Desde la Línea Noroeste, donde la creación literaria ha encontrado en las últimas décadas voces de notable valor, presentamos a Randolfo Ariostto Jiménez, nacido en Santiago de los Caballeros el 14 de noviembre de 1975. Es licenciado en Pedagogía, mención Filosofía y Letras, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ha construido una trayectoria marcada por la poesía, la narrativa, el ensayo y, sobre todo, por una profunda vocación hacia la palabra. Fundador y director del Círculo de Escritores de Valverde, promotor de la lectura y la escritura, y formador de nuevas generaciones de autores, su trabajo ha trascendido las páginas de sus propios libros para convertirse también en un ejercicio permanente de promoción cultural.
Su recorrido literario comenzó desde muy temprano y ha estado acompañado por una búsqueda constante de conocimiento, experimentación y perfeccionamiento. A lo largo de los años ha publicado poesía, cuentos, novela y ensayo, además de participar en diversas antologías y recibir reconocimientos nacionales. Su compromiso con la lectura también lo llevó a protagonizar hazañas como ganar el Record Guinness de Lectura Continuada en Voz Alta (2011) junto a cuatro jóvenes.
En 2026, con la publicación de Emisarios de ausencia, Jiménez incorpora una nueva novela a una obra que continúa creciendo sin abandonar sus raíces poéticas. Pero su trayectoria no puede entenderse únicamente desde los libros publicados: también está vinculada a la formación de escritores, a la creación de espacios literarios y a la defensa de una concepción del arte como vocación, disciplina, búsqueda y compromiso.
En esta conversación, Randolfo Ariostto Jiménez habla sobre los primeros encuentros que despertaron su vocación literaria, el papel de la lectura en la formación de los jóvenes, los desafíos de los escritores de la Línea Noroeste, su visión del arte y de la creación, así como de los proyectos que actualmente ocupan su tiempo y su sensibilidad como escritor.
Gerson Adrián Cordero: toda trayectoria literaria tiene un momento de descubrimiento: una lectura, una experiencia, una persona o una inquietud que despierta la necesidad de escribir. Randolfo, ¿qué circunstancias, autores o experiencias despertaron en usted esa vocación de escritor y qué recuerda de aquellos primeros años?
RAJ: tendría unos cuatro o cinco años cuando encontré una libreta de letra exquisita. Eran poemas de mi madre: la profesora Edda, que, ella por vergüenza se encargaría de desaparecer. Luego, a inicios de los ochenta encontré un folleto con poemas de un muchacho de la UPA, Fabio Cárdenas. Esos versos de extraordinaria madurez, nada que ver con la poesía rimada de Neruda, me mostraron que había niveles, y empecé a estudiar literatura, Historia y Filosofía en las bibliotecas de Esperanza, que había tres, con mucha seriedad hasta el día de hoy. Mi primer poemario data de mediados de los ochentas, pero de ese no existe ni un solo ejemplar, que yo sepa.
G C: además de su obra literaria, usted ha desarrollado una importante labor de promoción de la lectura y la escritura, especialmente desde Valverde, donde ha trabajado con nuevas generaciones de escritores. Desde esa experiencia, ¿qué papel cree que debe desempeñar la literatura en la formación cultural de nuestros jóvenes y qué estamos haciendo bien o mal como sociedad para fomentar el hábito de la lectura?
RAJ: si bien, como sociedad quedan temas pendientes, el esfuerzo existe. Ahora mismo se avecina otro récord Guinness de Lectura en busca de recuperar el que impusimos cinco jóvenes de Valverde en el 2011. Los festivales de poesía y congresos de narrativa, ferias del libro nacionales, regionales y la proliferación de talleres literarios y círculos de lectura, evidencian que no es falta de esfuerzo, sino de ampliar el margen de acción lo que hace falta.
GC: República Dominicana cuenta con numerosos escritores, artistas y gestores culturales que desarrollan su trabajo fuera de los grandes centros urbanos. Sin embargo, muchas veces las oportunidades y recursos culturales parecen concentrarse en Santo Domingo. ¿Cómo valora la actual política cultural de la República Dominicana?: ¿considera que el Estado está apoyando suficientemente a los escritores y gestores culturales de las provincias, particularmente de la Línea Noroeste?
RAJ: en principio, para un escritor que se percibe como artista, el arte no está supeditado al Estado, así lo concebimos cuando fundamos el Círculo de Escritores de Valverde en el 2008. Hay quien quiere publicar porque eso lo hará famoso y admirable y quien busca hacer arte. El arte busca la trascendencia. No importa si un gobierno apoya o intenta solapar una obra, su calidad habrá de vindicar su valor, si lo tiene. Me entristece mucho si intento aconsejar a un amigo para que siga creciendo y este reniega del consejo, porque uno aconseja a quien le ve el talento, o el potencial. Los hay que no aceptan que el arte es una búsqueda constante, que no se detiene en una época, género o fórmula, el arte exige evolución y una identidad propia, individual, tu ojo particular. Es por eso que las fórmulas hechas pierden categoría, porque reniegan de la genialidad de auscultar en lo desconocido. Si lo ves, estéticamente hablando ningún poemario mío o novela se repite.
GC: en este año llegó a los lectores Emisarios de ausencia, novela, una nueva obra que se incorpora a una trayectoria que incluye poesía, cuentos, novela breve y ensayo. Cada libro suele abrir también una nueva etapa en la vida creativa de un escritor. Después de esta nueva publicación, ¿se encuentra actualmente trabajando en algún otro proyecto literario y podría adelantarnos qué está escribiendo y cuáles son las inquietudes que ocupan al escritor Randolfo Ariostto Jiménez en este momento?
RAJ: me pongo al día en la poesía. No es que hubiera parado de hacer poesía, puesto que soy poeta y luego lo que sea. Pero me alivia tener más tiempo para escribir uno que otro poema debido a que soy muy quisquilloso cuando escribo, puedo corregir un verso cien veces y hasta más.
GC: desde Valverde usted ha asumido una labor que trasciende la escritura individual: fundó y dirige el Círculo de Escritores de Valverde y ha contribuido a crear espacios para que otros autores puedan encontrarse, publicar y proyectarse. ¿Cómo ve actualmente el movimiento literario de la Línea Noroeste y qué considera que hace falta para que nuestros escritores alcancen mayor reconocimiento, circulación y presencia tanto a nivel nacional como internacional?
RAJ: tuve la suerte de encontrarme con otros jóvenes talentosos, por ahí anda el poeta Carlos Reyes que es la persona con la que más he contado en este proceso. En cierta etapa conté con el apoyo de Augusto Bueno, luego cada quien siguió su camino y yo me quedé en lo que amo. En Mao también están Emmanuel Rodríguez, Lavinia Del Villar, Expedito González, en Santiago Rodríguez Diógenes Díaz, Sandra Fernández, Papo Fernández, Francisco Estévez, Pedro Espinal y Racson Morejón, por citar unos cuantos, porque la lista sigue. Pienso, con todo mi derecho a equivocarme, que en la medida que uno le dedica seriedad a lo que hace, esta se refleja en la calidad y la calidad hace ruido, te defiende, te grita en las paradas del metro y en los toldos de las editoriales. Para mí la literatura es un compromiso vocacional y las personas que comulgan conmigo tienen que verlo así, no es posible ser artista a medias. El arte es total y, si bien te devuelve todo, debes dárselo todo.
GC: agradecemos a Randolfo Ariostto Jiménez por compartir con nosotros su trayectoria, sus experiencias y su visión de la literatura. Y a nuestros lectores, gracias por acompañarnos y por mantener vivo el interés por nuestras letras y por quienes hacen de la palabra una forma de expresión y encuentro.
¡Hasta una próxima entrevista!
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