolítico por el control del cauce del Río Nilo entre Etiopía y Egipto que comparten profundos paralelismos estructurales, a pesar de las diferencias geográficas.
Sin duda todos estos escenarios exponen cómo la vulnerabilidad climática se cruza con fallas sistémicas de gestión y envejecimiento de la infraestructuras.
Localmente la cultura popular acude a las “rogativas”, inspiraciones teológicas en procura de la lluvia, y mejor gobierno.
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