Más de 900 jóvenes se congregaron en las riberas del río Ozama en un acto cargado de simbolismo y fe, donde lanzaron la proclama pascual “Renacidos, de lo Ordinario a lo Eterno”, en la que denunciaron problemáticas sociales y exigieron fin de la impunidad y mayor honestidad en la gestión pública.
La actividad fue convocada por la Pastoral Juvenil del Distrito Nacional, dirigida por el padre Marcelino Mieses Salas, quien leyó un manifiesto en nombre de los participantes, en el que también se reclamó una respuesta más efectiva ante la crisis social y ambiental que afecta a comunidades vulnerables.
En el marco del “Año del Bautismo” y la sinodalidad, los jóvenes enviaron un mensaje a la sociedad dominicana al afirmar que “no somos el futuro, somos el presente, y no estamos perdidos”, en rechazo a percepciones que cuestionan el compromiso de la juventud.
Reclamos sociales y ambientales
Durante el encuentro, los participantes señalaron la falta de acceso a servicios de salud dignos en sectores empobrecidos y denunciaron la contaminación del río Ozama, la cual calificaron como “una herida abierta en la casa común”.
La proclama también hizo referencia a la encíclica “Laudato si’” del papa Francisco, destacando la necesidad de proteger el medioambiente y atender las condiciones de vida de las comunidades que habitan en las cercanías del río.
“El sistema de salud debe llegar con dignidad a los enfermos de los barrios más pobres”, expresaron los jóvenes, al tiempo que reiteraron su preocupación por las carencias básicas en estos sectores.
Llamado a la acción y compromiso de fe
El evento incluyó una eucaristía presidida por el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel, quien exhortó a los jóvenes a actuar con valentía ante los desafíos sociales.
“No se dejen desanimar, tengan coraje, tengan valentía, no se dejen doblegar por el miedo”, expresó el prelado durante su homilía.
Los participantes asumieron un compromiso de transformación social, tomando como base la cita bíblica: “El que vive en Cristo es una criatura nueva; lo viejo pasó, lo nuevo ha comenzado” (2 Corintios 5,17).
Actividades y cierre del encuentro
La jornada incluyó momentos de adoración eucarística, animación musical a cargo de Alisber Zapata y la cantautora dominicana Paola Pablo, así como la presencia de organismos de seguridad y respuesta, entre ellos la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil.
El evento concluyó con una oración por la paz y la dignidad humana en la República Dominicana, así como con un gesto de compromiso hacia las comunidades cercanas al río Ozama.
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