El título lo llevó un artículo escrito por Patricia Solano; en 2018, publicado por el diario Hoy, a propósito del 50 aniversario de la canción Por Amor, del maestro Rafael Solano. Las canción fue escrita en 1968 para el primer festival de la voz, organizado por AMUCABA. Aquí lo recordamos y lo reproducimos, porque el recuerdo es también parte de la historia de esta maravillosa pieza musical y poética, del maestro Rafael Solano. Ha sido una canción que ha elevado el nivel de la música dominicana en todo el mundo. Solano merece nuestro agradecimiento y nuestro respeto, como ya ha quedado demostrado. Aquí va el artículo de Patricia, hija de Rafael Solano.

“Ay, dígale que no la pongan tanto, que van a cansar a uno!”. Así le dijo una señora a Rafael Solano una semana después del 21 de noviembre de 1968, la última de las tres  noches en que se celebró el Primer Festival de la Canción organizado por la Asociación de Músicos, Cantantes y Bailarines (AMUCABA). Había ganado “Por Amor” y la queja de la señora tenía sobrada razón: desde entonces no ha dejado de sonar en más de cien voces distintas, decenas de idiomas y en más de 60 países repartidos en los cinco continentes.

Fue amor a primera vista; la hoy archi-conocida melodía conquistó al público desde la primera noche, cuando aún se desconocía quién era el compositor. Las 30 canciones participantes habían sido presentadas bajo pseudónimos y el orden de presentación repartido mediante un sorteo. “Por Amor” quedó en el número 30, y luego del impacto de la primera noche el jurado se planteó una preocupación. Para asegurarse de que los demás autores no se sintieran en desventaja por el hecho de que Por Amor quedara convenientemente en el último turno, decidieron realizar de nuevo el sorteo. Mudos y sorprendidos vieron cómo de nuevo, Por Amor quedaba en el último turno; estaba destinada a cerrar.

“Canción número treinta: “Por Amor”. Autor: ‘Cecilio’. Interpreta Niní Cáffaro. Dirige la orquesta el maestro Rafael Solano”. Así anunció Nobel Alfonso la canción que desde el primer momento arrancó aplausos, alegría y lágrimas de emoción durante tres noches hasta ser declarada ganadora.

Radio Antillas la grabó y al día siguiente estaba sonando todo el día en esa y en otras emisoras. “Doña, no se preocupe; eso no durará muchos días. En una semana nadie se acordará de ella” dijo Solano como quien pude excusas, pero fue todo lo contrario. Una semana más tarde la grabación estaba sonando en Puerto Rico y un mes después en México. Marco Antonio Muñiz, quien era amigo de Solano y había grabado ya varias canciones del compositor, solía venir al país en las navidades a agotar una serie de presentaciones. Oyó Por Amor, se la llevó, y pocos días después ya estaba grabada en su voz para la RCA Víctor.

Antes de dos meses Rafael Solano tenía en varias paredes de su casa una colección de discos de cantantes que habían grabado la canción. Habían versiones en inglés, como la de Ertha Kitt, en portugués, como la de Altemar Dutra, en ritmo de tango y en todas las formas posibles. Joseíto Mateo, por ejemplo, hizo su versión en ritmo de salsa y añadió en la grabación una simpática frase: “con tu permiso Niní!”

Manuel Troncoso, también compositor e íntimo amigo de Solano, sugirió como buen abogado registrar las canciones; la suya, “Canta mundo” que había quedado en segundo lugar en el mismo festival, y la de Solano, “Por Amor”. Troncoso iba para Puerto Rico y pidió a Solano las partituras de ambas y se ocupó de los registros en Peer Music. Esto permitiría posteriormente saber, no con exactitud pero sí con cierta certeza, la gran cantidad de países donde ha sonado (y todavía suena!) “Por Amor”, un fenómeno de popularidad que como era de esperarse, trajo además polémicas, críticas, acusaciones y quejas.

En 1968 el país vivía la post guerra bajo la fuerte represión del gobierno de los 12 años de Balaguer.  El odio fraticida estaba latente y algunos sectores de la izquierda se sintieron molestos con el hecho de que una canción de ese tipo produjera tanta algarabía y celebración. Las frases de Por Amor, su música, llamaban a abrazarse de una forma casi religiosa y a ciertos izquierdistas les pareció que Solano era “reaccionario” y le acusaron de ser “un instrumento de la derecha para desarticular la lucha revolucionaria”. Solano quedó desconcertado y pidió consejo a su amigo el profesor Juan Bosch, quien por cierto, ese mismo año de 1968 había anunciado que no creía más en la democracia. “No conteste nada” le dijo Bosch. Solano, muy en sintonía con su marcada inclinación a no discutir, acató al pie de la letra.

En el otro extremo, Por Amor molestó también a religiosos como el sacerdote Angel Abad, quien publicó un artículo el 6 de octubre de 1969 en el periódico “El Caribe” que recomendaba a Solano algunos cambios a las letras de la famosa canción. El padre Abad decía en su artículo que, dado que había sido párroco en la iglesia de Puerto Plata durante aquellos años 47 y 48 en que Solano era niño y monaguillo y aprendía a tocar el piano en la misma parroquia, se sentía con derecho a sugerir que le quitara la parte que dice “Por amor, una noche cualquiera un amante se entrega / por amor con un beso se calman unos labios que esperan” porque según él, “las entregas amorosas motivadas por el amor pasional que rebaja a los amantes y los hunde en el fango de lo inmoral y gravemente pecaminoso causan sonrojo cristiano, por tanto no merecen un canto épico ni un tono elevado”.

Rafael Solano, maestro dominicano de la música, y el legendario cantante Marco Antonio Muñiz

El impacto de esta canción era tan grande que curas y revolucionarios analizaban su significado y expresaban su disgusto.  Por Amor era un fenómeno de popularidad. En una crónica del periodista Miguel Franjul para el Listín Diario publicada el 27 de diciembre del 68 se hacía constar que Por Amor había sido tocada como marcha nupcial en dos templos católicos. “Sustituyó así el Ave María de Schubert” dice la crónica, así como la Marcha Nupcial de Wagner. Ese año, en diversas parroquias se cantó Por Amor en la misa del gallo que se celebra la Nochebuena.

En la iglesia católica, la crítica del padre Abad no fue un caso aislado.  Años más tarde la canción fuera prácticamente vetada en los templos, medida que afectó incluso a Cecilia Solano, hija del compositor, a quien se le negó en su propia boda poder escuchar la interpretación de la canción. Un despampanante solo de trompeta a cargo del magnífico Armando Beltré desde la puerta del templo permitió que Cecilia desfilara finalmente con la canción de su padre.

Tanto las críticas de izquierdistas como de religiosos se fueron diluyendo entre los hitos de Por Amor. Las grabaciones se multipicaban; coros, mariachis, crooners y trovadores daban su versión, desde la dulce Vicky Carr hasta la temperamental Olga Guillot, pasando por la cantaora del Ballet Flamenco de Paco Ruiz, la andaluza Cruz de Sacramonte, que entre palmadas y taconeo entonaba “Por amó, se han creado los shombre en la fá de la tierraaaa….”

En septiembre de 1969 Por Amor llegó al Carneggie Hall de Nueva York para recibir un homenaje de dos horas y media que significó su consagración. En ese momento ya la Peer Music reportaba grabaciones en francés y alemán realizadas en Europa.

Con menos impacto pero paralelamente al éxito de la canción corrían leyendas de todo tipo que incluían acusaciones de plagio, por un lado, y una atribución de su letra al doctor Joaquín Balaguer.  También se le atribuyó a René Del Risco, muy amigo de Solano, quien se molestaba bastante con el comentario y lo negaba con esta tajante frase: “imposible; yo no soy tan clerical”.

En 1970 ambos compusieron “Una primavera para el mundo”, René la letra y Solano la música, una de las creaciones más felices entre otras muy bellas que hicieron juntos.

Pero volviendo a quienes sufrían Por Amor, estos habían dado un cambio. Ya no se objetaban sus letras conciliadoras ni el espíritu con el que fue escrita; siendo indiscutible el éxito que la rodeaba, ahora le regateaban a su autor la propiedad de la obra.

Entonces alguien dijo que era de Manuel Troncoso, sin saber que la firma de Troncoso figura en el certificado de inscripción de Por Amor ante Peer Music, pues como ya se ha explicado, fue quien sugirió formalizar el registro y quien se ocupó personalmente de hacerlo.

De todas maneras, el publicista Arnulfo Soto (Miñín) pidió en un programa de radio que se aclarara el asunto así que Troncoso le remitió una carta que fue publicada en la columna del periodista Miguel Hernández del periódico El Nacional el primero de mayo de 1969. En esa carta Troncoso desmentía los rumores y pedía exonerar de culpa a “todos aquellos que al atribuirme la paternidad de las letras de Por Amor en una forma u otra hayan podido contribuir a crear esta infortunada confusión”.

A lo largo de 50 años Por Amor se ha escuchado en todas las versiones habidas y por haber: en salsa, en bachata, en merengue, ¡hasta en anuncios! La ha cantado Plácido Domingo y la ha tocado Raúl Di Blasio; Solano ha recibido todo tipo de reconocimientos y homenajes alrededor de esta creación. Niní Cáffaro sigue impertérrito, cantándola en el mismo tono original, y según Solano “ese malvado la canta cada vez mejor”.

Su final rimbombante hace que se preste para cerrar espectáculos, de hecho, Marco Antonio dice que cuando en un espectáculo suyo suenan los acordes de Por Amor “ya la gente sabe que Muñiz se va”.  Después de Por Amor, solo caben fuegos artificiales.

En el círculo familiar de Solano esa particularidad se presta a muchas bromas. “Están tocando Por Amor” es una frase que entre ellos significa que la fiesta se acabó. Según Solano, de lo único que se arrepiente con Por Amor es del ritmo. “Hice una canción-rock porque era lo que estaba de moda, pero lo haría diferente si pudiera echar el tiempo atrás”.

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