Debe haber sido en 1975 o 1976 cuando escuché por primera vez la canción Menuda, escrita y cantada por Serrat en el idioma catalán. Su traducción al español es Pequeña, pero una traducción no literal, sino basada en el contenido del poema, podría ser Muchacha, porque es a una muchacha a quien se refiere el poeta.

Escuché la canción en el programa de radio El Gran Musical, dirigido por el excelente locutor dominicano José Enrique Trinidad, quien iba traduciendo al español cada uno de los versos cantados por Serrat. Recuerdo que José Enrique dijo que no había que entender el idioma catalán para sentir que el poema expresaba el profundo amor que un hombre sentía por una mujer. Creo que tenía razón.

Semanas después volví a escuchar la canción en el mismo programa y me aprendí la letra en español traducida por el locutor. Años después conocí otras traducciones, pero me parece que la de José Enrique es la mejor.

El poema escrito, musicalizado y cantado por Serrat me generó la sensación de que superaba el poema Mediterráneo, para mí su mejor obra en español. Menuda es una obra monumental, en todos los órdenes, en su letra, su música y su interpretación.

El primer momento de la canción inicia con guitarra, bajo, piano y un ligero sonido del platillo de la batería, mientras Serrat canta, en tono grave, delicado y profundamente amoroso, estos luminosos versos:

Piensa en mí, muchacha, piensa en mí
cuando las brujas te arañen por la mañana.
No te haré más cálido el frío
ni más dulce el café con leche,
pero piensa en mí, muchacha, piensa en mí.
Piensa en mí cuando no te alcance el sueldo
o cuando te achuchen en el metro a las ocho y media.

Luego llega el segundo momento, cuando la orquesta estalla: Batería, violines, trompetas, junto a la guitarra, el piano, el bajo y otros instrumentos. Es como un volcán en erupción. Y junto a la orquesta la voz del cantante, que se torna aguda, deslumbrante, acompañada de un coro que susurra en voz alta. Serrat le dice a la muchacha:

Y llévame bordado en tu blusa
o pintado en tu sonrisa roja.
Colúmpiame de tus pendientes
Rodéame con tus anillos
y déjame ir contigo, déjame ir.
Déjame ir donde vayas,
déjame ir muchacha,
entre alegría y pena
abrazado al poema
que lees en secreto.

La voz del cantante supera a la orquesta, está siempre por encima, como un destello de amor incontrolable. El poeta desea ir bordado en la blusa de la muchacha, pintado en su sonrisa, cabalgando en sus pendientes y rodeado por sus anillos.

Al final de este segundo momento la orquesta se torna suave y se limita al piano y al bajo. A su vez, la voz de Serrat baja de tono y se hace acongojada pero siempre amorosa, cuando dice que, entre alegría y pena, desea estar abrazado al poema que la muchacha lee en secreto.

Luego el tercer momento, parecido al primero: Tono suave, con guitarra, bajo, piano y castañuelas. La voz de Serrat vuelve a hacerse grave y algo triste. Dice:

Bostezará perezosa la ciudad
cuando marques la hora y abras las ventanas de la oficina
y te sacudas los pájaros que hacen nido de tu pelo.
Que dice el corazón que el pájaro enjaulado muere.
Ellos me traen en sus plumas sueños y latidos
cuando sus picos golpean mis cristales.

Al final el cuarto momento. La orquesta vuelve a estallar con todos los instrumentos y la voz del cantante se eleva y dice, refiriéndose a los pájaros que abandonan el nido de la muchacha y se dirigen hacia él:

Y me cuentan tu historia blanca y pequeña
que entre cuatro paredes se marchita.
Pían que muere la primavera,
que no puedes salir a pasear.
Pero déjame ir contigo, déjame ir.
Déjame ir donde vayas,
déjame ir muchacha y aviva el rostro.

En los últimos tres versos de este momento, la voz vuelve a ser grave y el poeta le dice a la muchacha en tono esperanzador:

Recuerda que aún nos queda
el camino de tus pájaros
para volarlo tú y yo con ellos.

Ese cierre no podía ser más perfecto en términos poético, musical e interpretativo. En esta obra de excepcional belleza, todo se conjuga de forma magistral.

Sin ser poeta, músico ni cantante, me atrevo a decir, guiado únicamente por mis sentimientos, que Menuda es una obra de dimensión universal. Ojalá que las nuevas generaciones puedan disfrutar de ella y de las demás obras de su autor, a quien tanto le agradecemos habernos entregado un manantial de bellezas.

Copio el enlace de la canción para quien desee escucharla, acompañada o no de mis comentarios.

César Augusto Sención

Economista

Economista dominicano-salvadoreño con 38 años de experiencia en labores de investigación económica y docencia universitaria. Ha laborado en diversos centros de investigación y en el Programa de la Unión Europea de apoyo a refugiados del conflicto armado en Centroamérica. Es autor de los libros Disputas en el CAFTA, Declive de la Hegemonía de Estados Unidos y Clases y Capas Sociales en El Salvador. También elaboró dos libros de educación popular para el Archivo General de la Nación de República Dominicana: La dictadura de Trujillo e Historia dominicana: desde los aborígenes hasta la Guerra de Abril. Ha publicado cientos de artículos en revistas y periódicos de diversos países. En 2015 el Colegio de Profesionales de Ciencias Económicas de El Salvador le otorgó en 2015 el premio de Economista Investigador y en febrero de 2022 la embajada dominicana en El Salvador le otorgó el diploma de “Ciudadano dominicano destacado en El Salvador y ejemplo para la comunidad en su desempeño profesional y humano.”

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