Los agentes federales que participaron en el mortal tiroteo del sábado contra el ciudadano estadounidense Alex Pretti en Mineápolis fueron puestos en licencia administrativa, según informó este miércoles la cadena FOX citando al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Los agentes de la Patrulla Fronteriza involucrados en la muerte de Pretti, de 37 años, fueron puestos en licencia administrativa como parte del protocolo regular del DHS tras un tiroteo, confirmó el reportero de FOX Bill Melugin en su cuenta de X.
El periódico The New York Times especificó que los dos agentes que dispararon sus armas en el incidente fueron suspendidos de sus labores.
No está claro si los otros agentes federales involucrados en el incidente también han sido puestos en licencia. En videos tomados por testigos en el momento del asesinato se puede observar hasta ocho agentes enmascarados tratando de inmovilizar a Pretti o cerca de la escena.
Este martes trascendió que al menos dos agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dispararon sus armas durante el tiroteo en el que murió el enfermero el pasado sábado, de acuerdo a un informe del DHS entregado al Congreso.
El informe inicial, revisado y citado por CNN y CBS, explica que los agentes de CBP estaban forcejeando con Pretti cuando un agente gritó "¡Tiene un arma!".
"Aproximadamente cinco segundos después, un agente de la Patrulla Fronteriza disparó su Glock 19, de dotación de la CBP, y un agente de Aduanas y Protección Fronteriza también disparó su Glock 47, de dotación de la CBP, contra Pretti", dice el documento citado por la CNN.
El informe no especifica si las balas disparadas por ambos agentes impactaron en Pretti, que se encontraba en el suelo antes de recibir una decena de disparos a quemarropa, y cuando intentaba defender a una mujer que había sido empujada por uno de esos agentes.
El documento explica que "después del tiroteo, un agente de la Patrulla Fronteriza informó que tenía en su poder el arma de fuego de Pretti".
En los videos tomados por testigos se puede ver que el arma fue retirada de la cintura del enfermero, que se encontraba en el suelo, antes de que los agentes le dispararan.
La víctima nunca empuñó el arma o intentó sacarla, según se puede apreciar en las imágenes de varios videos.
Inicialmente, el DHS dijo que Pretti "se acercó" a los agentes de la CBP con un arma de fuego semiautomática de 9 mm – la cual tenía permiso de cargar – de acuerdo a un comunicado entregado el sábado. Pero el informe de la CBP al Congreso no afirma que Pretti intentara sacar su arma de fuego.
El documento también explica los momentos previos a la muerte del enfermero, cuando los agentes de CBP que realizaban el operativo fueron "abordados por dos mujeres que hacían sonar silbatos".
Un agente ordenó a las mujeres que "se apartaran de la carretera" y fue entonces cuando los agentes de la CBP se encontraron por primera vez con Pretti, que se encontraba grabando con su celular el operativo.
Los videos de testigos mostraron cómo el enfermero quiso ayudar a una de las mujeres que fue empujada cuando fue confrontado por los agentes migratorios.
La muerte de Pretti desató una ola de protestas en todo el país que obligaron al Gobierno de Donald Trump a retirar del operativo de Mineápolis a Gregory Bovino, designado como "comandante general" de la Patrulla Fronteriza y fue regresado a su antiguo puesto en El Centro, California.
También el que mató a Renee Good
Jonathan Ross, el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que mató a Renee Good, en Mineápolis el pasado 7 de enero, fue suspendido de sus funciones mientras se realiza la investigación del incidente, según información oficial citada por el Huffpost este miércoles.
Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), confirmó al medio, que Ross había sido puesto en licencia administrativa, aunque la funcionaria no especificó cuándo se había producido dicha suspensión.
La muerte de Good desató una ola de protestas en todo Estados Unidos, que crecieron el fin de semana pasado tras el deceso de Alex Pretti, un enfermero de 37 años abaleado por agentes de la Patrulla Fronteriza, que participaban en las redadas migratorias en Mineápolis.
Altos funcionarios del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, defendieron las acciones de los agentes migratorios en los dos tiroteos. En el caso de Ross, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró que el agente gozaba de "inmunidad absoluta".
Good, que había bloqueado con su vehículo el paso de los agentes, maniobraba para retirarlo de la zona de la redada cuando los funcionarios se le acercaron para intentar detenerla, momento en el que Ross, que se encontraba al frente, le disparó y acabó con su vida.
La Administración Trump afirmó desde un primer momento que el agente actuó en defensa propia porque Good, de 37 años, intentó atropellarlo con su vehículo, y que, por tanto, es inocente.
La investigación sobre la muerte de Good, dirigida por el FBI, ha sido blanco de críticas, especialmente por parte de las autoridades estatales de Minnesota, a las que se les negó el acceso a las pruebas.
Tras este antecedente, la fiscalía de Minnesota solicitó y obtuvo una orden de emergencia de un juez federal para prohibir que el DHS y agencias federales destruyan o alteren evidencias sobre la muerte de Pretti.
Este miércoles, un grupo de legisladores demócratas del Comité Judicial del Senado instaron al Departamento de Justicia (DOJ) para que abra una investigación de derechos civiles sobre la muerte de Good.
En su carta a la fiscal general adjunta, Harmeet Dhillon, los senadores enfatizaron que la decisión del DOJ de no investigar el asesinato de la mujer, madre de tres niños, "es emblemática" y hace parte de una tendencia más amplia del DOJ a ignorar la aplicación de las leyes de derechos civiles en favor de llevar a cabo la agenda de deportaciones masivas del presidente Trump.
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