* Pastor De Moya. Viceministro de Identidad Cultural y Ciudadanía del Ministerio de Cultura de la República Dominicana
Constituye un verdadero honor tomar la palabra en el cierre de esta primera Feria Regional del Libro y la Cultura Cibao 2026. Esta es la primera ocasión en que el Cibao acoge una iniciativa de estas características, que trasciende la simple celebración del libro para erigirse en una reivindicación de la cultura y la identidad regional, otorgando un papel protagonista a cada una de las provincias que conforman el rico mosaico cibaeño.
Al desplazar el eje de la celebración del Día del Libro hacia el corazón del Cibao, se materializa el espíritu de descentralización que define la gestión del presidente Luis Abinader. Este Gobierno considera que la cultura no puede ser prerrogativa de un centro único, sino que debe florecer en cada región con plena autonomía. Por ello, transforma esta convicción en una política de Estado tangible a través de iniciativas como esta en las que está comprometido el Ministerio de Cultura, encabezado por Roberto Ángel Salcedo.
El Cibao ha sido cuna de grandes escritores que han dado forma a la identidad nacional: Juan Antonio Alix, Juan Bosch, Hilma Contreras, Aída Cartagena Portalatín, Tomás Hernández Franco, Virgilio Díaz Grullón, Héctor Incháustegui Cabral, Manuel Rueda, por solo citar a algunos de los más representativos. Esta es, sin duda, una región donde el pensamiento y la palabra han florecido con intensidad, pero no podemos limitar su aporte únicamente a la literatura.
La identidad cibaeña es un entramado complejo donde el arte, el folklore, la música, la arquitectura, la gastronomía han dejado huellas indelebles. Basta mencionar los nombres de Yoryi Morel, Darío Suro, Federico Izquierdo, Ñico Lora, Tatico Henríquez, Julio Alberto Hernández, entre muchos otros en diferentes áreas de la cultura y del saber.
Todos ellos son los pilares sobre los cuales sostenemos nuestra dignidad cultural y sobre los que construimos la cultura que en este evento hemos celebrado.

Debemos resaltar también la acción política. El Cibao es la cuna del liberalismo dominicano. Aquí arraigaron los ideales de libertad y constitucionalismo. Aquí se forjó la cosmovisión que sustentaría la arquitectura democrática de la República Dominicana.
En este entorno, figuras como Ulises Francisco Espaillat, a quien hemos dedicado esta primera Feria Regional del Libro y la Cultura Cibao 2026, articularon un pensamiento que priorizaba el imperio de la ley, la educación y la cultura. El insigne estadista permanece hoy como un paradigma de ética, de decencia en el ejercicio de la función pública. Con motivo de los 150 años de su gestión, el actual Gobierno dominicano ha asumido la recuperación de su legado y, de esta manera, reafirma su propia hoja de ruta: la honestidad y la transparencia como ejes fundamentales.
En este escenario y en este marco, el Ministerio de Cultura acaba de poner en circulación cuatro volúmenes dedicados a la figura de Espaillat. Esta iniciativa editorial es la concreción del decreto presidencial núm. 640-25, el cual creó una comisión presidida por el ministro de Cultura para rescatar la esencia del pensamiento del ilustre civilista.
La colección incluye dos ediciones facsimilares que son piezas angulares de la historiografía dominicana: “Escritos”, de 1909, y “Papeles de Espaillat”, de 1962, que recopilan documentos oficiales, correspondencia, artículos, ensayos, testimonios donde se plasma la visión del Estado de Espaillat. Complementan la colección dos obras desde perspectivas contemporáneas: “Una utopía inconclusa: Espaillat y el liberalismo dominicano del siglo XIX”, de la historiadora Mu-Kien Adriana Sang Ben, y “Vigencia de Espaillat”, que reúne diversos ensayos y análisis sobre la trascendencia del pensamiento de este estadista, e incluye el ideario recopilado por Emilio Rodríguez Demorizi, “Ideas de bien patrio”.
En el ámbito de la literatura, el Ministerio de Cultura ha puesto en circulación también en esta feria dos antologías, “Cibao adentro: poesía” y “Cibao adentro: narrativa”, que representan un esfuerzo por documentar y visibilizar la creación literaria contemporánea del Cibao.
Hoy, 26 de abril, las luces de esta Feria Regional del Libro y la Cultura se desvanecen lentamente, pero el eco de las actividades y las voces compartidas seguirá resonando. La ciudad de Santiago, que ha sido históricamente la capital intelectual del Cibao y es hoy asiento de instituciones centenarias como el Ateneo Amantes de la Luz, se ha convertido durante estos días en el epicentro cultural de la nación. Hemos visto desfilar aquí la identidad cibaeña en sus diferentes expresiones. Cada provincia ha traído consigo su esencia, su entusiasmo, sus escritores, sus artistas, su artesanía.
Una feria del libro y la cultura es, ante todo, un ejercicio de democracia y libertad. Una sociedad que lee es una sociedad que piensa, que cuestiona y que crece. Una sociedad que valora su cultura es una sociedad que democratiza el saber para que cada ciudadano, desde cada provincia, encuentre en su patrimonio el sentido de pertenencia que consolida a una nación soberana. En todo eso creían Ulises Francisco Espaillat, Eugenio María de Hostos, Salomé Ureña, José Martí, Pedro Henríquez Ureña, Ercilia Pepín, grandes referentes que nos siguen iluminando.
El éxito de estos días no hubiera sido posible sin el trabajo colectivo de un valioso equipo humano. Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todos los que participaron y colaboraron en esta Feria Regional del Libro y la Cultura Cibao 2026. A las autoridades provinciales, a las entidades colaboradoras, a los expositores y libreros, al personal de seguridad y servicios, a los voluntarios, a los equipos del Ministerio de Cultura y, por supuesto, al público, que con su presencia masiva ha demostrado que en el Cibao hay una gran interés por la lectura y la cultura.
La cultura es un proceso continuo que debemos nutrir cada día. Nos llevamos el compromiso de seguir apoyando estos espacios, porque sabemos que invertir en cultura es invertir en el futuro de nuestra región y de nuestro país.
La feria termina, pero el compromiso con la cultura sigue firme. ¡Muchas gracias a todos!
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