Cumplir cuarenta años es una ocasión para recordar los orígenes, reconocer a quienes hicieron posible una institución y valorar el camino recorrido. Pero también es una oportunidad para mirar el presente y preguntarse qué queda por construir.

En 2026, Fundación Sinfonía celebra cuatro décadas de trabajo en favor de la música y la cultura dominicanas. Sus raíces se encuentran en la visión de don Pedro Rodríguez Villacañas y doña Margarita Copello de Rodríguez, quienes impulsaron en 1986 la entonces Fundación Orquesta Sinfónica Nacional con el propósito de apoyar a la orquesta.

Cinco años después, el Gobierno dominicano le encomendó oficialmente su gestión, responsabilidad que mantuvo hasta el año 2000, cuando se creó el Ministerio de Cultura.

Esta historia merece ser recordada, pero el aniversario tiene un significado que va más allá de la memoria: Fundación Sinfonía llega a sus cuarenta años con una actividad renovada y una visión que combina excelencia artística, educación musical y proyección hacia el futuro.

Continuidad y renovación

Marisol Rodríguez Copello y Margarita Miranda de Mitrov, copresidentas de la Fundación, responsables de dar continuidad a su legado y proyectarlo hacia nuevas oportunidades.

La Fundación está actualmente encabezada por Marisol Rodríguez Copello y Margarita Miranda de Mitrov, copresidentes de la institución, quienes tienen la responsabilidad de dar continuidad a este legado y proyectarlo hacia nuevas oportunidades.

Su labor se desarrolla en una etapa marcada por una programación artística diversa, nuevas alianzas y una atención creciente a la formación de jóvenes músicos.

Entre los aspectos más importantes de esta orientación se encuentra el convenio con la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, institución de reconocido prestigio internacional. Esta relación abre perspectivas para el talento joven dominicano y expresa una convicción fundamental: la excelencia musical requiere preparación, disciplina y oportunidades de formación.

La educación no es un complemento de la actividad artística. Es una inversión en el futuro cultural del país.

Los grandes conciertos permiten al público encontrarse con intérpretes y repertorios extraordinarios; la formación, por su parte, contribuye a que nuevas generaciones de músicos puedan desarrollar su talento y ocupar, mañana, los escenarios nacionales e internacionales.

Ambas dimensiones son esenciales para construir una vida musical sólida y duradera.

Margarita Miranda de Mitrov, copresidenta de la Fundación Sinfonía, ha dedicado años de trabajo, pasión y compromiso a impulsar el desarrollo de la música clásica en la República Dominicana. Con una extraordinaria capacidad para convocar voluntades y movilizar sus relaciones y contactos, suma cada día nuevos apoyos, oportunidades y esfuerzos en favor del crecimiento, la proyección y la sostenibilidad de la música y sus protagonistas.

Una programación que amplía horizontes

La vitalidad de Fundación Sinfonía también se manifiesta en la diversidad de sus propuestas durante 2026.

La presentación del Trío VibrArt acercó al público dominicano a la música de cámara, mientras que la Gala Sierra/Anduaga continuó la tradición de presentar grandes voces de la escena lírica internacional.

Estas iniciativas, junto con los proyectos sinfónicos y educativos, reflejan una concepción amplia de la misión de la Fundación: ofrecer conciertos de alto nivel, diversificar la experiencia musical del público y crear nuevas oportunidades de encuentro con la música clásica.

Una institución cultural mantiene su relevancia cuando sabe preservar sus tradiciones sin limitarse a repetirlas; cuando abre espacio a distintas expresiones y contribuye a formar públicos capaces de descubrir nuevas obras, intérpretes y maneras de escuchar.

En ese sentido, los cuarenta años de Fundación Sinfonía no representan una historia detenida en el tiempo, sino una trayectoria que continúa desarrollándose.

Dos aniversarios, una historia compartida

Orquesta Sinfónica Nacional. Foto de David Soto.

El próximo 4 de noviembre, el Teatro Nacional Eduardo Brito será escenario de una celebración especialmente significativa: los cuarenta años de Fundación Sinfonía coincidirán con los 85 años de la Orquesta Sinfónica Nacional.

La interpretación de la Sinfonía n.º 2, «Resurrección», de Gustav Mahler, bajo la dirección del maestro José Antonio Molina, dará forma musical a este encuentro de dos instituciones estrechamente vinculadas al desarrollo de la música sinfónica dominicana.

No se trata simplemente de dos aniversarios celebrados en una misma noche. La historia de ambas instituciones está entrelazada por décadas de trabajo y compromiso con la música.

Fundación Sinfonía ha contribuido a respaldar a la Orquesta Sinfónica Nacional, promover grandes acontecimientos musicales y enriquecer las oportunidades del público dominicano para escuchar obras e intérpretes de primer nivel.

Por eso, esta gala ofrece también la oportunidad de reconocer a quienes hacen posible la continuidad de nuestra vida sinfónica: los músicos, los directores, los gestores y todas las personas cuyo trabajo, visible o discreto, permite que cada temporada se convierta en una realidad.

Una orquesta necesita intérpretes preparados y comprometidos, pero también requiere instituciones capaces de acompañarla, organizar su actividad y crear las condiciones para su desarrollo.

La relación entre Fundación Sinfonía y la Orquesta Sinfónica Nacional nos recuerda precisamente eso: la continuidad de la cultura es una tarea compartida.

La elección de Mahler añade una dimensión simbólica a la celebración. Resurrección propone un recorrido desde la oscuridad hacia la esperanza, una travesía que invita a pensar no solo en lo que hemos conservado, sino también en aquello que todavía podemos hacer renacer.

Cuarenta años para seguir construyendo

El verdadero valor de un aniversario institucional no reside únicamente en la cantidad de años cumplidos, sino en la capacidad de transformar esa experiencia en nuevas posibilidades.

En Fundación Sinfonía, esa responsabilidad comprende mantener la excelencia artística, fortalecer la formación musical, ampliar las oportunidades para los jóvenes y acercar la música clásica a públicos cada vez más diversos.

Son objetivos que exigen continuidad, recursos, alianzas y una convicción compartida sobre la importancia de la cultura en la vida nacional.

Porque el futuro musical de la República Dominicana no dependerá solamente de las grandes figuras que podamos escuchar en nuestros escenarios, sino también de los músicos que logremos formar, de los niños que descubran un instrumento y de las instituciones que decidan acompañarlos.

Por eso, celebrar los cuarenta años de Fundación Sinfonía significa reconocer el trabajo realizado por sus fundadores y por quienes han mantenido viva su misión, pero también valorar la responsabilidad de quienes hoy conducen la institución y la proyectan hacia el futuro.

La gala del 4 de noviembre reunirá dos historias que merecen ser celebradas: 85 años de la Orquesta Sinfónica Nacional y 40 años de Fundación Sinfonía. Será una noche de música, pero también una ocasión para reflexionar sobre el lugar que concedemos a la cultura y sobre la importancia de preservar las instituciones que la hacen posible.

Fundación Sinfonía no cumple cuarenta años para vivir de su historia, sino para seguir construyéndola.

Ese es, a mi juicio, el sentido más profundo de este aniversario: honrar el legado sin quedar atrapados en él; celebrar el presente sin perder de vista el porvenir.

Porque una institución cultural está verdaderamente viva cuando su pasado ilumina el camino, su presente produce nuevas oportunidades y su futuro continúa despertando expectativas.

Cuarenta años después de su fundación, Sinfonía tiene una historia que honrar y una tarea que continuar.

Y mientras la Orquesta Sinfónica Nacional se prepara para interpretar la Resurrección de Mahler, ambas instituciones nos recuerdan que la cultura no permanece viva por inercia: permanece viva porque hay personas e instituciones dispuestas a sostenerla, renovarla y hacerla crecer.

La historia continúa. La música continúa.

Y el futuro de Fundación Sinfonía todavía tiene muchas páginas por escribir.

Danilo Ginebra

Publicista y director de teatro

Danilo Ginebra. Director de teatro, publicista y gestor cultural, reconocido por su innovación y compromiso con los valores patrióticos y sociales. Su dedicación al arte, la publicidad y la política refleja su incansable esfuerzo por el bienestar colectivo. Se distingue por su trato afable y su solidaridad.

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