Líbano e Israel mantuvieron conversaciones "productivas y positivas" en Washington este jueves, días antes de que expire la tregua, según un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Entretanto, en Pekín, el presidente Donald Trump intentó convencer a Xi Jinping de presionar a Irán, dos meses después del inicio de la guerra en Oriente Medio.
Antes de que finalice la tregua en el Líbano el domingo, representantes israelíes y libaneses retomarán el viernes sus conversaciones en el Departamento de Estado.
"Tuvimos una jornada completa de conversaciones productivas y positivas que se prolongaron de las 09:00 a las 17:00. Esperamos seguir mañana y confiamos en poder decir más en ese momento", indicó el alto funcionario este jueves.
Esta tercera ronda de negociaciones directas —la primera se celebró en la Casa Blanca y la segunda el 23 de abril— contó con la delegación libanesa integrada por la embajadora Nada Hamadeh y el enviado especial Simon Karam, mientras que Israel estuvo representado por el embajador Yechiel Leiter y el viceasesor de Seguridad Nacional Yossi Draznin.
Por parte de Estados Unidos participaron el consejero del Departamento de Estado, Michael Needham; el embajador en Israel, Mike Huckabee; y el embajador en el Líbano, Michel Issa.
En el marco de las conversaciones, Israel presentó un plan para el desarme gradual de Hezbolá y la ampliación de los vínculos políticos con Beirut.
El embajador Leiter advirtió que, pese a las declaraciones libanesas de que el sur del país está siendo despejado de armamento, el grupo chií respaldado por Irán "sigue armado".
Israel ha causado la muerte de más de 400 personas desde el inicio de la tregua, según un recuento de la AFP a partir de cifras del Ministerio de Salud libanés.
Ataques contra Hezbolá en el sur del Líbano
El ejército israelí dio cuenta el jueves de ataques contra Hezbolá en el sur del Líbano, tras haber advertido a los residentes de varias ciudades y aldeas que evacuaran sus viviendas.
El conflicto ha causado la muerte de miles de personas, principalmente en Irán y en el Líbano, donde las autoridades contabilizan más de 2.800 muertos, entre ellos al menos 200 niños.
Representantes libaneses e israelíes se habían reunido por última vez el 23 de abril en la Casa Blanca, donde el presidente estadounidense anunció una prórroga de tres semanas del alto el fuego y expresó su optimismo respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo histórico entre Beirut y Tel Aviv.
Trump predijo entonces que, durante el periodo de prórroga, recibiría en Washington al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, para celebrar una primera cumbre entre ambas naciones, que no mantienen relaciones diplomáticas.
La cumbre no llegó a celebrarse. El mandatario declaró que antes de llevar a cabo un encuentro de tal magnitud era necesario un acuerdo de seguridad y el fin de los ataques israelíes.
"Con fuerza"
A diferencia de la sesión anterior, esta vez ni el secretario de Estado Marco Rubio ni Trump estuvieron presentes. Ambos se encuentran en visita oficial en China.
Recibido con gran pompa por el presidente Xi Jinping, el republicano trató de convencer a China de ayudar a resolver la crisis con Irán, aunque Pekín sea uno de sus principales socios, junto a Rusia.
La cumbre bilateral de 135 minutos celebrada en el Gran Salón del Pueblo produjo un acuerdo clave: Trump y Xi coincidieron en que Irán "nunca puede tener" armas nucleares y en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos sin cobro de derechos de paso.
"Dijo que no suministraría material militar… Lo afirmó con fuerza", declaró el presidente estadounidense, según un extracto de una entrevista con Fox News tras su encuentro con el dirigente chino.
Trump también declaró que Xi deseaba la reapertura del estrecho de Ormuz. "Me dijo: 'Si puedo ser de alguna ayuda, estaré encantado de ayudar'", aseguró el estadounidense, aunque sus palabras no han sido confirmadas por ninguna fuente oficial china.
Según la Casa Blanca, Pekín y Washington acordaron durante la cumbre "que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto a fin de garantizar la libre circulación de productos energéticos".
Según Teherán, desde el miércoles la marina iraní ha autorizado el paso de buques chinos por el estrecho de Ormuz.
Este paso, que comenzó "la noche anterior", fue posible gracias a las "estrechas relaciones entre ambos países y su asociación estratégica", subrayaron en un comunicado los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Teherán.
"Concesión gratuita"
En sus negociaciones indirectas con Washington, Irán exige que toda tregua incluya también al Líbano, es decir, que Israel deje de atacar a Hezbolá.
Washington llama a las autoridades libanesas a desarmar al poderoso movimiento chií proiraní.
Según el Departamento de Estado, las conversaciones de Washington tienen como objetivo "romper de manera decisiva con el enfoque fallido de las últimas dos décadas, el cual permitió a los grupos terroristas atrincherarse y enriquecerse, socavar la autoridad del Estado libanés y poner en peligro la frontera norte de Israel".
Hezbolá, por su parte, reiteró el jueves su rechazo a estas negociaciones. Su líder instó a Líbano a retirarse de las conversaciones con Israel en Washington, y uno de sus diputados, Ali Ammar, denunció una "concesión gratuita" a Israel.
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