Nuevamente, la República Dominicana está presente en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que se realiza cada año en España, y que, en esta ocasión, estará dedicada a México, en su 46ta. edición.
España está vinculada culturalmente con la República Dominicana. Económicamente ha sido, es y seguirá siendo un aliado económico e histórico de la República Dominicana. Es cada vez mayor la relación e identidad que los dominicanos tenemos con los españoles. Por demás, Fitur es el mayor encuentro mundial de gestores y actores del sector turístico. La cadena que involucra esta actividad es masiva. Incluye hoteleros, inversionistas, productores agrícolas, transportistas, gestores culturales, industria aérea, gastronomía, sector financiero, gobiernos, ecologistas y a los ciudadanos del mundo, deseosos de pasar unas vacaciones tranquilas, y en el caso de la República Dominicana es la principal industria de nuestra economía.
El turismo dominicano, por su crecimiento, ya genera alrededor del 15 por ciento del Producto Interno Bruto, aproximadamente 20 mil millones de dólares cada año. No es desdeñable esa cifra, porque no hay otra industria que se le iguale.
El turismo es responsable de integrar, laboralmente, a casi 900 mil personas, lo que representa alrededor de un 18 por ciento de la fuerza laboral del país, en todo el territorio nacional, sin importar que sean zonas turísticas o no, porque la migración de la fuerza laboral, por ejemplo, hacia el este es significativa.
Pese a los incentivos que el gobierno aporta a la industria turística, ese sector permite al Estado la recaudación de 20 mil millones de pesos por año. Y con los esfuerzos de la actual administración, el turismo ha alcanzado cifras de visitantes que se igualan, y hasta superan, el número de habitantes de la República Dominicana, un 34 por ciento superior a las cifras de visitantes del 2019, antes de la pandemia de Covid.
Claro, la República Dominicana ha evolucionado en su oferta turística, y en esta etapa está yendo de la baratura, como una vez le llamó al modelo todo incluido el experto Juan Lladó, hacia un turismo de más alto perfil, de mayor consumo, lo que implica inversiones más ambiciosas, infraestructuras de mayor calado, y formación del personal para un servicio superior.
Los proyectos turísticos de la República Dominicana han alcanzado categoría mundial. La calidad de las playas, el disfrute en las olas del mar Caribe y del océano Atlántico, además de los diversos climas, montañas y bellezas naturales, hacen del país un lugar para seguir promoviendo inversiones y atractivos de calidad y categoría mundial.
El turismo involucra a todos, y nos hace responsables a todos los ciudadanos, al gobierno y al sector privado, a los productores agrícolas como a los conductores de vehículos de transporte masivo. El turismo es resiliente y transforma los lugares. Además de que contribuye con el crecimiento económico y transforma la cultura, motiva el emprendedurismo y nos hace más ciudadanos del mundo.
El país debe seguir apostando por un turismo saludable, ecológico, que construya comunidad y no que la destruya, que construya infraestructuras y agilice el uso responsable de los recursos naturales de que disponemos.
Y hay mucho más, como lo ha mostrado FITUR cada año. Hay turismo deportivo, turismo religioso, turismo de salud, turismo de selvas y montañas, turismo de playa, turismo de deportes acuáticos, turismo de historia política y económica, turismo arqueológico, turismo de ancestros, turismo de clima y de vientos, turismo de artes y espectáculos. Todas esas son ramificaciones para que sigamos apostando a los recursos con que contamos y a la clara elección de los inversionistas por nuestra capacidad para atraer a millones de personas cada año.
Ojalá podamos duplicar el número de turistas por año. Para ello será necesario ampliar las inversiones públicas, mejorar la infraestructura vial, reducir los accidentes y la letalidad de los mismos en las carreteras, tener más aeropuertos, más amplios y con mejores facilidades, y establecer estrategias de desarrollo turístico que incluyan todas las áreas y regiones posibles. Eso enriquecería el turismo dominicano. Es una apuesta que debe contar con el apoyo del gobierno, del sector privado, de las actuales zonas de desarrollo turístico y de las demás regiones no incluidas. Valdría la pena.
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