Willie Colón (28 de abril de 1950-21 de febrero de 2026) mantuvo una relación compleja y fecunda con la República Dominicana, país que fue tanto escenario de sus conciertos como fuente de músicos y ritmos que alimentaron la salsa, género que él ayudó a consolidar hasta su muerte en la mañana de hoy.

Desde los comienzos del movimiento salsero, la conexión con artistas dominicanos y con productores de la diáspora neoyorquina fue constante, y esa interdependencia cultural se reflejó en giras, grabaciones y en la presencia de temas y arreglos que dialogaron con el merengue y otras tradiciones caribeñas, como la plena, calypso, dancehall y mambo.

La historia de la Fania y la figura de Johnny Pacheco —dominicano de nacimiento y artífice del emblemático sello— son claves para entender por qué Colón tuvo un vínculo tan estrecho con la República Dominicana: Pacheco lo integró a la orquesta que catapultó a Héctor Lavoe, y juntos produjeron discos que se volvieron clásicos, como Asalto navideño, El Malo, Guisando y Cosa Nuestra, obras que todavía se escuchan en el país, especialmente en la radio dominguera.

Ese flujo artístico no estuvo exento de tensiones. En distintos momentos, críticos y sectores del público dominicano cuestionaron la comercialización de la salsa y la manera en que la industria neoyorquina —encabezada por sellos como Fania— priorizaba mercados y estéticas que, según algunos, diluían raíces locales. La discusión sobre autenticidad y mercado fue una constante en la recepción de Colón en la República Dominicana; su danzón salsero romántico dividió a los "salsomanos y salsomanas". 

Willie Colón fue parte importante del impulso de la salsa en la década de 1980.

Las colaboraciones con músicos dominicanos y la influencia recíproca también generaron debates sobre créditos y derechos de autor: mientras muchos celebraban la fusión de estilos, otros reclamaban mayor reconocimiento para arreglistas y compositores locales que aportaron a la sonoridad de varios éxitos. Estas disputas, más administrativas que artísticas, alimentaron reclamos públicos y demandas por transparencia en la industria musical.

¿Cómo transformó Willie Colón la salsa en un discurso de protesta y por qué sigue resonando hoy?

En el plano político y simbólico, la figura de Colón despertó reacciones encontradas en la República Dominicana. Su música, a menudo cargada de crítica social y de referencias urbanas, fue celebrada por sectores progresistas; sin embargo, su cercanía con ciertos círculos del poder cultural en Nueva York y su papel como empresario musical fueron vistos por algunos como una contradicción entre mensaje y práctica. 

En Tik Tok, en el último año, ha sido tendencia "El gran varón" – Simón- una de los temas más valientes de su discografía, himno a la diversidad sexual. 

Para quienes nacimos en la década de 1970, las tensiones de Colón entre activismo y negocio dejó una nebulosa que fragmentaron el gusto por la discografía del artista neoyorquino de raíces boricuas.

Los conciertos de Colón en suelo dominicano dejaron memorias imborrables, pero también episodios polémicos: cancelaciones por logística, diferencias con promotores y reclamos por la calidad de producción en algunos eventos alimentaron la percepción de una relación profesional a veces turbulenta. 

Willie Colón y Héctor Lavoe. (Fuente externa)

Para muchos seguidores, esas fricciones no empañaron el valor artístico; para otros, evidenciaron la precariedad de la industria local frente a los circuitos internacionales.

¿Cómo la musicalidad dominicana moldeó la salsa y dejó huella en la obra de Willie Colón?

Artísticamente, la influencia de Colón sobre generaciones de músicos dominicanos es indiscutible: su uso del trombón, los arreglos de metales y la mezcla de sonoridades urbanas inspiraron a arreglistas y bandas locales que incorporan elementos salseros en propuestas híbridas. 

La huella indeleble en la historia de la salsa no es solo por su virtuosismo como trombonista, sino por las alianzas artísticas que redefinieron el género. 

Tras su separación artística de Héctor Lavoe, Colón se reinventó y estableció una de las colaboraciones más influyentes al lado del panameño Rubén Blades, con quien produjo el álbum Siembra, un hito comercial y cultural que se convirtió en uno de los discos de salsa más vendidos dentro y fuera del sello Fania.

La dupla Colón–Blades marcó un giro en la narrativa salsera: letras más comprometidas, arreglos sofisticados y una ambición por llevar la salsa a audiencias globales. Siembra no solo consolidó a ambos artistas, sino que también sirvió como puente entre la tradición salsera y nuevas preocupaciones sociales y estéticas que resonaron en el Caribe y la diáspora latina.

A lo largo de su carrera, Colón también trabajó con figuras emblemáticas como Celia Cruz, cuya voz y presencia escénica aportaron una dimensión monumental a varias producciones. Las colaboraciones con Ismael Miranda y otros vocalistas ampliaron el repertorio de Colón, mostrando su capacidad para adaptar arreglos y texturas a distintas voces y estilos dentro del universo salsero.

Collage de La Fania All-Stars.

Uno de los encuentros discográficos más celebrados fue el reencuentro con Mon Rivera, un proyecto que se percibe hoy como un rescate y homenaje a raíces caribeñas menos visibles en la industria comercial. Ese disco de reencuentro subrayó la vocación de Colón por recuperar tradiciones y dialogar con generaciones anteriores de músicos caribeños.

Con el tiempo, Colón dio un paso adelante como cantante solista, una transición que sorprendió a muchos pero que terminó por consolidar su versatilidad. Su álbum Fantasmas incluyó una versión adaptada de “Qué será, será” (de Chico Buarque), que mostró su capacidad para reinterpretar repertorios ajenos con un sello propio, integrando su característico trombón en arreglos que mezclaban nostalgia y modernidad.

La versión de Colón de la canción boricua “Idilio” —grabada como solista y en colaboración con Cucco Peña— ganó reconocimiento por la autenticidad de su interpretación y por un solo de trombón que se convirtió en un rasgo distintivo de esa lectura. Ese solo no solo embelleció la pieza, sino que dejó una impronta sonora que muchos músicos posteriores han citado como influencia.

¿Cuándo y dónde se realizó el concierto que conmemoró 50 años de carrera de Willie Colón en República Dominicana?

Willie Colón ofreció un concierto único en Hard Rock Café Live en Santo Domingo como cierre de su gira “La Rumba del Siglo”, programado para el sábado 22 de diciembre a las 9:00 p.m., en el año 2018. 

El espectáculo, producido por William Liriano y Richard Rodríguez, fue anunciado como un repaso de cinco décadas de carrera, con un montaje audiovisual que acompañó la interpretación de sus grandes éxitos.

El repertorio incluyó clásicos que marcaron su trayectoria y la historia de la salsa, entre ellos “El gran varón”, “Gitana”, “Calle Luna, Calle Sol”, “Idilio”, “Todo tiene su final” y “Día de suerte”, interpretados con el sello distintivo del trombón de Colón y arreglos que combinaron nostalgia y energía bailable.

El concierto fue presentado como un evento de éxitos y tributos, bautizado por el propio artista como “Asalto de Navidad” por celebrarse en la víspera de Nochebuena, y buscó conectar tanto con el público que siguió a Colón desde sus inicios en Fania All‑Stars como con nuevas generaciones.

Quienes fuimos testigos de aquella presentación reafirmamos a un  Willie Colón como figura central de la salsa: maestro del trombón, arreglista y cantante que supo transitar desde sus emblemáticas alianzas (Colón‑Lavoe, Colón‑Blades) hasta su carrera en solitario.

Elvira Lora

Subdirectora

Periodista especialista en investigación, documentación y derechos humanos. Doctora en Periodismo & Comunicación de la #UAB. Productora transmediática y fundadora de una plataforma de periodismo feminista Ciudadanía Fémina.

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