Rafael Díaz Niese (Puerto Plata, 1 de mayo de 1897 – Nueva York, 14 de marzo del 1950) “R.D.N.” como firmaba, era refinado políglota, comprensivo de lo inaudito en nueve idiomas. ¡El servidor público más eficiente del sector cultural dominicano en toda su historia!
¡Niese es el padre de la cultura dominicana! Intelectual, que marcó un antes y después en la década de 1940, como médico psiquiatra, filósofo, pintor, crítico de arte y gestor cultural. Un mentor de maestros…Un reservado facultativo de regia inspiración, quien creó el plan de institucionalización cultural. Fundó la Dirección General de Bellas Artes (1940-1950), inició la estructuración y formulación de la Orquesta Sinfónica Nacional (1941), el Conservatorio Nacional de Música y Declamación (1942), la Escuela Nacional de Bellas Artes (1942), la Galería Nacional de Bellas Artes (1943), el Teatro Escuela de Arte Nacional (1946) y la Escuela Elemental de Música (1947), coros provinciales y otros. También, padre fundador de la Bienal Nacional de Artes Visuales (BNAV), primera de artes visuales, en su género del continente americano. Formuló la reorientación del Museo Nacional, y su traslado a la casa colonial de la familia Aybar, situada frente al Palacio Virreinal de Don Diego Colón. Niese, promovió becas, compra de obras y premiaciones de artistas. Estratega, de carácter fuerte iniciando como asesor técnico de bellas artes. La figura detrás de la profesionalización de la cultura, siendo su más grande contribuidor fundacional, desarrollando el concepto de exposiciones ambulatorias. Y dicho esto, porque los logros durante la era de Trujillo, pisotearon el crédito que merece así, como muchos arquitectos, constructores y artistas plásticos. ¡Lo hizo Trujillo! Pero… ¡no! Lo hicieron hombres y mujeres, que no fueron Trujillo… Y es tiempo, de desenmascarar lo oculto.
Porque fueron hombres como Díaz Niese… quien promovió identidad, rescate de la herencia colonial y el patrimonio arqueológico. Fue uno de los pioneros dominicanos en la preservación del patrimonio nacional. Y, en el pensamiento del sector cultural, introdujo la crítica y filosofía estética. Un constructor de la identidad visual y cultural moderna por medio del servicio público.
¿Hizo cultura por medio de la práctica de Psiquiatría? ¿Estrategia?
La cultura y educación estaban gestionados y en manos de Díaz Niese, un psiquiatra en la era de Trujillo. Si bien ha sido desafiante la larga investigación sobre él, de niño y adolescente estudió tanto en Santiago como en una escuela en Barcelona. Y volvió a Santiago hacia 1917 hasta 1920, cuando sale de nuevo del país a estudiar medicina en la Universidad de París, donde estudia psiquiatría. No regresaría, hasta brevemente, en 1935; y se volvió a ir hasta 1939, cuando retornó a República Dominicana. Díaz Niese, es considerado por varios psiquiatras, el Padre de la Psiquiatría Dominicana. No es solamente un hombre que estudió psiquiatría, sino el primer psiquiatra dominicano graduado en universidades europeas.
“La historia del arte no debe pasar por alto, a un hombre como Rafael Díaz Niese, que con excepción de su contertulio Joaquín Balaguer, le otorgó póstumamente la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en 1990. Es por eso, que lanzo en su memoria, una investigación sustentando su reconocimiento permanente con sus merecidos rigores como padre de la cultura dominicana… a quien residió más años en el exterior que en República Dominicana. Sin embargo, retornó a Santo Domingo y creó todo.” — Sergio Cross
Cara a Cara
No llevó amistad personal con Trujillo, sino una colaboración de Estado. El tirano y demás del círculo intelectual, ponían recursos… Y, él: su genio organizativo en la época de oro del arte… y de la arquitectura. Convenció a Trujillo de aplicar una política cultural logrando transición hacia la modernidad. Cuidó de los artistas del exilio republicano español. El régimen lo veía como activo propagandístico, mientras el repelía indirectamente hacia libertad ideológica expresiva. Promovió concursos, descubriendo talentos y creando la Colección Nacional de Arte. Pero, fue un hombre enfermo y su partida prematura, cerró la planificación cultural dominicana, dejándole parcialmente olvidado.
Sí. Utilizó sus conocimientos en psiquiatría y filosofía. Analizó la psicología de artistas. Reservado en distinciones españolas y francesas, le importó más, apoyar los artistas y el funcionamiento del gobierno. En vez, de resaltar su nombre evitó crear celos de un dictador vigilante de sus movimientos. Para lo que fue… Pocos autores lo han citado. Uno de los méritos a exponerse, es su trabajo inclusivo con el género femenino, las pioneras en el arte… Su biografía, ha sido por mucho tiempo fragmentada, confusa y escasa en confirmaciones documentales primarias, hasta este momento. En esta entrega y contribución se abunda sobre un “anónimo” … que ya… no lo será…
“Díaz Niese, dejó un legado trascendente en las plataformas formativas, expositivas y gubernamentales de las artes incluyendo sus programas, los artistas, sus edificios y el escaso periodismo cultural. Firmaba solo con sus iniciales RDN, evitaba fotografías o fílmicas, por lo que son escasas de él.” – Sergio Cross
Origen
Consultando varios levantamientos genealógicos, Díaz Niese era hijo del matrimonio de Rafael Díaz (diplomático de origen cubano) y Dolores Niese de Díaz (de origen germano-danesa). De acuerdo con la publicación en Areíto de Raquel de Castro (2025): “Entre continentes: la historia transnacional de la familia Niese Julia”, se conocen sus aspectos genealógicos. También, tenía importantes antecesores masones quienes llegaron a los más altos niveles, causas y proyectos de carácter comunitario. Su madre Dolores Niese Julia era educadora, comadrona y matriarca de vínculos caribeños. Sus abuelos se trasladaron a Puerto Plata, pero luego su madre hizo sus estudios en Hamburgo. Su madre, regresó a Puerto Plata y aprendió español con quien fue su esposo, Rafael Díaz González (comerciante de ascendencia cubana nacido en 1870) hijo de Rafal Díaz Márquez y María Rosario González, abuelos paternos de Díaz Niese.
Sus padres contrajeron matrimonio en Santiago el 1 de julio de 1896. Su padre fue nombrado cónsul dominicano en Puerto Príncipe, Ponce y Nueva York. De esta unión nacieron al menos cinco hijos, los Díaz Niese: Rafael (1897-1950), único barón tuvo tres hermanas: Clement, Rosario y Clara Dolores Díaz Niese de quienes descendientes han intentado recordar a su tío abuelo. Sus padrinos: José Puente y Peleselle Gentil, fueron allegados y comerciantes de importantes nexos caribeños como sus padres quienes eran comerciantes.
Su madre, Dolores Niese, era la matriarca. La persona más influyente en él. Era hija de Johan Christoph Niese (1839) nacido en Dinamarca y María Clementine Julia (1845), abuelos maternos de Rafael. Su madre nacida en Cabo Haitiano en 1878, distinguió en obstetricia y ginecología en el Instituto Profesional de Santiago, luego con la Universidad de Santo Domingo y la Maternidad de Baudelocque, de París. Allá, estudió alta cocina en: Le Cordon Bleu. A su regreso, ejerció su profesión como primera directora de la Escuela de Economía Doméstica de Santiago, promoviendo la educación práctica y salud femenina.
Rafael Díaz González, padre de Rafael Díaz Niese, fue otra figura extraordinaria. Vivió en Puerto Plata unos años y en Santiago el resto de su vida; y tanto, en Puerto Plata como en Santiago, fue regidor del Ayuntamiento de ambas ciudades. En Santiago, además, fue síndico y gobernador; y Secretario de Agricultura con el presidente Mon Cáceres (1866-1911). Fue un hombre muy cercano a él. Hubo amistad de hogar, visitas entre Cáceres y los Díaz Niese.
Nacimiento
Díaz Niese nació en San Felipe, Puerto Plata el 1 de mayo del año 1897. hizo sus estudios primarios en el Asilo Viejo, en Puerto Plata dirigido por Louis Pecunia. Vivió en Santiago de los Caballeros, donde hizo sus estudios primarios y parte de los secundarios. Luego, su padre es nombrado Cónsul del país en Barcelona, España; y allí, continuó sus estudios. Fue enviado a Europa para estudios universitarios logrando doctorados en medicina, filosofía y arte. En España aprendió pintura con el maestro cordobés y simbolista Julio Romero de Torres (1874-1930). Un “humanista y erudito de estilo europeo” (descrito por Balaguer), viajero por Europa, África, Medio Oriente y toda América archivo sus cartas y memorias hablaba nueve idiomas.
Estudios académicos
Estudió por 1915, en un colegio de la Compañía de Jesús en Barcelona, lo que explica su formación clásica en latín y griego ya dominando el catalán. Inició sus estudios de pintura en la Academia Baixas y más tarde en la Escuela de la Lonja (Llotja). Luego, en Madrid, por 1928, ingresó a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En la época, muchos estudiantes extranjeros, ingresaban de “auditeur libre” utilizando las academias como biblioteca abierta. Luego, por 1933, el habla francófona inició en París, donde conoció movimientos artísticos que luego apoyaría en Santo Domingo como el surrealismo y el expresionismo. Posteriormente, estudió en la Univerisdad de la Sorbona en París, donde se doctoró en filosofía y medicina, especializándose en psiquiatría. Niese, vivió en el Barrio Latino de París, pero era muy ambulante.
También, estudió en las Universidades de Núremberg, Bruselas y otras capitales europeas ampliando estudios de museografía y arqueología. Obteniendo el título de Doctor en Medicina por la Universidad de La Sorbona y especialización en Psiquiatría, no le fue suficiente para hacer luego diversos cursos sobre humanidades. “La idea del valor en la psicología contemporánea”, la tesis doctoral que le catapultó. Hizo estudios avanzados en Historia del Arte y Filosofía. Alfonso Castelao (1886-1950), padre del nacionalismo gallego, realizó en 1917, un retrato al óleo sobre cartón de Díaz Niese mientras estudiaba en París. Díaz Niese, fue miembro de la Sociedad de Americanistas de París, un reconocimiento a sus investigaciones sobre la antropología y el arte prehispánico, razón de su retorno temporal a Santo Domingo. Fue un estudioso de la cultura francesa y analítico de los mejores pensadores, como: Montaigne, Rabelais, Renán, Moliére, y otros.
Regreso a República Dominicana (1939)
Regresó a Santo Domingo en septiembre de 1939, huyendo del anunciado prebélico de la Segunda Guerra Mundial. Al llegar, se encontró con un panorama cultural limitado y decidió dedicar su vida a la gestión cultural. Inicialmente, quedó varios meses viviendo en Santiago donde residía su familia. El conocido comerciante asturiano de la calle Isabel La Católica, Don Eduardo Ron Suárez con quien “Niese” se topa al llegar a Santo Domingo, formaría parte esencial en sus primeras impresiones con los artistas del exilio republicano español asentados en territorio dominicano. Telésfero Calderón (1902-1985), intelectual y académico, uno de los más influyentes en la estructura gubernamental, que entre sus servicios en el exterior fue primer representante dominicano (no residente) ante el Estado de Israel y diplomático en Italia. A través de Julio Ortega Frier (1888-1953), Pedro Bonilla Atiles (1899-1981) y Víctor Garrido (1886-1972) estos le hacen de referencia, recomendándole con Rafael Leónidas Trujillo y nunca dejaron de apoyarle.
Se necesitaba un traductor para Trujillo. Y, este quedando impresionado, lo investiga, depura y contrata como traductor personal. Pedro Bonilla Atiles, protector de todos los valores de la intelectualidad republicana que llegaron al país desde 1937, promovió su ingreso al estado; y al tiempo de Julio Ortega Frier, como rector y él como vicerrector de la Universidad de Santo Domingo. Se le veía como activo estratégico “políticamente inofensivo". Pero… vigilado por la inteligencia trujillista por su relación con exiliados de la Guerra Civil Española de todos los “ismos”, vivía en azaro. Pronto, para 1940, es nombrado asesor técnico en el ámbito cultural, su primer nombramiento gubernamental. Ya era el hombre para las bellas artes dominicanas. Y, tiene su primera experiencia de coordinación cultural con una exposición de pinturas en el viejo Palacio Nacional de Santo Domingo, el hoy Museo de las Casas Reales, donde participaron numerosos artistas españoles.
Él, fue el principal promotor de llevar artistas europeos a República Dominicana para civilizar la nación en su labor pionera. Se convirtió en técnico y gestor cultural por excelencia. Balaguer, superior jerárquico, le respaldó ante el régimen. Telésfero Calderón, hizo de funcionario enlace junto a otros. Catapultaron en beneficio del colectivo de un… ahora catalogado: “sector cultural”. Para el 19 de Julio 1940, la Ley Número 311, creó: la Dirección General de Bellas Artes. Díaz Niese, modernizador y organizador, realizó una muestra colectiva de artistas españoles en el Ateneo Dominicano. Sirvió como introducción de maestros como Josep Gausachs (1889-1959), Eugenio Granell (1912-2001), Ángel Botello (1913-1986), y del resto del exilio republicano.
Díaz Niese, había dicho… “En 1930 nuestra historia hace un alto. La plenitud de los tiempos ha llegado. Comienza ese año la era que, en justicia, lleva el nombre del hombre sin igual en su especie, que podía con entera serenidad rendir a los padres de la patria el único homenaje verdaderamente digno de ellos: mostrarles la patria de sus amores conservada, engrandecida, purificada y salvada para siempre".
En el solemne acto inaugural (etapa moderna) del Ateneo Dominicano del 23 de enero de 1932, se expresó:
“Yo tengo obras de arte, y estimulando su cultivo por todos los medios Señores, aunque en modesto grado, la pasión griega que hace que se estimen necesarios para darle fuerte impulso. sabios y quijotes. No puedo ser indiferente a la obra de Dos servicios comprende el Departamento de Educación cuantos, con justas credenciales, crearon universidades y Pública y Bellas Artes, el Técnico y el Administrativo, academias. No pocas veces, en horas propicias a los sueños, me he sentido, si no tocado de la magia del arte, cerca al dirigidos, respectivamente por dos altos empleados de ese menos de todos los que por virtud de dones y atributos animan Ramo. Esta división es incompleta: deja, sin la debida atención lienzos, divinizan cuerdas y eternizan mármoles. Para especial, la parte de bellas artes, que no está incluida, ni podía favorecer el movimiento y difusión de la cultura, como estarlo propiamente en ninguno de esos dos servicios. Era hicieron Septimio, Pericles y Alejandro, es para lo que quiero indispensable, por consiguiente, crearle a la sección de Bellas impulsar el desarrollo de nuestras fuentes de riqueza”.
Gestión pública, académica, cultural
El Profesor Díaz Niese fue docente de Historia del Arte y Lengua Francesa, en la Facultad de Filosofía, de la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD), en 1940. Fomentando la competencia y calidad técnica, dio carácter pedagógico a la transformación mental de la sociedad dominicana, mediante la cultura. Organizó conferencias en el Palacio de Borgellá, el Consistorial y los centros culturales. Escribió sobre arqueología, música, arquitectura colonial, filosofía y sus viajes. Sus charlas abarcaron: "Psicología de la creación artística", hasta la: "Historia de la arquitectura colonial", razón por la que como arquitecto no puedo dejarlo a un lado en la historia de la arquitectura dominicana como incidente en la inclusión de artistas plásticos. Tuvo amistad con artistas e intelectuales europeos que luego serían de gran utilidad para aquella memorable década donde el Estado asumió por primera vez la cultura como una función pública, pasando de un apoyo esporádico a la creación de un sistema efectivo del gobierno. Una verdad histórica a reconocerse.
Sigilo y hermetismo
Usando sus iniciales “RDN” en sus escritos, Díaz Niese, quien gustaba regularmente vestir de blanco en obediencia al protocolo y ceremonial de estado dominicano, ingresaba a los diferentes talleres de los artistas como a la fundición de Francisco Dorado, tal como lo recordaron entrevistados, desde tiempo atrás. Conversaba con ellos, gustaba de tomar café entre otras actividades sociales, ya en ceremonias con humor culto y bajo perfil. Así, trató de que en primera línea los artistas fueran los principales actores de sus obras, cosa que el régimen trujillista prohibía o le pesaba. Colaboró estrechamente con artistas que también tenían nexos masónicos. Por ejemplo, el muralista José Vela Zanetti (1913-1999), a quien Díaz Niese apoyó, y este realizó trabajos para la Benemérita y Respetable Logia Cuna de América Número dos, la madre logia de la cual Vela, era miembro. Murales que narran con sintáctica codificada, la historia de la masonería, principios y símbolos rituales.
Niese, de mente brillante, prefería el perfil bajo con cierta timidez al lente de Kurt Schnitzer “Conrado” (1908-1972), combinación de su personalidad explícita para sus escasas fotografías, también con otros fotógrafos de la época. No quiso… por prudencia con el alter ego de Trujillo. Priorizando a los artistas y poder proyectar su figura y no la de él, como funcionario. Muy ocasionalmente, en fotografías de la inauguración de la ENAV o de las primeras Bienales, siempre en un segundo plano o de perfil. Percibo… accidentalmente en escenario. El espacio, era reservado para el dictador Trujillo. Díaz Niese o “Niese” como varios le llamaban, valoraba mucho más, el retrato pintado de él, por artistas. Sus archivos personales o recuerdos de su etapa en París, son de importancia, algunos desaparecidos y otros conservados.
Para entender su modus vivendi intelectual y operacional, hay que partir de Schopenhauer: “Un hombre que no ama la soledad, no amará la libertad”. En principio, muchos me afirmaban que no tenía esposa, pero sí. Niese estuvo casado con la francesa Alice ‘Alicia” Manin de Díaz (1905/7-1972), quienes residieron en la avenida Bolívar número 18, en Santo Domingo. Su casa, un templo de sabiduría, así descrita con techos altos; con frescura de arquitectura de época. Con paredes tapizadas de estanterías con libros. Ella le acompañaba a muchos actos de la época.
“Madame Díaz Niese”, la esposa
Conocida como Madame Díaz Niese, muy limitada en trato y el español, afrancesado. De pelo ondulado, brazaletes de plata, amante de sus joyas francesas. Permaneció en República Dominicana acompañada de Mignon o “Linda”, su perrita… la mascota de la pareja que entrevistados de la época recuerdan. Madame era sutil, exótica y de trato afable con los niños de Gascue que, a este momento, en ancianidad le recuerdan sus peculiaridades. Pero, en encerramiento proclive a protegerse de intersticios de algo, la realidad de la salud de Rafael. La pareja residió un tiempo en la calle Francia, del lado este, próximo a la residencia de Isabel Mayer, en la acera norte, un edificio de cuatro pisos. Formó parte, de los franceses de la calle Francia, como los Chanel, y los Gazón y otros más, pero tuvieron varias mudanzas, unas tres. Me aseguró una vecina frontal de mucha edad, antes residente en la calle Francia quien frecuentaba la residencia con sus padres, describió a Don Rafael como taciturno; y entrevistada desde tiempo atrás a esta publicación, me dijo:
“Frecuenté su apartamento del segundo piso al oeste, había un retrato al óleo de él que estaba colocado en la sala. Un hermano de Madame Díaz Niese vino a vivir una temporada luego de él fallecer. Ella, fumaba con pitillo y era muy clásica… estilaba vestidos lisos…joyas, plata con piedras grandes que después de un tiempo nunca más se las ví. A él… lo vi poco… El edificio era blanco… frecuentado por intelectuales. Creo que no tuvieron hijos.”
Por otras anécdotas, pude llegar a la conclusión de que Díaz Niese no gozaba de salud, sino de un martirio requirente de mucha atención médica y de la asistencia constante de su esposa. Pero, con limitaciones y dolores, mantuvo motivación, mantuvo fuerzas en tan solo diez años de trabajo en su país natal. Debo acentuar, que “Niese” falleció en 1950… hace 76 años al momento de esta publicación. Pero su vida debió ser una angustia iluminada solo por su esposa, sus logros, sus viajes, la buena música o amenas conversaciones con grupos de su estatura intelectual.
En ese apartamento, luego habitado por José Ángel Saviñón, hermano de Mariano Lebrón Saviñón, uno de sus conocidos, quedaban próximo al intelectual Malaquías Gil, padre de la educación primaria dominicana, español, y Francisco Tongo Sánchez. Un lugar donde concurrían asiduas peñas literarias, sin dejar a Pancho García, autor de importantes partituras. Próxima a la mansión presidencial, la calle era de influyentes en nuestra historia. Pero, Madame Díaz Niese como le llamaban en el vecindario, posteriormente vivió un tiempo en la calle 30 de marzo con una vida muy privada. En la pintura de Colson (1949), Niese no me luce saludable, fue su último año.
Su estudio en la calle Santiago en Gascue (Ensanche Lugo) frente al antiguo Hospital Ramfis por el Archivo Central del Poder Judicial, era a distancia conveniente de Ciudad Colonial donde agotaba tiempo en la Dirección General de Bellas Artes, mucho antes de construirse el Palacio de Bellas Artes (inaugurado en 1956, después de fallecer). Los centros de actividad de Díaz Niese eran: El Palacio de Borgellá desde donde asesoró un tiempo, la Dirección General de Bellas Artes y la Escuela Nacional de Bellas Artes. Díaz Niese pasaba la mayor parte de su día, su domicilio laboral, la que luego ha sido: Escuela Nacional de Artes Visuales (ENAV) en la calle El Conde.
En su estudio-biblioteca poseía miles de volúmenes en francés, alemán, latín y griego. Un espacio central dedicado a su gramófono, donde escuchaba música de cámara. Manejó archivos importantes, debiendo garantizar al régimen que no traía "agitadores" peligrosos, ocultando afiliaciones políticas. Convencía de que su valor artístico superaba su "peligrosidad" política en un entorno donde todos vigilaban y eran vigilados. Iba a Jarabacoa o selectamente compartía en el Hotel Hamaca, con los embajadores y los intelectuales del exilio español en un ambiente antillano. Su salud se deterioró por la tensión y debía hacer escapes. Adquirió una propiedad en Loma de Cabrera a entonces, un día de distancia de la ensangrentada ciudad Trujillo.
Niese y los masones
Díaz Niese estaba familiarizado con la orden masónica y sus miembros. Por sus antecesores masones con la jerarquía máxima desde Puerto Plata y Santiago; y su intelecto universal tenía relaciones cercanas con estos por lo que no se deben dejar de mencionar entre sus contertulios. Manuel Antonio Patín Maceo (1862–1959) fue el "guardián" de la lengua española en la República Dominicana. A diferencia de Patín Veloz, perteneciente al círculo intelectual-masónico, dominante de la vida cultural de mediados del siglo XX; pudiendo discutir ideas filosóficas ajenos al discurso oficialista del régimen quien distinguía en la masonería y la espiritualidad esotérica, Patín (1919–2001), apodado, el "Mago" de la UASD, pionero en el estudio de la psicología popular dominicana, identificó los siete complejos de la psique dominicana. Una leyenda urbana y espiritual, quien dirigió cultos. Figura popular en el ocultismo y paranormalidad.
Su obra analizó, cómo los traumas históricos y complejos sociales moldearon la identidad del dominicano siendo uno de los intelectuales más profundas y singulares del siglo XX como abogado, ensayista y profesor. Fue fundador del Instituto Duartiano en 1964 y su primer presidente. Escribió: “El sentido masónico de la vida y la obra de Duarte” y “Observaciones acerca de nuestra psicología popular”, y otros.
De igual forma: Luis (Tongo) Sánchez (1916 – 1999), Gran Maestro de la Gran Logia de la República Dominicana. Manuel María Miniño (1907 – 1989); También, Pompilio Brower (1901 – 1983), otro de las figuras de gran peso intelectual y masónico del Gran Oriente Dominicano. La masonería sirvió de refugio para la élite intelectual y profesional; por otro, estaba bajo la vigilancia y el control aristocracia del conocimiento. De sus contertulios y temáticas temerarias con el régimen de tenidas masónicas, así como de su agenda estatal, dependía el patrón de vida de Díaz Niese. La jerarquía masónica, recaía como todo, en Trujillo, iniciado en la Logia Esperanza No. 9, el “Protector de la Orden", pero sus miembros argumentaban libremente en sus espacios.
Su círculo más que políticos, eran artistas, intelectuales y académicos. Su vida estuvo consagrada al estudio y al servicio de su país. Gran conversador con círculo selecto donde Javier Malagón Barceló (1911-1990), jurista español pertenecía entre otros intelectuales como contemporáneo, con Gilberto Morillo de Soto (1918-2013) eminente médico dominicano, con quien mantuvo vínculos a su regreso. Aunque Pedro era mayor y ya era un maestro consagrado, Díaz Niese atendía mismos circuitos de la alta filología y la filosofía en los que Pedro Henríquez Ureña (1884-1946).
“JVela Zanetti fue uno de los artistas que más apoyo recibió de Rafael Díaz Niese. Sin Niese, ni Henry Gazón Bona o José Antonio Caro, otra pudo haber sido su historia. Niese era profesor de historia del arte en la Escuela de Filosofía de la Universidad de Santo Domingo, era el hombre arte y el animador por excelencia. Los demás, sus hermanos masones de Vela de la Benemérita y Respetable Logia Cuna de América número dos, forjadora de grandes intelectuales en sus talleres eran de mucho soporte para Vela” – Sergio Cross
En Palabras de Díaz Niese
Sobre la Influencia del arte de José Vela Zanetti (1913-1999), Díaz Niese, dijo en 1941:
"Se notan siempre por encima del moderno savoir-faire, caracteres españolísimos, los cuales, en suma, definen y sitúan la personalidad del artista. Visión dramática de la existencia, predilección por los temas solemnes, reducción de la paleta al mínimo de color compatible con una técnica voluntariamente escueta. Y, más que todo, hay en sus obras como un aura en que reconocemos las enseñanzas de los grandes y viejos maestros españoles y, tal vez, de algunos florentinos ilustres".
Pintura
Su gestión permitió que artistas como Gilberto Hernández Ortega, Celeste Woss y Gil (1891-1985) o Guillo Pérez (1923-2014), tuvieran un sistema educativo. Jaime Colson, Yoryi Morel y Darío Suro pintaron retratos suyos, lo que permitió conocer más su fisonomía hasta identificar y divulgar varios retratos de este. La primera gran generación de pintores modernos del país. Colson, era ya un artista formado en Europa. Niese, le dio espacio y apoyo oficial. Sobre Yoryi Morel, Díaz Niese le valoraba también y lo integró al cuerpo docente de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Celeste Woss y Gil regresa de Europa introduciendo el desnudo y valoración del mestizaje. Ella impartió docencia en la escuela. Niese no tenía prejuicios.

Celeste había regresado en 1924, rompiendo con el academicismo existente. De 1930 a 1939 el realismo costumbrista, el realismo racionalista, el impresionismo y postimpresionismo habían emergido. Gilberto Hernández Ortega fue uno de sus alumnos. Aparte, fue contemporáneo de la generación dando forma al existencialismo y surrealismo. En esta parte del Siglo XX (1900 – 1940) ya es transición, donde los artistas buscan identidad propia. Yoryi Morel como Woss y Gil, consolidan paisajes y escenas campesinas de dominicanidad con cromatismo y luz. Colson, trabajó en España y Francia. En la década del 40, los artistas y profesores europeos desarrollan las corrientes con el dinamismo de escuela, donde en 1944 el centenario de la Independencia dominicana acoge concursos y publicaciones de importancia y el maestro Yoryi Morel funda su academia en Santiago.
Niese y los españoles
La migración proyectada de unos 5,000 inmigrantes a partir del verano de 1939, principalmente por Santo Domingo y Puerto Plata, sería para desarrollar actividades inéditas, o de poco desarrollo. Y, contando con el apoyo de la Junta Pro-Refugiados Españoles y múltiples agrupaciones como el SERE o Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles, creada en 1939. Las artes fue una de estas actividades. Díaz Niese, jugó un papel clave en la acogida y apoyo de los artistas españoles que llegaron a la isla tras la Guerra Civil Española. Algunos se integraron como profesores de arte, dando origen a la modernidad en el arte dominicano.
José Vela Zanetti, quizás su relación más estrecha, Díaz Niese lo impulsó a pintar los murales de la sede de Bellas Artes y del Monumento a la Paz (1944-1953) obra de Henry Gazon (1909-1982) en Santiago, entre muchas más; Josep Gausachs, admirado por Díaz Niese por su técnica vanguardista; Eugenio Granell, por el surrealista español y con el compartía largas tertulias. Muchos más…
En la historia de la construcción, para dicho período los arquitectos, citando algunos como: Humberto Ruiz Castillo (1895-1966), Henry Gazón Bona (1909-1982), José Ramón Báez López Penha (1909-1995), los hermanos: Leo (1905-1976) y Marcial Pou Ricart (1908-1965); Así como, el constructor y empresario Guido D’Alessandro Lombardi (1895-1954), entre los demás citados primeros cien miembros de la Asociación Dominicana de Ingenieros y Arquitectos (ADIA) la precursora del CODIA, promovieron la inclusión del arte en modelos de edificación y en el arte público. De los exiliados, entre los más admirados arquitectos, fueron: Joaquín Ortíz (1899–1983) y Tomás Auñón (1909–1991). José Antonio Caro Álvarez (1910-1978) también, y continuó dándoles participación a los artistas del exilio, posteriormente a la caída de la dictadura de Trujillo en 1961.
El tiempo va uniendo datos, conectando hechos, personas e informaciones con neutralidad y buscando confirmar datos. Díaz Niese ya no es anónimo, y debe reconocerse con oficialidad. Para la próxima y segunda parte que compone este histórico aporte biográfico, se presentan otros contertulios de “Niese”, su contribución cronológicamente, su ejercicio diplomático, los finales de su vida y su figura popular que me he dignado en revivir, en su honor.
“Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento. Es el talento de reconocer a los talentosos.” — Elbert Hubbard
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