Una brisa que refresca, activa e impulsa; suaviza.

La brisa te anuncia, Señor,

despierta mi sueño y levanta mi anhelo, eleva mi duelo.

Te presenta en los momentos difíciles, días nublados,

tardes sombrías, noches llorosas.

La brisa adelanta tu cercanía, Señor.

La brisa te dibuja, Señor, te esculpe con buen arte, y esparce por doquiera el aroma de tu gracia.

Es un perfume que huelo sin aprehensión y disfruto en silencio,

mientras río y converso para celebrar tu amor.

La brisa me acerca a ti, Señor.

Dinorah García Romero

Educadora

Exrectora del Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda (ISESP). Miembro de Número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Miembro Titular de la Carrera Nacional de Investigadores. Miembro de la Comisión de Educación de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Investigadora del ISESP. Dra. en Sicología de la Educación y Desarrollo Humano.

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