El senador de El Seibo, Santiago José Zorrilla, entregó al Senado de la República una propuesta de ley para la protección y adquisición del Patrimonio Cultural de la República Dominicana.
El Senado ya ha conocido la pieza y la aprobó en una segunda votación, sin que hasta el momento haya habido interés del Senado, ni del proponente, de una discusión con los sectores que intervienen en el sector cultura, comenzando por el propio Ministerio de Cultura, ni por todos los sectores que intervienen del sector privado, del municipalismo, de ni las organizaciones sin fines de lucro que intervienen y actúan para proteger, promover y echar adelante un área que es más empujada por el sector probado que por el Estado.
Las industrias culturales y creativas tienen una dinámica, y una relación con la economía y con la identidad del pueblo dominicano, que nos implica a todos los ciudadanos, y no solamente a los partidos políticos o a los legisladores, ni en particular a los funcionarios del área gubernamental.
Es altamente positivo que un legislador haya tomado en cuenta la cultura, y demuestre que los organismos estatales hay quienes se intentan preocupar por la cultura. En el país existe el criterio, ampliamente divulgado, de que al gobierno le interesan más las redes sociales que la cultura, y que hacen más caso a las expresiones de las redes que al movimiento cultural.
Celebramos que haya interés por la protección y adquisición del Patrimonio Cultural de la República Dominicana. Y como la cultura implica a todos los ciudadanos, a todas las provincias y municipios, a las organizaciones de la sociedad civil, a los poetas, literatos, cuentistas, pintores, escultores, bailarines de danzas, creadores de artesanías, músicos, compositores, coleccionistas, mecenas, folcloristas, entre otros, sería de buena salud legislativa consultarles, tomarlos en cuenta, para no producir un caos y una situación que resulte contraproducente en la legislación que se discute entre los muros del Senado de la República.
Hay que decirle y repetirlo con claridad, para que no haya errores: La cultura, el patrimonio cultural, la identidad dominicana, son cuestiones muy serias para dejarlas exclusivamente en manos de legisladores.
Ese proyecto es tan amplio como cualquier otro campo relevante para la economía, para la salud, para la educación de la República Dominicana. La cultura es un eje transversal que abarca absolutamente toda la identidad dominicana. No sólo es artesanías, monumentos, artistas, arqueología. Es mucho más que eso, es economía, es identidad, en idiosincrasia, es historia, es herencia, es lo único que resume lo que pudiera denominarse el “ser humano dominicano”.
Los creadores del arte, de la música, la pintura, literatura, artesanías, teatristas, y los gestores culturales son los más activos, si se les compara con otros sectores. Los mecenas son identidades que deben administrarse y manejarse, sin que aún tengamos en funcionamiento la ley de mecenazgo del país. Todos esos sectores deben ser consultados y puestos en alerta para que apoyen y contribuyan con lo que se quiere entregar como resultado legislativo.
El Centro León, el Centro Cultural Perelló y en los próximos días el Centro Cultural Rainieri, son entidades sin fines de lucro, fuera de la capital, que tienen un capital y un potencial extraordinario en la promoción y divulgación de la cultura. Habría que contar con ellos, como ejemplos que son de una labor mucho más allá de las entidades estatales.
Apostamos, como lo ha hecho nuestro colaborador Danilo Ginebra, por un compás de espera y una apertura para que esa propuesta del senador Santiago José Zorrilla sea analizada y enriquecida, y no festinada en un aceleramiento irracional e incomprensible.
Aunque se trate de una iniciativa senatorial, el gobierno pudiera intervenir en apoyo a la propuesta, ampliarla a un diálogo abarcador, que la fortalezca, y que la convierta en un instrumento de progreso, crecimiento y protección de todo cuanto se ha construido hasta ahora, y lo que queda por proteger y levantar, para la prosperidad y engrandecimiento del pueblo dominicano. Y en ese caso el Ministerio de Cultura podría ser el instrumento oficial para ampliar y fortalecer el diálogo.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota
