El calendario litúrgico católico conmemora este 20 de julio a obispos, profetas, mártires, vírgenes, presbíteros, religiosos y beatos que dieron testimonio de su fe en distintos períodos de la historia. Entre las figuras más destacadas de la jornada se encuentran San Apolinar de Rávena, obispo y mártir; San Elías, profeta del Antiguo Testamento; y San Aurelio de Cartago, obispo africano vinculado a una etapa decisiva de la Iglesia antigua. Estas son las principales celebraciones del día.
Santos y beatos principales del 20 de julio
San Apolinar de Rávena
San Apolinar de Rávena es venerado como obispo y mártir, y la tradición lo presenta como el primer obispo de Rávena, en Italia.
Según antiguas tradiciones cristianas, habría sido enviado a esa ciudad para predicar el Evangelio y organizar la primera comunidad cristiana local. Su ministerio estuvo marcado por una intensa labor de evangelización, por la formación de los fieles y por los sufrimientos que padeció a causa de su fe.
Aunque los datos históricos sobre su vida son limitados, su culto fue muy antiguo y se consolidó especialmente en Rávena, donde es considerado patrono de la ciudad. La Iglesia lo recuerda el 20 de julio como pastor firme, evangelizador y testigo de fidelidad cristiana.
San Elías, profeta
San Elías fue uno de los grandes profetas del Antiguo Testamento. Vivió en el siglo IX a. C., durante el tiempo del rey Ajab, y su nombre significa “El Señor es mi Dios”.
La tradición bíblica lo presenta como un defensor radical de la fe en el Dios único frente a la idolatría. Su vida estuvo marcada por la denuncia profética, la oración, la austeridad y el combate espiritual contra el culto a Baal.
Elías es especialmente venerado por la tradición carmelita, que lo reconoce como inspiración espiritual y modelo de vida contemplativa. Su memoria el 20 de julio recuerda su celo por Dios, su valentía ante el poder y su búsqueda del Señor en la soledad y el silencio.
San Aurelio de Cartago
San Aurelio de Cartago fue obispo de Cartago, en el norte de África, entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V. Ejerció su ministerio en una época de grandes tensiones doctrinales y pastorales dentro de la Iglesia africana.
Fue contemporáneo de San Agustín de Hipona y tuvo un papel importante en la defensa de la unidad eclesial frente a divisiones internas, especialmente las provocadas por el donatismo. También promovió la disciplina cristiana, la vida pastoral y la fidelidad de los creyentes en un ambiente marcado por costumbres paganas y debates teológicos.
Murió hacia el año 430 y es recordado como un obispo firme, prudente y comprometido con la organización de la Iglesia en el norte de África.
Santa Marina o Margarita de Antioquía
Santa Marina, también conocida como Santa Margarita de Antioquía, es venerada como virgen y mártir. La tradición la sitúa en Antioquía de Pisidia, en la actual Turquía.
Aunque los datos históricos sobre su vida son inciertos, su culto se extendió ampliamente en la Edad Media. La tradición la presenta como una joven cristiana que consagró su vida a Dios y prefirió sufrir el martirio antes que renunciar a su fe.
Es recordada como símbolo de pureza, fortaleza espiritual y fidelidad cristiana frente a la persecución.
Otros santos y beatos del 20 de julio
San José Barsabás. Discípulo de Cristo, llamado también “el Justo”. Fue presentado junto a San Matías como candidato para ocupar el lugar de Judas Iscariote entre los apóstoles. Aunque la elección recayó en Matías, la tradición lo recuerda por su vida de predicación y santidad.
San Frumencio de Aksum. Obispo del siglo IV y uno de los grandes evangelizadores de Etiopía. Según la tradición, fue ordenado obispo por San Atanasio y trabajó por la expansión del cristianismo en la región de Aksum.
San Vulmaro. Presbítero y abad venerado en Francia. Tras una vida sencilla y de formación religiosa, se retiró a la vida eremítica y luego fundó comunidades monásticas dedicadas a la oración y al servicio cristiano. Murió hacia el año 700.
San Pablo de Córdoba. Diácono y mártir hispano del siglo IX. Murió en 851 en Córdoba, durante el período musulmán de Al-Ándalus, tras confesar públicamente su fe cristiana.
Beato Bernardo de Hildesheim. Obispo alemán del siglo XII, recordado por haber guiado su diócesis durante 23 años pese a padecer ceguera. Murió en 1153.
Santas Magdalena Yi Yong-hui y siete compañeros. Mártires coreanos ejecutados en 1839 en Seúl, durante las persecuciones contra los cristianos. El grupo incluye a varias mujeres cristianas y a San Juan Bautista Yi Kwangnyol.
San José María Díaz Sanjurjo. Obispo dominico español y mártir en Vietnam. Nació en 1818 y murió en 1857 durante la persecución ordenada por el emperador Tu Duc.
Santos León Ignacio Mangin, Pablo Denn y María Zhou Wuzhi. Mártires de China asesinados en 1900, durante la persecución de los bóxers. Los sacerdotes jesuitas León Ignacio Mangin y Pablo Denn murieron junto a la cristiana María Zhou Wuzhi, quien intentó proteger al celebrante.
San Pedro Zhou Rixin. Mártir chino nacido en 1881 y ejecutado en 1900 durante la persecución contra los cristianos. Es recordado por negarse a renunciar a su fe ante las autoridades.
Santa María Fu Guilin. Catequista y mártir china, nacida en 1863. Fue ejecutada en 1900 durante la misma persecución, después de mantenerse firme en su fe cristiana.
Santas María Zhao Gouzhi, Rosa Zhao y María Zhao. Mártires chinas del año 1900, recordadas por su fidelidad cristiana durante la persecución religiosa en la provincia de Hebei.
San Xi Guizi. Catecúmeno chino nacido en 1882 y martirizado en 1900. La tradición recuerda que confesó públicamente su fe cristiana y fue bautizado con su propia sangre.
Beatas Rita Dolores del Corazón de Jesús Pujalte y Sánchez, y Francisca del Sagrado Corazón de Jesús Aldea Araujo. Religiosas españolas del Instituto de Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús, martirizadas en 1936 durante la Guerra Civil española.
Beatos Crescencio Ortiz Blanco, Ángel Martínez Miquélez y Bernardo Sáiz Gutiérrez. Religiosos redentoristas españoles martirizados en 1936 por su fe durante la persecución religiosa vinculada a la Guerra Civil española.
Beatos Lucas de San José, Jorge de San José y Juan José de Jesús Crucificado. Religiosos carmelitas descalzos martirizados en 1936 en España. Son recordados por su fidelidad a la vida religiosa en medio de la persecución.
Beatos Luis Furones Arenas y Jacinto García Riesco. Religiosos dominicos españoles martirizados en 1936 durante la Guerra Civil española.
Beato Antonio Tomás Fernández Camacho. Sacerdote salesiano español y mártir. Nació en 1892 y murió en 1936 en Sevilla durante la persecución religiosa de la Guerra Civil española.
Beato León Argimiro García Sandoval. Religioso marista español nacido en 1913 y martirizado en 1936 en Madrid.
Beato José Beotti. Sacerdote italiano nacido en 1912 y martirizado en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial. Fue asesinado por soldados alemanes mientras se encontraba en oración.
Beato Luis Novarese. Presbítero italiano y fundador de los Silenciosos Obreros de la Cruz. Nació en 1914 y murió en 1984. Su obra estuvo dedicada especialmente al acompañamiento espiritual de personas enfermas.
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