Jacobo Bucaram Pulley, hijo del expresidente ecuatoriano Abdalá Bucaram (1996-1997), fue detenido este miércoles 4 en Guayaquil y será enviado a Estados Unidos, donde es requerido por la justicia, según informó el ministro del Interior, John Reimberg.
El funcionario anunció que Jacobo Bucaram tiene una notificación roja de Interpol y fue arrestado junto con otras dos personas durante un operativo de la Policía ecuatoriana.
«Serán enviados a ese país (EE. UU.) conforme al proceso correspondiente. El mensaje es claro: no hay privilegios, no hay intocables y no hay espacio para la impunidad», manifestó Reimberg.
El ministro no precisó cuáles son los delitos por los que las autoridades estadounidenses reclaman a Bucaram ni ofreció detalles sobre el procedimiento para su traslado.
La detención se produce casi dos meses después de que un tribunal ecuatoriano condenara a Jacobo Bucaram y a su padre a nueve años y cuatro meses de prisión por delincuencia organizada, en un proceso relacionado con la comercialización irregular de pruebas para detectar la covid-19 y otros insumos médicos durante la pandemia.
Los jueces acogieron la tesis de la Fiscalía, que acusó a ambos de colaborar, entre marzo y agosto de 2020, con una estructura delictiva que obtuvo beneficios económicos mediante la comercialización irregular de unas 21.000 pruebas diagnósticas y otros materiales sanitarios.
Tras conocerse la sentencia, Abdalá Bucaram calificó de «ridículo» el fallo. Alegó que se trataba de un acuerdo entre particulares por una compra de 60.000 dólares, sostuvo que no tenían obligación de presentar facturas y anunció que recurriría la decisión judicial.
Abdalá Bucaram gobernó menos de seis meses
Abdalá Bucaram asumió la Presidencia de Ecuador el 10 de agosto de 1996, pero su mandato terminó el 6 de febrero de 1997, cuando el Congreso Nacional lo destituyó alegando «incapacidad mental para gobernar».
Su salida del poder ocurrió en medio de una profunda crisis política, protestas populares, cuestionamientos a su administración y una huelga nacional contra las medidas económicas de su Gobierno.
La decisión parlamentaria desencadenó una disputa por la sucesión presidencial. Bucaram rechazó la destitución y desconoció la legitimidad de la decisión legislativa.
El 7 de febrero abandonó el Palacio de Carondelet, sede del Gobierno ecuatoriano en Quito, en un helicóptero militar que lo trasladó a Guayaquil. La salida se produjo después de que las Fuerzas Armadas le retiraran su respaldo y en medio de las movilizaciones que reclamaban su salida del poder.
Cuatro días después, el 11 de febrero, Bucaram viajó a Panamá, donde recibió asilo político y permaneció durante aproximadamente 20 años, aunque tuvo un breve regreso a Ecuador en 2005. Su retorno definitivo se produjo en junio de 2017, después de que prescribieran varios procesos judiciales que enfrentaba en su país.
Detenido en Panamá por un caso de cocaína
La relación de Abdalá Bucaram con Panamá comenzó antes de su llegada a la Presidencia.
En 1985, cuando era alcalde de Guayaquil, abandonó Ecuador y se estableció en ese país centroamericano, en medio de procesos judiciales y enfrentamientos con el Gobierno de León Febres-Cordero.
El 9 de octubre de 1986 fue detenido por agentes de la Fuerza Especial Antinarcóticos panameña en su residencia, en el edificio Plaza Paitilla, donde se encontraba con su esposa y sus entonces dos hijos menores, Jacobo y Dalo.
Durante su detención surgió una acusación por posesión y tráfico de cocaína. El caso adquirió especial relevancia después de que un kilogramo de esa droga fuera colocado en su automóvil durante una operación policial.
El informe de la Comisión de la Verdad de Ecuador, publicado en 2010, reconstruyó el episodio a partir de declaraciones juramentadas de agentes panameños. Según el documento, el inspector Evaristo Gómez González declaró que recibió instrucciones para introducir el paquete en el vehículo de Bucaram, con el propósito de facilitar posteriormente un operativo antinarcóticos.
El informe también recoge testimonios sobre la intervención del entonces gobernante panameño Manuel Antonio Noriega y la comunicación que habría mantenido con el presidente ecuatoriano León Febres-Cordero sobre las actividades de Bucaram en Panamá.
El exalcalde de Guayaquil permaneció 38 días detenido en la cárcel Modelo de Panamá. Recuperó la libertad el 17 de noviembre de 1986, después de que sus familiares y abogados depositaran una fianza de 5.000 balboas.
El 26 de noviembre de ese año, la jueza panameña Clara de León lo declaró inocente de los cargos de posesión y tráfico ilícito de cocaína.
La Comisión de la Verdad incluyó el episodio entre los casos de violaciones de derechos humanos investigados durante el período 1984-1988 y documentó la privación ilegal de libertad y las maniobras que, según los testimonios recogidos, se habrían utilizado para incriminar al político ecuatoriano.
La presión para que su hijo jugara en la selección ecuatoriana
Otra controversia que involucró a Abdalá Bucaram y a su familia ocurrió en 2001, cuando el exmandatario, desde su exilio en Panamá, presionaba para que su hijo Abdalá «Dalo» Bucaram Pulley fuera convocado a la selección de fútbol de Ecuador.
El episodio adquirió notoriedad internacional después de que el entrenador colombiano Hernán Darío Gómez, conocido como «Bolillo», fuera agredido el 8 de mayo de 2001 en una cafetería del hotel Hilton Colón, en Guayaquil.
Según una crónica publicada por el diario español El País el 10 de mayo de ese año, un grupo de hombres se acercó al seleccionador, lo golpeó en la cabeza con un revólver y le disparó en una pierna.
Entre los agresores, el periódico identificó a Joselo Rodríguez, dirigente del club Santa Rita, donde jugaba Dalo Bucaram. La publicación relacionó el ataque con la negativa de Gómez a incluir al hijo del expresidente en la selección.
La controversia había tenido un antecedente: el entrenador colombiano Hugo Gallego, quien también había dirigido al equipo juvenil ecuatoriano, fue agredido meses antes y posteriormente renunció. Según la información publicada entonces, Gallego había recibido presiones para convocar a Dalo.
La tensión continuó cuando la Federación Ecuatoriana de Fútbol incluyó al joven en una convocatoria. Gómez presentó su renuncia, aunque los dirigentes dieron marcha atrás con la decisión.
El periódico también informó que Elsa Bucaram, hermana del expresidente y tía de Dalo, intervino en una reunión de la federación para cuestionar al seleccionador.
En una investigación publicada por El Universo en septiembre de 2004, el periódico señaló que Jacobo y Dalo fueron acusados de participar en la agresión contra Gómez. Sin embargo, precisó que no hubo pruebas suficientes para inculparlos.
El episodio se convirtió en uno de los casos más recordados de las presiones ejercidas desde el entorno político y familiar de Bucaram sobre el fútbol ecuatoriano.
El polémico «primer millón» de Jacobo Bucaram
Otro episodio que marcó la imagen pública de Jacobo Bucaram fue la historia de su supuesto primer millón de dólares, vinculado a las actividades aduaneras durante la Presidencia de su padre.
Durante el Gobierno de Abdalá Bucaram, sectores políticos atribuyeron a Jacobo influencia en las aduanas ecuatorianas. La denuncia tomó notoriedad después de que Alejandro Muñoz, conocido como «El Pepudo Alejo» y quien había sido guardaespaldas del expresidente, declarara que Jacobo organizó una fiesta para celebrar el primer millón de dólares que habría obtenido mediante el manejo de esa dependencia.
La versión fue recogida por El Universo en un reportaje publicado el 5 de septiembre de 2004, dedicado a la actividad política de Jacobo y a su papel como portavoz de la familia durante las gestiones para conseguir el regreso de su padre desde Panamá.
El diario español El País también se refirió al episodio en su crónica de mayo de 2001 sobre la agresión al seleccionador Hernán Darío Gómez. El periódico señaló que Jacobo había adquirido notoriedad pública después de que se difundiera la historia de la fiesta para celebrar su primer millón de dólares, supuestamente obtenido de manera ilícita, pero aclaró expresamente que la justicia no había comprobado ese hecho.
La familia Bucaram negó las acusaciones relacionadas con el supuesto enriquecimiento de Jacobo a través de las aduanas.
Por tanto, el relato del primer millón constituye una denuncia atribuida a un antiguo guardaespaldas del expresidente y recogida por medios ecuatorianos, no un hecho cuya comisión haya sido demostrada judicialmente.
Dos generaciones ante la justicia
La detención de Jacobo Bucaram abre un nuevo capítulo en la trayectoria judicial de la familia del expresidente ecuatoriano.
El hijo fue arrestado este miércoles por un requerimiento de Estados Unidos y tiene una notificación roja de Interpol. Las autoridades ecuatorianas anunciaron que será enviado a ese país, aunque todavía no han especificado públicamente los delitos que se le imputan ni los detalles del procedimiento.
En Ecuador, Jacobo recibió junto con su padre una condena de nueve años y cuatro meses por delincuencia organizada en el caso de las pruebas para detectar la covid-19.
Abdalá Bucaram, de 74 años, también fue condenado a la misma pena. El expresidente anunció que apelaría la sentencia y rechazó las acusaciones de la Fiscalía.
La orden de aprehensión dictada contra él quedó condicionada a su alta médica. La Corte Provincial del Guayas rechazó un recurso de hábeas corpus presentado a su favor y mantuvo vigente la medida.
Detienen en Panamá a dos políticos ecuatorianos en la operación contra el hijo de Bucaram
El exalcalde de la ciudad ecuatoriana de Manta Jaime Estrada Bonilla (2009-2014), y su hijo Jaime Estrada Medranda, exasambleísta del correísmo, fueron detenidos en Panamá en una operación internacional donde también se detuvo en Guayaquil a Jacobo Bucaram.
Además, también se arrestó en Guayaquil a otras dos personas, Geovanny Antonio Fernández Menéndez y William José Briones López. Los cinco detenidos son requeridos por la justicia estadounidense por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico, según Reimberg.
La operación fue coordinada entre Ecuador y Panamá, con la participación de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), el Gobierno estadounidense en Interpol.
"Estas acciones forman parte de la cooperación internacional contra la estructuras del narcotráfico y permitieron poner a los detenidos a órdenes de las autoridades competentes, en el marco de los respectivos procesos de extradición hacia Estados Unidos", escribió el ministro en su cuenta de X.
Los rumores del arresto de los políticos manabitas se difundieron el pasado martes en redes sociales, pero fueron desmentidos por fuentes del movimiento político Sí Podemos a diferentes medios locales.
Estrada Bonilla es ahora candidato de nuevo a alcaldía de Manta para las elecciones del 29 de noviembre de este año; mientras que a su hijo, que intentó presentarse a la prefectura de Manabí, le rechazaron la inscripción.
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