El aumento en los precios de los alimentos elevó el costo promedio de una dieta saludable a nivel global, que en 2024 alcanzó los US$ 4.46 por persona al día, frente a los US$ 4.30 en 2023 y los US$ 4.01 en 2022.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 31.9 % de la población mundial, unos 2,605 millones de personas, no pudo permitirse una dieta saludable en 2024.
En América Latina y el Caribe, 181.9 millones de personas se encontraban en esta situación:
- América del Sur: 111.9 millones.
- Centroamérica: 47.5 millones.
- Caribe: 22.5 millones.
En comparación con 2021, la región registró una mejora en la asequibilidad, lo que permitió que 15.4 millones de personas adicionales accedieran a una dieta saludable. De ellas, 12.6 millones viven en América del Sur y 3.3 millones en América Central.
Sin embargo, en el Caribe, 300,000 personas más no pudieron costear una alimentación saludable en ese mismo período.
Seguridad alimentaria
El informe Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición 2025 señala que 33.6 millones de personas padecieron hambre en América Latina y el Caribe en 2024. América del Sur concentró la mayor cantidad de población subalimentada, con 16.7 millones, seguida de Centroamérica (9.1 millones) y el Caribe (7.8 millones).
Las estimaciones indicaron que la prevalencia de subalimentación fue inferior al 2.5 % en Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay. Chile y México se aproximaron a ese nivel, con tasas de 2.5 % y 2.7 %, respectivamente.
Asimismo, Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana registraron niveles de subalimentación por debajo del 5 %.
En total, 19 países de la región presentaron prevalencias inferiores al promedio mundial en el último período disponible.
En 2024, la inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 25.2 % de la población de América Latina y el Caribe, una proporción 2.8 puntos porcentuales menor que la estimación mundial.
El Caribe presentó la mayor prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en 2024, con un 51.9 %, aunque por debajo del 61 % registrado en 2020. En Centroamérica, la tasa se ubicó en 25.9 %, mientras que en Sudamérica fue de 22.2 %.
En cuanto a la inseguridad alimentaria grave, esta se estimó en 7.8 % en la región en 2024, por debajo del promedio mundial de 10.1 %. La cifra representa una reducción de 3.7 puntos porcentuales respecto a 2021, cuando alcanzó su nivel más alto.
El Caribe registró la mayor prevalencia de inseguridad alimentaria grave en 2024, con 24.8 %, seguido de Centroamérica (7.1 %) y Sudamérica (6.4 %).
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