La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) refiere que millones de personas a nivel mundial consumen alcohol, marihuana, cocaína, morfina, codeína, heroína y otros alucinógenos para intensificar sus estados anímicos y de placer.

Por su parte, estudios realizados por neuropsicólogos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) comprobaron que el cerebro posee células receptoras para recibir y regular las endorfinas. Asimismo, comprobaron que el cerebro no tiene capacidad para regular los efectos del alcohol, la marihuana, la cocaína, la morfina, la codeína y la heroína, que provocan distorsiones cognitivas o patrones conductuales inexactos.

De su lado, la neuropsicología sabe que las sustancias psicoactivas como el alcohol, la marihuana, la cocaína, la morfina, la codeína y la heroína alteran la química del cerebro, afectando las habilidades del lenguaje, el pensamiento, el análisis y la motricidad cognitiva del organismo humano.

Estudios realizados por expertos de la Universidad de Harvard refieren que el consumo de alucinógenos produce enlaces químicos y receptores que afectan el corazón, los pulmones, el páncreas, los riñones y la psicomotricidad del organismo humano.

Al profundizar en sus estudios, los expertos de Harvard comprobaron que los ingredientes principales del alcohol, la marihuana, la cocaína, la morfina, la codeína y la heroína se concentran en el bazo. Como tal, el bazo es el órgano del organismo humano que filtra la sangre y actúa como un centro de defensa del sistema inmunológico.

Además, el bazo es responsable de destruir las células sanguíneas envejecidas, reciclar el hierro y almacenar reservas de sangre para cuando el organismo humano la necesite en situaciones de un evento o cuadro de salud crítico.

Asimismo, el bazo es el lugar donde el organismo humano fabrica los linfocitos T; como tales, los linfocitos T son los responsables de combatir el cáncer y las demás infecciones provocadas por los virus y la mayoría de las bacterias que afectan a los seres humanos.

En tal sentido, cuando el bazo se inflama se produce la afección conocida como esplenomegalia o agrandamiento anormal del bazo. Según nos consta, el bazo está ubicado en la parte superior izquierda del abdomen.

De su lado, la esplenomegalia o agrandamiento anormal del bazo no es una enfermedad en sí misma, sino los síntomas de infecciones subyacentes graves, enfermedades hepáticas o trastornos sanguíneos de difícil detección.

Por su parte, los neuropsicólogos de la OMS y la Universidad de Oxford comprobaron que "las sensaciones de placer" que experimentan los consumidores de drogas producen, por un lado, excitación; mientras que, por el otro, producen letargo, introversión, aburrimiento, trastornos de ansiedad, depresión y enfermedades neurodegenerativas de difícil manejo para la psicología clínica, la neuropsicología, la neurología y la psiquiatría.

Según le consta a la neuropsicología, el tiempo de euforia generado por el consumo de drogas se disipa, requiriendo los consumidores mayores dosis u otras drogas más fuertes para satisfacer "sus necesidades de placer y/o recreación", ya que los centros cerebrales responsables de regular las emociones y los ritmos biológicos se descontrolan.

Como hemos observado en el cuerpo de este artículo, todas las drogas, incluyendo las llamadas drogas recreativas, alteran el cerebro y los demás órganos que conforman el organismo humano, ya que las sustancias psicoactivas actúan directamente sobre el bazo y el tejido cerebral.

Educar y concientizar a los niños, a los preadolescentes, a los adolescentes y a los jóvenes sobre los impactos que tiene el consumo de alcohol, marihuana y otros alucinógenos en el cerebro requiere de políticas públicas creativas e innovadoras dirigidas a responsabilizarlos de su salud física y mental.

Asimismo, la educación y la concientización a las que nos hemos referido en el párrafo anterior deben crear conciencia entre los adolescentes y los jóvenes para que estos procuren aprender a valorar la vida y su estado de salud integral, antes que hacer uso de los diferentes tipos de drogas que distorsionan sus condiciones cognitivas en sentido general.

También a los adolescentes y a los jóvenes hay que educarlos y concientizarlos para que estos asuman conciencia de que el consumo de drogas produce un impacto multifactorial que deprime y/o ralentiza todos los órganos vitales del organismo humano.

Además, se les debe educar y concientizar para que estos reconozcan que el uso de drogas produce arritmias cardiacas, hipertensión arterial, miocardiopatía y riesgos elevados de infartos, así como daños hepáticos graves, cirrosis, hepatitis y problemas estomacales complejos.

Finalmente, las personas que consumen drogas para recrearse y/o divertirse deberían experimentar otras sensaciones sanas, como, por ejemplo, inscribirse en clases de música, baile, cine, teatro o actuación, realizar ejercicio físico e involucrarse en iniciativas recreativas que les generen placer, sin comprometer su salud física y mental.

"Las drogas son sustancias que alteran el funcionamiento cerebral, lo que produce distorsiones cognitivas que comprometen los demás órganos del organismo humano" (Anónimo).

Telésforo González Mercado

Psicología Social

Telesforo Gonzalez Mercado es Especialista en Psicología Social, Dr. en Planificación Estratégica, académico e investigador. Profesor y tutor para estudiantes de Maestrías y Doctorados en Ciencia para estudiantes de los USA y Canada. Es Conferencista y articulista sobre temas relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, resiliencia, construcción de ciudadanía, planificación estratégica, inteligencia emocional y liderazgo. Es Experto en Cooperación Internacional para el Desarrollo. Fue Rector de la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño (UAFAM).

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