Francisco Dorado Martín fue un escultor broncista metaloplástico quien estableció la primera fundición metaloplástica en la República Dominicana y el Caribe en 1940. Taller que permaneció activo por 80 años. Fue miembro fundador de la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENAB) donde creó el taller de enseñanza de fundición. Realizó la fundición de escultores como: Manolo Pascual, Juan Orcera, Alfredo Just, Prats Ventós, Antonio Toribio, José Rotellini y Benjamín Saúl quien obtuvo un contrato de 12 importantes esculturas como los leones del Palacio Nacional, los soldados custodios de la Academia Militar Batalla de las Carreras y la “Justicia a Trujillo”, entre las cuales otras piezas. En fin, a todo escultor vigente de 1940 a 1978. Ismael López Glass, artista quien había sido de los primeros en hacerle bustos a Rafael Leonidas Trujillo logró trabajos en bronce cuando Francisco Dorado abrió su taller. Único en su género en la región esa época, y superando más de 15,000 obras realizadas sin incluir su incursión en numismática y con piezas de medallística.
Francisco Dorado Martín (1895-1978): “Del Sacrificio al Éxito”
Era hijo de Genoveva Martín y José Dorado, empresario español qué tenía fábricas de fundiciones en: Huelva y Linares (España). Se capacitó como artista y técnico de fundición para sus vastos conocimientos en metalurgia. Fue ornitólogo para el Ministerio de Marina, sindicalista y gremialista trabajando con cooperativas pesqueras que gestionaban productos comestibles marítimos como la mojama.
Ingresó en el Ejército de Tierra (España) por vía del partido comunista. Participó en duras y sangrientas batallas de la Guerra Civil Española (1936-1939) como: la Batalla del Ebro, y abrasadores enfrentamientos en Madrid y Barcelona. Fue coronel y comisario político de unidades militares con la orden de disciplinar soldados manteniendo moral e ideologías. En primera línea de combate, incentivó a soldados republicanos a permanecer en la lucha armada contra el bando nacionalista.

Posterior a la guerra, tuvo que abandonar a su familia. Para salvar su vida evitando ser fusilado, cruzó la frontera a Francia ya vencido por las tropas de Franco utilizando un nombre falso. Pero en Francia, la Guardia Republicana lo entregó a los Nazi. Fue recluido junto a otros refugiados españoles en diversos campos de concentración. Su último, el de Argelès-sur-Mer, el agobiante calvario de la costa mediterránea. Durante la crisis internacional, el gobierno republicano español es recibido en México por la gentileza del Estado y del presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940). Allí, empiezan a formarse importantes agrupaciones de exiliados. En República Dominicana, Trujillo (tras la masacre de 1937) buscaba estratégicamente mejorar su imagen ante la comunidad internacional y logra una negociación para recibir exiliados. Entre los que habían intervenido: Porfirio Rubirosa en parte encargado del canal diplomático, así como José García Trujillo. Se logra un acuerdo con el Servicio de Evaluación de Refugiados Españoles (SERE). Que, en salvedad también existían la Junta de Auxilio de Republicanos Españoles (JARE), incluso: Dominican Republic Settlement Association (DORSA) por ayuda humanitaria de judíos y estadounidenses. A ese punto de los genocidios, el mormonismo o Movimiento de los Santos de los Últimos Días, también sumó esfuerzos para ayudas humanitarias, etc. Dorado logró su extracción.
Llegada a la República Dominicana: “Lugar correcto y momento oportuno”
Francisco Dorado quien iba inicialmente hacia México y con segundo destino a Venezuela, llega a Santo Domingo el 30 de enero de 1940 en el transatlántico francés Cuba. En condición de refugiado, a convertirse en uno de los exiliados españoles con más suerte. Vino como escolta de ministros exiliados republicanos. Su delgadez y heridas (en ojos y manos) narraban las torturas del pasado.
Al llegar al Puerto de Santo Domingo y desembarcar, conoce fortuitamente al Sr. Generoso De Marchena quien esperaba con frustración un cargamento de piezas mecánicas para el ferrocarril de Puerto Plata que no llegó. Eran chumaceras de bronce para la base de frenos de locomotoras. Dorado aprovechó… se identificó como técnico fundidor, y De Marchena se encamina con él a Puerto Plata con destino el Ferrocarril Central Dominicano. Allí lo contratan por un año, logrando este un acuerdo por piezas terminadas. Vivió en el Hotel Madrid frente al parque central y conoció a Heroína Fernández, con quien contrajo matrimonio al poco tiempo después. Vivieron en la Calle Palmita No.18. Procrearon a Guillermo y a Genoveva Dorado Fernández.

Regreso a Santo Domingo: “Cada escultura tiene historia y cuenta una”
Habiendo ahorrado 10,000 dólares, regresa a Santo Domingo. Forma una estrecha amistad con los propietarios del periódico Listín Diario, quienes tenían varias propiedades al lado del Palacio de Borgellá. El señor Arturo Pellerano Alfau le facilitó la Casa No. 3, para establecer su casa-taller en la calle Pellerano Alfau, próximo a Las Damas (antes Colón) próximos a los Hnos. Hernández Ortega y al consultorio de Alfredo Nadal, ginecólogo de las esposas de militares. Eran los únicos civiles de la calle conducente a la Fortaleza Ozama, la Jefatura del Ejército.

Liderazgo local del Exilio Republicano Español: “Don de mando y protección”
Era notable la llegada de individuos pensantes para una dictadura acostumbrada a la mayoría de masas locales manipuladas e incomunicadas. Los españoles republicanos eran técnicos, profesionales, científicos, artistas, intelectuales y de todos los “ismos” políticos. Francisco Dorado presidió una de las sociedades del exilio republicano localmente. En su virtud de haber asumido la primera directiva de exiliados republicanos para aglutinar el variopinto perfil de los inmigrantes. Aún estos fueran relacionados a altas instancias del estado, eran vigilados. Algunos terminaron siendo confidentes y delataron sus posturas políticas, al considerar que este tenía información valiosa para los servicios de inteligencia. Por eso, una madrugada (4:00 a.m.) los cuatro integrantes de la familia Dorado Fernández fueron despertados y bajados al muelle en un jeep militar de la fortaleza Ozama, desde su hogar en la calle Pellerano Alfau. Los militares decían tener ordenes de deportarlos. Pero en medio de la oscuridad llegó una “orden superior” que instruyó retornarles a su hogar. El Sr. Dorado archivaba las solicitudes de afiliación de los exiliados adscritos a la primera membresía de cada miembro del exilio republicano español. Un incendio accidental en el taller ultimó los documentos de afiliación.

Vínculos & Internacionalización: “las personas correctas”
Francisco Dorado mantuvo una relación cercana con el mecenas de la época de los constructores y arquitectos (1938-1955), el Sr. Virgilio (Cucho) Álvarez Pina, alto funcionario de Trujillo. Mantuvo relaciones comerciales con Guido D’Alessandro Lombardi y Henri Gazon Bona, entre otros titanes de la industria de la construcción. Fundía motivos orgánicos, clavos y botonerías para muebles de Pascual Palacios. También con la familia Pellerano, la familia Munné (a quienes les compraba cera de abeja virgen para fundir) y con los arquitectos José Antonio Caro y Amable Frómeta. Ya asentado en la ciudad y con desarrolladas relaciones sociales, asistía todos los días al cine y al Hotel Jaragua (el de 1942 demolido en 1985). Allí conoce al arquitecto Guillermo González Sánchez y a su hermano Alfredo. Dorado siempre acompañado de su esposa, frecuentaba en el “Country Club”, el “Café Hollywood”, “El Acordeón” y el “Club Libanes Sirio Palestino”. Por su pasión con los caballos, coincidía con los Pellerano en el “Hipódromo Perla Antillana”. “La Cafetera” de Benito Paliza y el segundo café llamado: “Uno y Cinco” eran puntos de reunión de los exiliados españoles. Dorado, era miembro de la masonería universal y participaba en triángulos masónicos de no más media hora de sesión, regularmente en el parque independencia o en el Julia Molina (hoy Enriquillo) sobre las 6:00pm. Francisco Dorado trabajó la fundición de los relieves laterales del “Monumento a la Independencia Financiera de 1944” (obelisco hembra), obra del arquitecto Tomás Auñón, con quien Francisco era amigo y asociado. Los relieves de la misma eran obra del escultor Luis Soto C. Dorado en Europa y América latina, mantuvo lazos con importantes personalidades como Eduardo Capa Sacristán, profesor de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. También estrechó lazos con escultores en Brasil exponentes de las esculturas en la icónica Brasilia lanzada por Juscelino Kubitschek como nueva capital con gran presencia urbanística y arquitectónica, obra del movimiento moderno.

Primer Período de la “Fundición Artística” (1939-1950): “Arte e Industria”
Fundición Artística también instalaba sus encargos ornamentales en edificaciones estatales. Las obras en interiores y exteriores que no eran en bronce como los relieves obra de Benjamín Saúl en la Secretaría de Educación o en los locales del Partido Dominicano con relieves mayormente de Manolo Pascual y Luis Soto Caballero; se hacían en marmolina, variables en sus compuestos según jerarquía regional y monumentalidad de cada edificación.

Paralelamente, a la “Fundición Artística” con el paso de los años se dio a conocer como un destacado artista del bronce en Santo Domingo y posteriormente en toda la nación dominicana. Ya con estabilidad económica, producto de un taller qué abrió en dicha residencia, despierta empatía con personas de la alta sociedad. El taller adquiría de 9 -10 quintales de materiales a la semana como: bronce, latón y cobre en la zona norte en puestos de chatarrerías, para reciclar y alear con derivados de piezas de mecánicas e industriales.
A partir de 1950, su hijo Guillermo Dorado acompañado de un miembro del taller en una carreta, se encargaban de comprar los materiales. Esto originó los bustos, logos, letras, placas, escudos y los relieves insignes obra de Manolo Pascual de locales del “Partido Dominicano” y edificios estatales diseñados en la oficina de su amigo Henri Gazon Bona, “el arquitecto oficial del régimen” y otros constructores. En el escenario urbano, el movimiento moderno incluye las artes plásticas en importantes obras arquitectónicas mientras que las obras de órdenes clásicos ornamentan sus espacios con estas. En ambos casos, en interiores y exteriores diversas disciplinas artísticas incluían la escultura tomando posicionamiento en la discursiva estética.

En este período resaltan obras tales como el Busto de Salomé Ureña (1943) obra de Manolo Pascual, para el Instituto Salome Ureña de los arquitectos Pou Ricart (1943); Bustos de Trujillo para las diferentes instituciones estatales, escolares y otras; Instalación de relieves, letras y escudos a las sedes gubernamentales y del partido dominicano. Este proceso perduró hasta el final de la dictadura. Además: Leones del Palacio Nacional (1954-55), soldados centinelas de la Academia Militar Batalla de las Carreras obra de Benjamín Saúl como las estatuas del tirano para la UASD, los Palacios de Justicia y el Palacio del Ayuntamiento en la “Feria de la Paz” (1955), entre otras.

Segundo Período de la “Fundición Artística” (1950-1964): “Lazos Madrileños”
En 1957 su hijo Guillermo Dorado, se traslada a España, donde realizó dos años de taller con el maestro escultor Juan Cristóbal (1867-1961), trabajando en las más reconocidas fundiciones de arte, de amigos de su padre. Juan Cristóbal llega al país recomendado por el gabinete franquista. Se relaciona con Anselmo Paulino y el arquitecto José Antonio Caro, quienes estaba en la comitiva del viaje a España de Trujillo (1954), que había motivado los trabajos. Elaboró una maqueta del “Monumento a la Nación Dominicana” para la Feria de la Paz, que no se llegó a instalar, aunque una pieza representativa estuvo temporalmente en la sede principal del partido trujillista. Gaspar Mario Cruz quien hizo taller en el estudio de Juan Cristóbal por recomendación de Francisco Dorado, coincidió con Guillermo Dorado, quien permaneció haciendo otros trabajos, posterior al regreso de su compañero de taller. El taller- estudio de Juan Cristóbal tenía un domo de 20 a 25 pies de altura, con una subida en ascensor industrial permitiendo trabajar esculturas monumentales con un equipo de ingenieros y arquitectos que diseñaban plazas y pedestales. Un taller de prestigio situado en la calle Londres 44, en Madrid. Además de su apartamento en el No. 87 calle de José Ortega y Gasset, Juan Cristóbal adquirió en ruinas, un paradisíaco palacete que restauró en Cadalso de los Vidrios.

En Santo Domingo, con el conflicto entre Listín Diario y Trujillo, el taller se trasladó a la calle María Montez 209. Inicia una nueva etapa en un espacio más amplio. Su amigo ingeniero Bienvenido Martínez Brea, iba con frecuencia a encargar piezas de alto relieve vaciadas en bronce. Muchas eran piezas abstractas para la época, generalmente de dos tamaños. La familia luego se muda a la César Nicolás Penson No. 40, una residencia melliza con la de su vecino, el Dr. Joaquín Balaguer entonces secretario de educación y próximo a la de Reynaldo Logroño Alsace hijo de “el príncipe de la oratoria”. Cuando su hijo Guillermo Dorado Fernández llega a la adolescencia, este lo integra formalmente a trabajar. Destacaron en sus espacios temporales: Luis Soto Caballero, Benjamín Saúl, Alfredo Just, Antonio Toribio y Manolo Pascual a quienes se les había cedido un espacio para trabajar. Se trabajan esculturas de la Suprema Corte de Justicia (1954); Estatua de Trujillo para el Campus de la UASD (1958); “alma máter” de la UASD (1958); Relieves como el del edificio de anatomía obra del escultor Luis Soto en mármol; Busto de J. A. Caro obra J. Cristóbal; Estatua de Trujillo para el Palacio del Ayuntamiento, así como “El Coloso” obra del escultor español Alfredo Just; “La Justicia” a RLTM (obra de Benjamín Saúl), entre otras para la Feria de la Paz (1955).

Para noviembre de 1961, se destruyen y se arrastran las estatuas de Trujillo a la caída del régimen. Y que destruyó: placas, medallas y otros trabajos. En la “Destrujillización” las Fuerzas Armadas tenían la orden de recoger conjuntamente con la Fundición Dorado las obras alusivas a Trujillo instaladas en la geografía nacional. El taller se esfuerza en compilarlas y entregar. Francisco Dorado Martín decide vivir entre Puerto Rico y España entre los años 1962 y 1969.
Tercer Período de la “Fundición Artística” (1964 -1965): “La Cátedra-Taller”
En 1964 Fundición Artística acepta una oferta de Jaime Benítez, rector magnífico de la Universidad de Puerto Rico por medio del escultor José Buscaglia Guillermety, Decano de la Facultad de Humanidades para instalar su taller allí. La fundición de F. Dorado, en fluido desarrollo regional tenía encargos para: Cuba, Puerto Rico, Curazao, Islas Vírgenes Británicas, Guatemala, Brasil y otros. Fundió para el cubano Teodoro Ramos Blanco (1902-1972) una escultura sobre el libertador Antonio Maceo en tamaño heroico.

En ese período en Puerto Rico, el programa académico de la facultad de humanidades de esa universidad “La Escultura Matería Viva para la Enseñanza”, incluyó: una figura como asignatura de “Kennedy con un águila” obra de J. Buscaglia para Arecibo. También se realizó “el árbol de la vida” (obra de J. Buscaglia) para la entrada principal del Museo de Arte Moderno de Ponce por encargo del excelentísimo gobernador de Puerto Rico Luis A. Ferré. El proyecto de la “Casa de Herencia Hispánica” que incluía ocho grupos de la escultura tenía como figura principal: “la dama de elche”. Con las relaciones internacionales, trabajaron para diversos artistas, algunos como: Tomás Batista, María Elena Perales, entre otros. En la Gesta de abril de 1965, un cañonazo derriba los muros de la Fundición Artística en Santo Domingo. Se destaca en ese tiempo el Juan Pablo Duarte para el vestíbulo del Congreso Nacional (obra de Prats Ventós), entre muchas más.

Cuarto Período de la “Fundición Artística” (1965 -1970): “Libertad y nuevos discursos”
Afligido por los sucesos de abril del 65’, Francisco Dorado prefirió mudarse temporalmente a Madrid, separándose de actividades en Santo Domingo mientras su hijo Guillermo continúa desarrollándose. Francisco tenía vínculos con Carlos Buïgas creador de la “Fuente del palacio de Montjuic en Barcelona” en la modalidad de agua, luz y sonido. También con el músico Pau Casals y grandes personalidades. Guillermo Dorado (nacido en Puerto Plata) asumió el taller. Se había convertido en un escultor broncista, diplomado por distintas instituciones. Realizó Metalografía en el Centro de Investigaciones Nacionales de Metalúrgicos (CENIM) de Madrid. Posteriormente, Diplomado como “Artífice” por el Centro Interamericano de Artesanía y Artes Populares de la OEA (CIDAP). Posteriormente dictó el primer curso de educación artística auspiciado por la Galería de Arte Moderno hoy Museo de Arte Moderno (MAM). Toma el curso de antropología por José Juan Arrom y Abelardo Jiménez Lambertus (en el MAM) y por la Fundación García Arévalo: Curso de Mitología Taína. Realizó investigaciones metalúrgicas, grabados en metales, temas sobre mitología taína, arte y antropología, entre otras. Exponía en diferentes países como: Estados Unidos, Puerto Rico, Ecuador y Miami y a nivel local. Aparte, toma curso de verano de estudio de taller con Alfredo Just (N.Y.) y fue alumno de Antonio Prats Ventós. Guillermo Dorado fue masón como su padre, siendo su madre logia Obreros de Hiram 2-1 bajo la protección de la Gran Logia Soberana Dominicana del Movimiento Renovador Masónico de la República Dominicana, del Valle de Santo Domingo, y ostentó la designación de Gran Canciller Inspector General Grado 33, miembro del Supremo Consejo en 1987 en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Tras la muerte de su padre, continuó dirigiendo la fundición artística que, por tradición familiar, aprendió el vaciado de la cera perdida al estilo florentino renacentista y otras variantes. Había aprendido del maestro del bronce, su padre, Francisco Dorado. En este período Don Francisco Dorado es detenido durante un viaje familiar a España por la guardia civil franquista por ser republicano. Pero a la suerte de un alto funcionario de seguridad nacional, quien le recíproca un favor logra su liberación. En República Dominicana nuevamente, en la postdictadura y a la asunción de los 12 años de Balaguer continúan encargos. En este período destacan una gran cantidad de obras como “Sebastián Lemba” para la inauguración del Museo del Hombre Dominicano.

Quinto Período de la “Fundición Artística” (1970 -1975): “El renacer del espacio”
En el Parque Mirador Sur las obras de “el paseo de los indios” obra de Rotellini (1972); Instalación de las esculturas obra de Juán de Ávalos “fuente de las musas” para la Plaza de la Bandera y del Soldado Desconocido, es obra del arquitecto Cristian Martínez y el arco de Andrés Gómez (1974).

Guillermo Dorado presenta la obra “Tess, la ciega de Rotterdam” (hoy en Museo Bellapart); Estatua de Ulises Francisco Espaillat del Parque Crisamentos en la Ave. Los Próceres (obra de Prats Ventós); la obra escultórica “sedente de José Martí” (obra de Juan José Sicre) en la Rotonda del Botánico Nacional (1976); Estatua de Cristo obra de Amaya Salazar para la Iglesia Parroquial San Mauricio Mártir.

En Santo Domingo entre una de las esculturas más importantes que trabajó Guillermo fue la escultura de “José Martí” en la Rotonda del Botánico Nacional. Había sido inicialmente encargada al escultor cubano Juan José Sicre (1898-1974) quien había realizado la escultura de Eugenio María de Hostos en el Parque Duarte y luego instalada en la Plaza de la Cultura. El encargo era similar al Martí de la Plaza de la Revolución en La Habana, pero a menor escala. Por encargarse el vaciado de bronce a Guillermo, viajó a Miami en visita técnica al taller de Sicre para planificar los cortes requeridos y posteriormente hacer la fundición en Santo Domingo. Pero durante la ejecución en 1974, el maestro Sicre muere y quien logra terminar el modelado es el escultor Roberto Estopiñán (1921-2015) quien asistía a Sicre.

La obra en Miami y faltando fundirla resultaba un desafío. El tiempo corría y el presidente Balaguer tenía urgencia de inaugurarla en representación de los inmigrantes cubanos en el país. Faltando apenas tres meses para la fecha acordada, la obra que había sido fundida al estilo concha japonesa. Había que armarla soldando unas 200 secciones que había que biselar y engrampar. Ya acordada la entrega en 3 meses. Guillermo conocido popularmente como “William” y llamado “Doradito” por el presidente Balaguer, fue clave para lograr el encargo a tiempo, en medio de múltiples visitas del inquieto presidente Balaguer, apasionado de las artes y de la arquitectura. Ante las circunstancias, Guillermo había decidido emplear la técnica de concha japonesa para ganar un tiempo perdido.

Más adelante, fundiendo con su padre Francisco Dorado una pieza para Puerto Rico (en Milán) interrumpió para visitar el taller de Nicola Arrighini en Pietrasanta (Italia) a contemplar diversos trabajos del gran maestro italiano y amigo del presidente Balaguer por diversos encargos que el gobierno dominicano le hizo, como las figuras de Duarte, Sánchez y Mella (en mármol carrara estatutario de las canteras de Miguel Ángel) en el Altar de la Patria; y que más adelante su viejo compañero del Instituto Escuela, el arquitecto Cristian Martínez Villanueva requeriría de varias obras adicionales destinadas a diferentes lugares y figuras para la Dirección de Fronteras a cargo de Ángel Miolán. Guillermo hizo el Juan Pablo Duarte de la UNPHU (obra de Prats Ventós) y la Instalación de esculturas de Juan de Ávalos en la Plaza de la Bandera (1974), etc.
En cuanto a Francisco Dorado, ya envejecido regresó a la República Dominicana donde vivió hasta su muerte en 1982. A partir de ahí, la familia apertura: “Lakshmi” una tienda de antigüedades en Plaza Naco atendida por su madre por unos años. En esta etapa se le encargó dar mantenimiento a esculturas públicas e instalar esculturas de extranjeros. Guillermo funda la Fundación Francisco Dorado Pro las Artes Visuales para cursos de artes visuales.

Sexto Período – “Fundición Artística” (1975 – 2019): “Sociedad cambiante y cierre”
En cuanto a la escultura “al inmigrante”, fue donada a la ciudad de Santo Domingo el 18 de diciembre de 1989 por la Fundación Corripio, elaborada por Prats Ventós. Con el consentimiento de la Fundación Corripio, la estatua se exhibe, además, en el Puerto Turístico de San Juan de Puerto Rico y en la Villa Pola de Allende en Asturias, España.

Prats Ventós y G. Dorado habían instalado la obra escultórica en honor al inmigrante español. La situaron en la Ave. 27 de febrero con Ortega y Gasset. Cuando el empresario español Francisco Carvajal Narváez (1913-2019) la observa, se interesa en una igual para instalarla en Puerto Rico donde se había exiliado y donde se había desarrollado como gran inversionista de zonas francas. Pero ante el deseo, Guillermo y Prats Ventós le expresan que tenía que conversar con José Luis (Pepín) Corripio Estrada que era el propietario de la figura y quien cedió los derechos de reproducción de manera gratuita. Así habría sido y esta se instaló próxima al puerto de cruceros en el viejo San Juan, Puerto Rico. Carvajal Narváez mantenía una estrecha relación con el entonces presidente español Felipe González. Carvajal le mencionó su deseo de llevar una escultura elaborada por Prats Ventós y Guillermo Dorado viajó con estos a España para honrar al inmigrante español. Elaboraron la obra y la instalaron en la comunidad de Pola de Allande en Asturias con el apoyo de González y las autoridades municipales.

La fundición relanza programas formativos para artistas plásticos. El taller realiza una exposición en el Museo de Arte Moderno (1978) como el taller “el arte de la cera perdida”; Estatua de Juan Pablo Duarte en el campus de la UNPHU; En Puerto Plata, instala obras de Nicola Arrighini y sus descendientes fundidas por la Fonderia d’Arte Massimo Del Chiaro, tales como: la Estatua de Gregorio Luperón en el Parque San Felipe, así como la estatua del “Neptuno” en la isla frente al malecón de la “novia del atlántico”. Para 1991, realizan el “Primer curso de educación artística y apreciación de las artes visuales” auspiciado por la Fundación Francisco Dorado en la Galería de Arte Moderno. En 1997 inaugura la “Nueva Escuela de Artes Visuales” conjuntamente con Félix Paula.
Tras años de trabajos, Fundición Artística, cierra sus instalaciones tras la pandemia del Covid-19 en 2019. Desde entonces Guillermo Dorado con sólidos conocimientos cívicos y cultura popular, continuó como fiel defensor del patrimonio nacional. Es consultor en su calidad de gestor cultural y miembro fundador del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP) y de la Unión de Escultores Dominicanos (UEDOM); miembro de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos (AIAP, estamento de la UNESCO) con sede en París. Es conferencista y como en 2022, realiza un conversatorio a pedido del Museo Bellapart a través de su directora la Sra. Myrna Guerrero sobre métodos de fundición. Evento este que sirvió para la inauguración de la Sala de Esculturas del Museo Bellapart.

El Legado: “el pionero”
Todo el que hoy está haciendo fundición de arte en la República Dominicana, en su mayoría o sus maestros dominicanos, pasaron por la Fundición Artística en sus diferentes etapas. “La Fundición Artística de Francisco Dorado introdujo al área del Caribe y algunos países de Centroamérica el arte de la metaloplástica y fue pionero de la misma en la República Dominicana”.
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