El Gobierno adjudicó el contrato para el diseño y construcción de la autopista del Ámbar, una obra de infraestructura valorada en RD$ 28,800 millones que busca reducir en más de 30 minutos el tiempo de viaje entre Santiago y la costa atlántica, además de fortalecer la conexión logística y turística entre el Cibao y Puerto Plata.

El proyecto fue anunciado por el presidente Luis Abinader el 13 de septiembre de 2020, durante su primera visita oficial a Santiago tras asumir la Presidencia de la República el 16 de agosto de ese año.

Desde entonces, la iniciativa autopista del Ambar ha enfrentado la oposición de organizaciones ambientales, activistas y líderes comunitarios, quienes advierten que el trazado propuesto atravesaría zonas sensibles de la Cordillera Septentrional y provocaría daños ambientales de gran magnitud.

Una de las primeras entidades en manifestar su rechazo de la autopista del Ambar fue la Fundación Ecológica Tropical (Fundetrop), que sostiene que la nueva vía afectaría un ecosistema estratégico para el país, pese a que ya existen varias carreteras que comunican a Santiago con Puerto Plata.

"La Cordillera Septentrional constituye uno de los ecosistemas más sensibles y estratégicos de República Dominicana, al albergar importantes nacientes, corredores biológicos, bosques nublados y una biodiversidad de alto valor ecológico. La apertura de una nueva carretera en esta zona implicaría un desastre ambiental", afirmó Nelson Reyes Estrella, presidente de Fundetrop.

Reyes Estrella advirtió que la construcción de otra carretera incrementaría la deforestación y la fragmentación del hábitat de especies endémicas, además de afectar gravemente las cuencas hidrográficas que abastecen de agua a numerosas comunidades.

"La autopista del Ámbar, tal como está concebida, representa un riesgo innecesario y contrario a los principios de conservación y gestión racional del territorio", sostuvo. Como alternativa, propuso desarrollar un teleférico de gran capacidad que conecte Gurabo, en Santiago, con Sosúa y Cabarete.

La Sociedad Ecológica del Cibao (Soeci) también ha expresado reservas sobre la construcción del nuevo corredor vial denominado autopista del Ámbar.

Su presidente, Roberto Martínez, informó que la organización solicitó al Estado los planos del proyecto para realizar una evaluación técnica antes de fijar una posición definitiva.

"Nuestro departamento está solicitando los planos de dicha obra y, hasta tanto no sean evaluados por nuestros técnicos, no emitiremos ninguna opinión", indicó.

El sacerdote y activista social Nino Ramos también cuestionó la iniciativa. A su juicio, tanto el proyecto de la autopista del Ámbar como la concesión para explorar recursos minerales en el distrito municipal Pedro García son consecuencia de un "uso excesivo del poder".

"No piensan en el futuro, solo en el presente, en que ellos tienen el poder y disponen de los asuntos", expresó.

Al debate se ha sumado el técnico ambiental Olmedo León, quien vincula la construcción de la autopista con los trabajos de exploración minera que se realizan en Pedro García.

"La autopista del Ámbar viene a provocar que todos transiten por ahí para dos cosas: primero, conectar con Punta Bergantín, que será una nueva Puerto Plata; y segundo, provocar un éxodo de las comunidades ubicadas en la carretera turística Gregorio Luperón y en la carretera Navarrete-Puerto Plata, porque mientras menos gente haya, más fácil se hace la explotación minera", afirmó.

Además, el padre Nino Ramos llamó a la ciudadanía a defender el artículo 15 de la Constitución, que establece la protección de los recursos naturales y reconoce como prioridad el uso del agua para el consumo humano.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

Ver más