República Dominicana enfrenta un período de fuerte déficit de lluvias que ya comienza a impactar a los productores de secano y el servicio de agua potable en gran parte del país, aunque las reservas de las principales presas todavía permiten garantizar el suministro a los sectores que dependen de estos sistemas.
El déficit preocupa al sector agropecuario. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, las perspectivas climáticas para agosto-octubre de 2026 apuntan a lluvias por debajo de lo normal, identificando como regiones más vulnerables al Cibao Noroeste, El Valle y Enriquillo.
El ingeniero agrónomo Manuel González Tejera, asesor técnico del Ministerio de Agricultura, afirmó que el país acumula tres meses de sequía y señaló que el período climático comprendido entre mayo y julio ha sido el más seco de los últimos 17 años.
González Tejera explicó que Agricultura monitorea diariamente 30 estaciones meteorológicas y compara sus registros con períodos anteriores. Según sus datos, en mayo 28 de las 30 estaciones estuvieron muy por debajo de lo normal; en junio fueron 29, y en julio, 23.

Para el trimestre mayo-julio, señaló que 29 estaciones estuvieron muy por debajo de sus valores normales, mientras Moca y Polo se mantuvieron dentro de sus rangos habituales.
En cuanto al impacto a los productores, explicó que no es igual para todos. Las zonas de agricultura de secano, que dependen directamente de las precipitaciones, son las primeras en sentir el déficit, mientras que los productores bajo riego cuentan con el respaldo de las reservas almacenadas en los embalses.
Agricultura indicó, sin embargo, que todavía no dispone de una evaluación cuantificada de las pérdidas o afectaciones económicas provocadas por el déficit de lluvias durante 2026.
Un déficit de 55 % en junio
Unas 24 estaciones meteorológicas analizadas por el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), acumularon 1,197.3 milímetros de lluvia, equivalente al 44.72 % de la precipitación normal, según el boletín de sequía meteorológica en junio de 2026. Esto quiere decir, un déficit de 55.28 % respecto a la media climatológica.
Además, el 100 % de las estaciones registró acumulados de lluvia inferiores a sus valores normales, con déficits que oscilaron entre 93.92 % en Jimaní y 24.43 % en Arroyo Barril.
Sin embargo, Indomet, aclaró que un déficit de precipitación no implica necesariamente la presencia de sequía meteorológica, ya que esta clasificación depende, entre otros factores, de la persistencia y evolución temporal de las anomalías de lluvia.
Hondo Valle permanece en sequía y Jimaní registra el mayor déficit
En junio el 41.7 % de las estaciones se encontraba en condición de sequía, el 33.3 % en principio de sequía y el 4.2 % en permanencia de sequía. Otro 20.8 % fue clasificado en ausencia de sequía.

Entre los mayores déficits registrados aparecen Jimaní, con 93.92 %; Rancho Arriba, con 86.30 %; Puerto Plata, con 82.66 %; Monte Cristi, con 72.30 %, y Hondo Valle, con 72.08 %.
La disminución de caudales ya afecta el agua potable
Mientras los registros meteorológicos muestran el déficit de precipitaciones, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ha reportado efectos sobre el abastecimiento de agua potable.
De acuerdo con la institución, la disminución de los caudales por efectos de la sequía, sobre todo en las cuencas de los ríos Duey e Isa-Mana, está provocando bajas presiones e interrupciones del servicio de agua potable en algunos sectores.
En julio, los municipios de Los Alcarrizos y Pedro Brand, así como en los sectores Pantoja, Los Girasoles y los residenciales ubicados en la avenida República de Colombia, sufrieron interrupciones en el servicio.

Las presas todavía ofrecen un margen de varios meses
Pese al déficit meteorológico, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) aseguró que las presas del país se encuentran en condiciones favorables para garantizar el suministro de agua potable, riego y generación de energía eléctrica.
El organismo indicó que la mayoría de los embalses mantiene niveles de entre 60 % y 80 % de almacenamiento, por lo que actualmente no existe un déficit para los sectores que dependen de las presas.
De acuerdo con el INDRHI, las reservas ofrecen condiciones para garantizar la demanda durante los próximos cuatro o cinco meses.
Entre los embalses señalados por el organismo, Monción registra un volumen de 92.6 %, mientras Rincón se encuentra en 67.8 %.
Indicó que en Rincón se realizan regulaciones semanales: se entrega agua de lunes a jueves y se cierra durante viernes, sábado y domingo para preservar la disponibilidad del embalse. Aclaró que esta medida no responde a una situación de sequía, sino a la necesidad de mantener las reservas de la cuenca.
En Sabaneta también se aplican medidas de regulación debido a las características de esa cuenca y su capacidad de almacenamiento, aunque el organismo asegura que por el momento puede atender la demanda agrícola.
En tanto, en la cuenca del Bajo Yuna no se requieren medidas de este tipo debido a sus condiciones de humedad, mientras que en la cuenca baja del Yaque del Norte, particularmente en Las Matas de Santa Cruz, Villa Vásquez y Dajabón, concluyó la siembra de arroz y se realizan labores de regulación, mantenimiento de canales y drenajes.
No todas las zonas dependen de las presas
Existen áreas agrícolas que no dependen de sistemas regulados por presas y que, por tanto, están más expuestas a las variaciones de las precipitaciones.
Un ejemplo de provincias que no dependen de presas son:
- Santiago Rodríguez
- Dajabón
- El Seibo
- Hato Mayor
- Monte Plata
- Las Matas de Farfán
- Elías Piña
El organismo explicó que estas zonas son monitoreadas mediante indicadores climáticos como el índice de caudal, índice de aridez e índice de déficit, elaborados a partir de las observaciones de Indomet.
La degradación de las cuencas aumenta la vulnerabilidad
Las condiciones de las cuencas hidrográficas pueden determinar la capacidad del país para enfrentar períodos prolongados de sequía.
El Viceministerio de Suelos y Aguas del Ministerio de Medio Ambiente, explicó que la degradación de la cobertura forestal y de las cuencas reduce la capacidad de los ecosistemas para captar, infiltrar, almacenar y regular el agua.
Esto puede disminuir la recarga de los acuíferos y afectar los caudales de ríos y arroyos, especialmente durante los períodos de sequía. También aumenta la erosión y la sedimentación de los cuerpos de agua.
También, los incendios forestales y los cambios no sostenibles en el uso del suelo agravan estos procesos al eliminar la cobertura vegetal y acelerar la degradación ambiental.
Según Medio Ambiente, estas condiciones pueden afectar la disponibilidad de agua para consumo humano, producción agropecuaria, generación hidroeléctrica y conservación de la biodiversidad.
Agricultura prepara medidas ante una posible prolongación
Ante el escenario de lluvias por debajo de lo normal, Agricultura aseguró que cuenta con un Plan de Contingencia para Sequía/Inundaciones, que contempla medidas de prevención, mitigación y respuesta.
Entre las acciones previstas están la conservación de la humedad del suelo mediante coberturas vegetales, la optimización del uso del agua y el mantenimiento de infraestructuras de riego.
El Ministerio también contempla, si las condiciones se agravan, establecer calendarios de siembra más estrictos y limitar temporalmente la extensión de cultivos de alto consumo de agua, como el arroz, en zonas críticas, promoviendo en esos casos cultivos de ciclo corto o con menores requerimientos hídricos.
Dijo, además, que ha realizado talleres y visitas a las distintas regionales para orientar a técnicos y productores sobre las medidas de mitigación.
De acuerdo con Agricultura, las reservas útiles por región hidrográfica representan en la actualidad:
- región Yaque del Norte un 80.44 %
- región Yuna un 80.39 %
- región Nizao un 65.46 %
- región Yaque del Sur un 54.62 %
Monitoreo de las cuencas
Las instituciones realizan el monitoreo a través del Observatorio del Agua, en una reunión semanal cada miércoles para evaluar las condiciones climatológicas y, además, las condiciones hidrológicas de cada una de las cuencas hidrográficas.
Basado en esas informaciones, explica en INDRHI, se analiza la disponibilidad de agua y con ella se hace una proyección de los días hábiles que le quedan a cada una de las presas con ese almacenamiento.
El Observatorio del Agua lo integran:
- INDRHI
- Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID)
- Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet)
- Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa)
- Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD)
- Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN)
- Ministerio de Agricultura
- Ministerio de Defensa
El INDRHI con el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Agricultura y el Indomet, participan en la Mesa de Cambio Climático, que monitorea las condiciones de sequía y analiza las zonas agropecuarias que presentan déficit hídrico. Esos déficits hídricos se analizan cada 10 días, con lo que se realiza un informe del índice de caudal, el índice de aridez y el índice de déficit que tiene cada región.
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