Los hermanos Moscoso Puello se han destacado en el quehacer literario, científico, pedagógico, intelectual y político dominicano con luz propia. Uno de los hermanos menos conocido es tal vez Abelardo Moscoso Puello, quien desde temprana edad se perfiló distinto de los demás: eligió la rebeldía social.

Sus inclinaciones políticas se vieron reflejadas desde muy joven según consigna su hermano menor, Francisco Moscoso Puello:

“Como mi padre conocía las inclinaciones de mi hermano Abelardo, temía que se viera envuelto en las luchas que se avecinaban. Abelardo se había descompuesto. Había abandonado hacia mucho la casa de Namías, donde estuvo trabajando, a pesar de las consideraciones que allí le dispensaban… cuando se vio libre continuó en su s paseos y sus enamoramientos y mi padre no sabía qué hacer. Hacía meses que un amigo le advirtió a mi padre que Abelardo sostenía relaciones con una mujer peligros y ya mi padre, por su parte, había notado que Abelardo había dejado de dormir en casa algunas noches y se había comprado un revólver.”[1]

Su temperamento aventurero y rebelde, llevó a su padre Elías Moscoso Rodríguez en varias ocasiones a profetizar: “No se compone, ese muchacho me dará muchos dolores de cabeza”[2]. “Es un castigo, -decía-, que ha este muchacho le guste precisamente lo que yo detesto”[3]. “Ya vez! Esas son las cosas que trae la política, a este hijo lo vamos a perder”. [4]

Su figura, sobre todo en Puerto Rico, está ligada a la del controvertido José María Maldonado Román, mejor conocido como “Águila Blanca”. Este personaje hasta hoy en día permanece en el debate de la historiografía puertorriqueña entre los calificativos de “bandolero social”, “guerrillero rebelde”, “defensor de la independencia nacional” o vil delincuente:

“Desde muy joven José Maldonado fue objeto de intervención policial. El 19 de junio de 1887 ingresó a la cárcel de Ponce por hurto y salió el 19 de enero de 1889. Ingresó de nuevo, por inferir lesiones el 10 de abril de 1890 y salió libre en 1891. El 7 de febrero de esos años fue condenado por atentado y lo indultaron el 30 de noviembre de 1892…por robo, Maldonado ingresó de nuevo a la cárcel de Ponce el 28 de septiembre de 1893…el 20 de octubre de 1894 fue condenado en Ponce por robo a 4 años de presidio. El 26 de diciembre recibió otra condena por 4 años por robo y el 22 de enero de 1895 recibió todavía otra sentencia por 4 años por robo…se fugó en Coamo la noche del 8, pero fue recapturado el día 13…La noche del 14 de marzo de 1897, mientras conducía de Ponce al presidio, volvió a fugarse de la cárcel de Aibonito… Abelardo Moscoso lo llevó consigo a Cuba, para luchar contra los españoles por la independencia de cuba y, presumiblemente por la de Puerto Rico”.[5]

Y es en esta fecha de 1897 cuando vemos relacionados a los dos personajes.

Abelardo Moscoso Puello, había llegado a Puerto Rico en 1896, después de haber estado en Montecristi, San José de las Matas, Cabo Haitiano, New york y Saint Thomas, a raíz de sus continuas discrepancias con el gobierno de Lilís del que, inicialmente fue colaborador.

La bienvenida que recibió, según su hermano Francisco fue:

“El día 14 de junio a las 8.30 de la noche mi hermano fue brutalmente agredido en la calle de La Torre. Un desconocido lo siguió por algún tiempo y cuando estaba frente a la casa de Giol le asestó una tremenda puñalada por la espalda… madre hizo diligencias para ir a Puerto Rico y no tuvo dificultades para realizar su viaje… un mes después estaba fuera de peligro y mi madre regresó a los dos meses, dejándolo completamente restablecido.”[6]

No están muy clara las condiciones en la que se conocieron. Abelardo y José María Maldonado se trasladaron a Cuba hacia 1897, donde Maldonado resultó herido. Posteriormente, se trasladó a New York, donde ya Abelardo Moscoso tenía contactos. Maldonado reapareció en Ponce y a finales de 1890 Eugenio Deschamps Peña, quien se encontraba exiliado en la isla y dirigía el periódico El Correo de Puerto Rico publicó una comunicación donde Águila Blanca narra sus viajes a Cuba y New York con Abelardo Moscoso Puello.

Posteriormente declara como testigo contra José Pamblanco, acusado del intento de homicidio al dominicano Eugenio Deschamps por mandato de Lilís, en donde afirmó que: “se le había propuesto que matara a varios individuos y que él le había mandado a decir al proponente que viniera a proponérselo en persona para ahorcarlo”.[7]

A finales de septiembre de 1899 había solicitado permiso a la audiencia para trasladarse a Ponce con el objetivo de conferenciar con el gobernador Davis quien lo había requerido y aprovechó la ocasión para fugarse a Santo Domingo a bordo del vapor María Herrera. ¿Habría viajado con Abelardo Moscoso?

En el país, le concedió entrevistas a la prensa dominicana, incluyendo al Listín Diario que lo describió como: “Regular de estatura, color trigueño pálido, de conversación suspicaz, viva, incorrecta; revela al mozo de mundo capaz de atrevimientos y audacias que, respecto de su nombre, se complace la fama en divulgar”·[8]

Al poco tiempo fue encarcelado y devuelto a Puerto Rico “con motivo a un reperpero habido en la casa de juego del señor Luis Montás”.[9] El 25 de mayo de 1906 finalmente cumplió su condena.

“El 7 de febrero de 1907 fue procesado nuevamente por extorsión y sentenciado a 3 años de presidio. El 19 de julio se fugó de los trabajos de la carreta de Cataño y llegoó a Pueblo Viejo. Fue recapturado el 3 de agosto en Aiboito y sufrió cuatro meses de calabozo. Cumplió su sentencia el 1ro de septiembre 1909 y apenas libre, participó en un escalamiento en la hacienda de Los Feo en la carretera de Cayey a Guayuma. Intentó fugarse de la prisión y fue sancionado por embriaguez y otros actos de indisciplina en varias ocasiones.”[10]

[1] Moscoso Puello, Francisco, Navarijo, Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Santo Domingo, 2015. p.132

[2]. Moscoso, ídem, p. 70

[3] Moscoso, ídem, p. 168.

[4] Moscoso, ídem, p. 168.

[5] Pico, Fernando, “Contra la corriente: Seis microbiografías de los tiempos de España, Ediciones Huracán, Rio Piedras”, Puerto Rico, 1995. pp. 158-159.

[6] Moscoso, idem, p. 393.

[7] Picó, ídem. p.166.

[8] Picó, ídem. p.172.

[9] Picó, ídem. p.174.

[10] Picó, ídem. p.176.

Duleidys Rodríguez Castro

Educadora y Filósofa

Duleidys Rodriguez Castro es filósofa con estudios doctorales en Historia del Caribe por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), maestría en Filosofía por la Universidad del País Vasco y licenciatura en Filosofía y Humanidades por el Instituto Filosófico Pedro Francisco Bonó. Además, es genealogista y coleccionista especializada en historia de la educación dominicana.

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