El Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) fueron designados este jueves 28 de mayo organizaciones terroristas por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Se trata de las dos mayores bandas narcotraficantes de Brasil, con ramificaciones en varios países de Suramérica.

El PCC y el CV tienen en conjunto probablemente más de 50.000 miembros, según expertos, quienes además señalan que la mayor parte de sus conexiones internacionales están en Europa y no en Norteamérica .

La mayoría de las operaciones del PCC se concentran en la metrópolis de São Paulo, mientras que el CV tiene su base en Río de Janeiro. Ambas organizaciones tienen alcance en toda América del Sur.

A continuación, las claves de los dos principales actores del crimen organizado en Brasil y lo que significa el anuncio de Estados Unidos.

1. Un sindicato nacido entre rejas

El PCC fue fundado en 1993 en una cárcel de São Paulo. Nació como una especie de sindicato para proteger a sus miembros en el degradante sistema penitenciario brasileño. Tiene hasta un estatuto con sus normas y presenta una fuerte jerarquía.

Es considerada una de las bandas más poderosas de Suramérica en la actualidad, con tentáculos en casi toda la región, sobre todo en Paraguay y Bolivia.

Opération policière à Rio le 28 octobre 2025.
Operación policial en Río de Janeiro, el 28 de octubre de 2025.

Este miércoles, Bolivia extraditó a Brasil a uno de los líderes de la banda en el país, el brasileño Gerson Palermo, a quien se le acusa de traficar cocaína hacia su nación de origen.

Según la Fiscalía de Brasil, el órgano de mayor importancia dentro del PCC es ‘Sintonía Final'. Funciona como una suerte de consejo de sabios.

Su máximo líder es Marcos Willians Herbas Camacho, conocido como Marcola, quien se encuentra preso en una cárcel de máxima seguridad. Se estima que tiene entre 30.000 y 40.000 miembros solo en Brasil.

2. De Río a la Amazonía: la expansión del CV

Comando Vermelho nació en Río de Janeiro, también dentro del sistema penitenciario, pero es más antiguo y menos organizado que PCC, según un informe del Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea).

Su origen se remonta a los años 70, en plena dictadura militar brasileña (1964-1985). Surge a partir de una antigua facción llamada 'Falange Vermelha', que luchaba contra las torturas y los malos tratos en la cárcel.

Con los años evolucionó a una estructura criminal que controla barrios enteros de Río de Janeiro, con presencia en gran parte del país y progresiva actuación en la Amazonía y en el noreste de Brasil.

3. La cárcel y la pobreza, el caldo de cultivo

Buena parte de la cantera de estas dos bandas proviene de las cárceles y de las zonas más pobres de la sociedad. Brasil mantiene en celdas a 727.301 personas, según datos oficiales, pero solo tiene capacidad para alrededor de 500.000.

En condiciones tan precarias, los nuevos presos se unen a estas bandas en busca de protección dentro de los presidios. Así, es común en las cárceles brasileñas tener pabellones específicos para los reclusos de cada facción.

Además, muchos de los jefes de PCC y CV ya están en prisión, pero continúan dando órdenes desde dentro a través de abogados, familiares u otras vías.

4. De las favelas a la Faria Lima

En los últimos años, las bandas de narcotraficantes se han infiltrado en la política, distribuyendo dinero entre alcaldes, diputados regionales y otras autoridades, para comprar su protección.

De forma paralela, el PCC y el CV han diversificado sus negocios mediante la creación de empresas de fachada para lavar dinero y multiplicar sus fuentes de ingresos.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se ha referido a estas bandas como "multinacionales" del crimen.

Las últimas operaciones policiales han destapado que el PCC se ha infiltrado en empresas de transporte municipal, moteles, puestos de gasolina, así como en el mercado inmobiliario y hasta en compañías tecnofinancieras con domicilio fiscal en la Faria Lima, el corazón de los negocios de São Paulo.

De hecho, recientemente fue desarticulada una red de blanqueo de capitales del PCC a través de tiendas de peluches.

El CV presenta una estrategia criminal diferente, más centrada en ejercer dominio territorial y a partir de ahí explotarlo mediante la extorsión a comerciantes o el monopolio de servicios básicos, como gas, internet, transporte o televisión por cable.

5. Sanciones, presión financiera y un aviso a sus socios

Designar a los cárteles criminales de América Latina como organizaciones terroristas extranjeras es una estrategia a la que ha recurrido la Administración Trump al apostar por la actividad militar y otras medidas para, según ha subrayado, combatir el narcotráfico en el hemisferio occidental. La ofensiva incluye una campaña de ataques letales con embarcaciones contra quienes denomina "narcoterroristas" en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental.

El Departamento de Estado de Estados Unidos sostiene que el PCC y el CV son "las organizaciones criminales más violentas de Brasil" y con una influencia que se extiende por todo el continente hacia el país norteamericano. 

La designación tiene lugar un día después de que el senador brasileño Flávio Bolsonaro, rival de Lula en las elecciones presidenciales del próximo octubre, se reuniera en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y dos días después de su encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.

Según el senador y candidato presidencial, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en ambas reuniones hizo hincapié en la importancia de que Washington calificara a las dos mayores organizaciones criminales de Brasil como grupos "narcoterroristas", al considerar que cumplen los requisitos para esa designación.

En sus redes sociales, Flávio Bolsonaro celebró la decisión.

"Gran día", escribió en su cuenta de la red social X.

6. ¿Qué supone la designación de terroristas?

La designación de la Casa Blanca supone un endurecimiento de la política estadounidense hacia el crimen organizado transnacional y abre la puerta a sanciones financieras y restricciones de movilidad contra integrantes y colaboradores de estas bandas criminales.

Además, la medida permitirá a las autoridades estadounidenses aumentar la presión sobre las redes de financiamiento y apoyo de ambas organizaciones.

"La Administración Trump continuará usando todas las herramientas disponibles para proteger nuestra nación y nuestros intereses de seguridad nacional, manteniendo las drogas ilegales fuera de nuestras calles y desarticulando las fuentes de financiamiento de los violentos narcoterroristas", afirmó Marco Rubio en un comunicado.

7. La respuesta de Brasil: “Un pretexto para la intervención es inaceptable”

El Gobierno de Lula da Silva expresó su preocupación por la posibilidad de que esta decisión de Estados Unidos pueda amparar intervenciones militares en suelo brasileño.

Su Administración intentaba evitar este tipo de designaciones por temor a que allanen el camino para una eventual acción militar estadounidense o sanciones contra bancos que, sin saberlo, hacen negocios con miembros de estas bandas.

El asesor de la Presidencia brasileña para Asuntos Internacionales, Celso Amorim, afirmó este jueves que es "inaceptable " usar "pretextos para una intervención".

Amorim, uno de los más estrechos colaboradores de Lula da Silva, dijo que la cooperación internacional es bienvenida, pero no una intervención extranjera.

"La seguridad pública es un tema fundamental para el desarrollo socioeconómico. El crimen organizado es un mal que tiene que ser combatido. La cooperación internacional es bienvenida, especialmente en temas como lavado de dinero y contrabando de armas. Un pretexto para la intervención es inaceptable", sostuvo Amorim en una declaración enviada a medios brasileños. 

Con EFE, Reuters, AP y medios locales

France24

Liberté Égalité Actualité

France 24 son cuatro cadenas mundiales de información continua (en francés, árabe, inglés y español), que emiten las 24/7 (6 horas diarias, para la cadena en español) en 355 millones de hogares en los 5 continentes.

Ver más