El jueves 26 de marzo, Donald Trump anunció el aplazamiento de la fecha límite para que Irán vuelva a permitir el tránsito seguro de los navíos por el estrecho de Ormuz. Inicialmente previsto para el 28 de marzo, el presidente estadounidense dio a Teherán hasta el 6 de abril; de lo contrario, prometió nuevos ataques a infraestructuras energéticas en Irán.
“A petición del Gobierno iraní, por la presente declaro que voy a aplazar 10 días el plazo para la destrucción de la central energética, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 8 de la tarde, hora del Este. Las negociaciones siguen en curso y, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario difundidas por los medios de comunicación sensacionalistas y otros, están yendo muy bien”, publicó Trump en su red Truth Social.
Trump, quien afirma estar negociando con los iraníes -algo que ha negado el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi-, espera poder hacer bajar la presión sobre el comercio mundial y la subida de los precios del combustible, volviendo a las condiciones de tránsito por el estrecho de Ormuz como antes de la guerra.
Leer también‘Es urgente desescalar la tensión en el estrecho de Ormuz’: jefe de la OMI en France 24
Irán, por su parte, parece determinado a hacer cumplir sus propias condiciones en caso de negociaciones con Estados Unidos y sigue permitiendo el paso por el estrecho a solo unos cuantos buques, provenientes de algunos países “no hostiles” a Teherán. Podría ser, por ejemplo, el caso de España. Según la embajada iraní en Madrid, España es un país “comprometido con el derecho internacional” que podría pedir el paso de sus buques por Ormuz.
Actualmente, el paso se hace en coordinación con la Guardia Revolucionaria, que pide información como la carga, los propietarios, el destino y la lista completa de la tripulación, antes de escoltar a los navíos a quien otorgó el cruce.
Leer tambiénTrump aplaza al 6 de abril su ultimátum para que Irán reabra Ormuz y asegura que sí hay conversaciones
¿Hacia un pasaje marítimo de pago?
Además de estas fuertes restricciones, Irán buscaría ahora hacerse con el control durable del estrecho y volverlo un pasaje marítimo de pago. Según la empresa de información marítima 'Lloyd’s List Intelligence', la Guardia Revolucionaria ha impuesto un régimen de "peaje" de facto en el estrecho de Ormuz.
“Aunque no todos los buques pagan un peaje directo, al menos dos lo han hecho y el pago se realiza en yuanes”, indica la empresa. Al menos uno pagó 2 millones de dólares, informó ’Lloyd’s List Intelligence'.
Según agencias de noticias locales, el Parlamento iraní está trabajando en un proyecto de ley para formalizar las condiciones de paso y el cobro a los buques.
Las agencias 'Fars' y 'Tasnim' citaron al diputado Mohammadreza Rezaei Kouchi, quien afirmó que “el Parlamento está llevando a cabo un plan para codificar formalmente la soberanía, el control y la vigilancia de Irán sobre el estrecho de Ormuz, al tiempo que crea una fuente de ingresos mediante el cobro de impuestos”.
Según Raffaele Mauriello, profesor en la Facultad de Literatura Persa y Lenguas Extranjeras de la Universidad Allameh Tabataba’i de Teherán y analista internacional, Irán podría buscar imponer este funcionamiento a largo plazo.
“Es como si el estrecho de Ormuz ya no fuese un estrecho, sino un canal. Uno puede pensar en el canal de Suez, en el canal de Panamá. Y hay que tomar en consideración que Irán podría tener la intención de que esto siga siendo así después de la guerra”, indica el profesor.
En las últimas semanas, se han elevado voces en contra del bloqueo impuesto por Irán y se ha cuestionado la legalidad de hacer pagar por el paso del estrecho. Si bien el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar estipula que los países deben permitir el “paso inofensivo” de buques por sus aguas territoriales, ni Irán ni Emiratos Árabes Unidos son parte de esta convención.
Desde el inicio de la guerra en Irán, el tráfico en el estrecho ha caído un 90%. Según 'Lloyd’s List Intelligence': solo unos 150 buques han transitado por el estrecho desde el 1 de marzo. Este bloqueo ha disparado el precio del combustible en los mercados internacionales. El barril de Brent, referencia internacional del petróleo, ha superado la barrera de los 110 dólares a mitad de marzo antes de bajar, pero sin estabilizarse.
Leer también¿Donald Trump está impaciente por firmar un acuerdo con Irán?
Presión por el estrecho de Bab el-Mandeb
Según la agencia iraní 'Tasnim', afiliada a la Guardia Revolucionaria, una fuente militar iraní anónima insinuó que Irán podría desestabilizar el paso por el estrecho de Bab el-Mandeb, en caso de mayor escalada por parte de Estados Unidos.
“Si los estadounidenses tienen la intención de tomar medidas con respecto al estrecho de Ormuz, deberían tener cuidado de no añadir otro estrecho a sus problemas… Irán está totalmente preparado para agravar la situación”, afirmó la fuente.
El estrecho de Bab el-Mandeb, situado entre Yibuti y Yemen, es el paso que conecta el golfo de Adén y el mar Rojo y es vital para acceder al canal de Suez. El estrecho, de unos 70 kilómetros de largo y 30 kilómetros de ancho, es una de las rutas más importantes del mundo para el transporte marítimo de mercancías y petróleo, particularmente hacia Europa y Asia. Por ahí transita alrededor del 10% del petróleo mundial y el 30% del tráfico de contenedores.
Como ya lo hicieron tras octubre de 2023, los hutíes de Yemen, aliados de Irán -pero que hasta ahora no han tomado parte en el conflicto- estarían listos para una respuesta militar.
La agencia Reuters compartió el jueves las declaraciones de un líder hutí bajo anonimato:
“Estamos totalmente preparados militarmente y con todas las opciones sobre la mesa. En cuanto a otros detalles relacionados con la determinación de la hora cero, eso queda en manos de los líderes; nosotros estamos vigilando y haciendo un seguimiento de los acontecimientos, y sabremos cuándo es el momento adecuado para actuar”, afirmó el líder hutí.
Según Raffaele Mauriello, la misma lógica podría regir en Ormuz y en Bab el-Mandeb.
“Tampoco se trata de cerrar, se trata de lo que está haciendo Irán en el estrecho de Ormuz, hacer que no pasen navíos, porque el seguro ya no los cubre”, explica el profesor.
“Si cierran este, y está cerrado al mismo tiempo el estrecho de Ormuz, esto tendría como consecuencia un huracán financiero que nunca se ha visto”, advierte el experto.
En los últimos días, el medio 'Axios', así como otros medios de comunicación, han citado a fuentes oficiales estadounidenses que advierten que Estados Unidos se está preparando para una posible operación terrestre en Irán. Si bien Donald Trump ha entregado un plan de 15 puntos a Teherán para acabar la guerra, Irán se muestra escéptico a negociar y teme que Washington escale la guerra en medio de las conversaciones, como ya ha pasado en varias ocasiones. Y si eso resulta ser cierto, Irán y sus aliados disponen de formas de presión sobre el comercio internacional que aún no han usado.
Con AP, Reuters y medios locales
Compartir esta nota