Scotiabank busca profundizar su estrategia de sostenibilidad financiera en América Latina y el Caribe con una meta ambiciosa: proveer hasta 350.000 millones de dólares canadienses en financiamientos climáticos al 2030, según explicó Daniel Gracián, director de Finanzas Sostenibles de Scotiabank, durante el Climate Bonds CONNECT 2026, evento del que el banco es patrocinador principal.
El encuentro regional se realiza este miércoles 22 de abril de 2026, desde las 8:00 a.m., en el Hotel Real Intercontinental, y reúne a líderes del sector financiero, corporativo, público y multilateral con el objetivo de impulsar soluciones que aceleren la inversión en resiliencia climática en la región.
Gracián señaló que la apuesta del banco no es solo una declaración institucional, sino un trabajo articulado en distintos mercados. “Scotiabank tiene una estrategia de sostenibilidad financiera amplia en toda la región” y cuenta con “un equipo dedicado”, indicó, al subrayar que este tipo de instancias permiten alinear prioridades y construir una hoja de ruta consistente.
Según Daniel Gracián, Scotiabank cerró 2025 con C$212.000 millones movilizados y reconoce que aún hay margen para crecer.
En términos de avance, el ejecutivo detalló que Scotiabank cerró 2025 con C$212.000 millones ya movilizados dentro de su objetivo hacia 2030. “Todavía hay un espacio para mejorar”, admitió, pero remarcó que el foco está en hablar con clientes, entender necesidades e identificar los instrumentos adecuados para “apoyarlos, estructurar financiamientos y movilizar capital” hacia los sectores que más lo requieren.
Uno de esos instrumentos —clave en el debate regional— son los bonos verdes y sostenibles, que han mostrado un comportamiento desigual en los últimos años. Gracián describió “un cambio estructural”, con un auge marcado “hace tres o cuatro años”, seguido por un 2025 de ajuste y reestructuración. Sin embargo, sostuvo que el panorama para 2026 muestra señales más favorables.
De acuerdo con sus cifras, en lo que va de 2026 el volumen ya aumentó a US$11.000 millones, lo que representa un incremento del 24% interanual, comparado con el mismo periodo del año anterior. Para Gracián, se trata de una señal relevante no solo por el tamaño, sino por el origen de las emisiones: “no solamente los emisores soberanos, sino también los emisores corporativos” estarían empujando nuevas colocaciones.
En ese contexto, Climate Bonds CONNECT 2026 aparece como un punto de encuentro para conectar demanda y oferta de financiamiento sostenible, compartir tendencias de mercado y, desde la perspectiva del banco, afinar la conversación con clientes para acelerar proyectos y estructuras financieras que respondan a los desafíos climáticos de América Latina y el Caribe.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota
