Mientras el cine dominicano continúa posicionándose en la región, una nueva generación de creadores comienza a contar historias desde el dispositivo que casi todos llevan en el bolsillo: un teléfono. Esa es la apuesta de SmartFilms Dominicana, el festival de cortometrajes realizados con dispositivos móviles que este 2026 celebra su segunda edición en el país bajo la producción de Pop Entertainment.

Detrás de la iniciativa están los productores Evelyna Rodríguez y Danilo Reynoso, quienes consideran que el futuro de la industria también pasa por democratizar el acceso al lenguaje audiovisual.

Para Reynoso, el crecimiento del cine dominicano forma parte de un fenómeno mucho mayor: el fortalecimiento de la economía creativa.

“En el mundo la economía naranja sigue creciendo. Ahí están los creadores de contenido, la industria de los eventos, el cine, los medios audiovisuales. Son sectores que hoy generan empleo, emprendimiento y desarrollo económico”, explicó.

Además, la cultura también se mide en términos económicos. En 2024, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) destacó que los hogares dominicanos destinaban en promedio RD$ 1,487 mensuales a consumir bienes y servicios culturales, que al finalizar un año ascenderá a RD$ 17,844.

Pero, este egreso creció un 54.4 % respecto al 2014 (RD$ 963) y un 90.6 % comparado con los  RD$ 780 reportados en el 2010.

El cine también puede generar desarrollo económico

La cultura trasciende el entretenimiento y se convierte en un componente del desarrollo social, la identidad y la diversidad de las sociedades. En ese sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce su vínculo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente por su aporte a una educación que promueve y respeta la diversidad cultural.

Para Evelyna Rodríguez, la mayor fortaleza del proyecto es que el conocimiento permanece mucho después del festival.

“Una persona aprende a grabar con su celular y ese conocimiento puede servirle para trabajar en redes sociales, producir contenido para negocios, emprender o incluso vivir de los medios audiovisuales”, dijo a Acento.

Los ejecutivos de POP Entertainment ponen un ejemplo. “Imagina una comunidad turística como Pedernales. Si enseñamos a jóvenes a producir videos y cada turista les paga US$ 20 por un contenido, ya estamos hablando de una nueva fuente de ingresos. Eso también es economía naranja”.

Y no es para menos. El Ministerio de Turismo (Mitur) destacó que la combinación de sol, playa y arena, más una apuesta en escena musical, se sincronizaron para atraer un 0.17 % de turistas que arribaron entre enero y octubre 2023.

Esto significa 11,383 extranjeros que eligieron República Dominicana para asistir a conciertos que impulsaron la denominada economía naranja.

  • 83 % de los visitantes fueron extranjeros, mientras que el 17 % correspondió a dominicanos residentes en el exterior.
  • La composición por género fue de 54 % hombres y 46 % mujeres.
  • Los turistas permanecieron en promedio cinco días en República Dominicana.
  • El principal mercado emisor fue Estados Unidos, con 82 % de los visitantes.
  • Le siguieron Puerto Rico, con 6 %, y Canadá, con 4 %.

Pese a que la cifra es pequeña comparada con el 60 % que viaja por ocio, esta aglomeración de personas impacta en la industria de viajes y turismo de República Dominicana. 

La economía creativa abre nuevas oportunidades para el talento audiovisual

El impulso de iniciativas como SmartFilms Dominicana refleja cómo el cine y las industrias culturales pueden convertirse en motores de desarrollo económico, al generar nuevas capacidades, empleos y modelos de emprendimiento.

  • Formación de nuevos creadores: los talleres y herramientas digitales permiten que más personas desarrollen habilidades para producir contenido audiovisual.
  • Generación de ingresos: la creatividad se transforma en una oportunidad de negocio mediante la producción de videos, contenidos digitales y servicios audiovisuales.
  • Proyección del talento local: las industrias culturales conectan a creadores dominicanos con mercados nacionales e internacionales.

Un celular basta para entrar al cine

Aunque muchos asocian SmartFilms con jóvenes, el festival está abierto a cualquier edad. “No existen barreras. Es el festival de cine hecho con celulares más grande e incluyente del mundo justamente porque el único requisito es tener un dispositivo móvil”.

Ese concepto resume la filosofía del proyecto.

“No es un tema de recursos; es un tema de creatividad, ideas e ingenio. Nosotros hacemos películas con cámaras profesionales, luces y grandes equipos, pero aquí le estamos diciendo a la gente: si tienes un celular, también tienes la posibilidad de contar una historia”.

Más allá del entretenimiento, SmartFilms también ha demostrado ser una plataforma para promover causas sociales.

Rodríguez explicó que en otros países el festival ha servido para impulsar campañas relacionadas con turismo, cultura, seguridad ciudadana y políticas públicas.

“La creatividad del dominicano siempre está ahí. Lo único que necesita es una oportunidad”.

Para ambos, ese seguirá siendo el propósito del festival: demostrar que el cine no comienza con una cámara, sino con una historia y alguien dispuesto a contarla.

Con esa visión decidieron acercarse al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). No fue una casualidad. Presentamos el proyecto y afortunadamente encontraron valor en una iniciativa que busca formar personas y generar oportunidades desde la creatividad.

La alianza con el MICM permitió ampliar uno de los pilares del proyecto: la ruta peliculera, un recorrido de talleres gratuitos donde cualquier persona aprende a escribir, grabar y editar un cortometraje con su celular.

Reynoso destacó el respaldo del ministro Eduardo Sanz Lovatón. “Él entendió rápidamente el impacto social del proyecto. Muchas veces presentamos ideas y la gente solo ve un festival de cine. Pero aquí estamos hablando de formación, emprendimiento y oportunidades para comunidades enteras”.

De hecho, la Estrategia Nacional de Exportación de Servicios Modernos ha permitido crear un marco sólido para el crecimiento del sector, mediante el fortalecimiento de la propiedad intelectual, el acceso a financiamiento, la formación de capacidades y la conexión del talento local con oportunidades globales.

Por ejemplo, a nivel global las exportaciones de servicios creativos tuvieron un aumento absoluto de US$ 1.4 billones en 2022, de acuerdo con el informe Perspectivas de la Economía Creativa 2024 realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas Para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

En el caso de América Latina y el Caribe, las industrias culturales y creativas son responsables de 1.9 millones de puestos laborales y movilizan US$ 124,000 millones, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El “Estudio comparativo de cultura y desarrollo en Iberoamérica” elaborado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) destacó que esta región es responsable del 6 % de los ingresos de la industria.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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