La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) aseguró recientemente que los tanques de almacenamiento de agua potable en el Gran Santo Domingo se encuentran fuera de peligro, descartando cualquier riesgo de colapso estructural.
Esta afirmación institucional surge como respuesta a la creciente preocupación de grupos comunitarios, quienes han advertido sobre el avanzado estado de deterioro en diversas unidades de la red.
Para contrastar estas versiones, Acento realizó un recorrido de comprobación que permitió verificar una realidad dual en el sistema de suministro.




En sectores céntricos como Don Bosco y el Ensanche Luperón, los tanques de almacenamiento presentan una imagen de estabilidad, con mantenimiento reciente en su pintura exterior y sin signos de filtraciones visibles. De hecho, la propia institución admitió que infraestructuras como el tanque de acero de El Moscoso Puello han sido priorizadas para una rehabilitación programada, habiéndose ejecutado ya las primeras correcciones técnicas.
Una realidad distinta
Mientras que las estructuras ubicadas en el Distrito Nacional lucen operativas y bajo cuidado, los depósitos situados en la periferia de la ciudad evidencian fallos activos que contradicen el discurso de normalidad oficial.
Esta gestión preventiva en la zona centro, no parece haberse extendido con la misma celeridad hacia Villa Mella, donde el mal estado de la infraestructura ha generado denuncias en redes sociales durante la última semana.
En el sector Colinas del Arroyo, la cámara captó el momento en que un tanque de acero dispara potentes chorros de agua a presión a través de múltiples perforaciones, lo que representa un desperdicio masivo del recurso potable.
El análisis visual de este depósito revela además corrosión avanzada y densas manchas de moho, factores que indican que la degradación del metal ha progresado de forma interna durante años.


A menos de un kilometro, el panorama en Guaricano es todavía más alarmante, con una estructura que exhibe pérdida total de material metálico en sus plataformas y vegetación creciendo libremente entre las grietas del acero.
Resulta paradójico que, justo al lado de estas moles oxidadas y perforadas, la entidad mantenga carteles publicitarios que anuncian la actual gestión gubernamental. Dichos letreros citan el proceso de licitación CAASD-CCC-LPN-2024-0002, el cual dio origen al contrato CAASD-2024-00329 para la ejecución de obras de mejoramiento en el servicio.
La corrosión avanzada del tanque refleja el paso del tiempo y el riesgo sanitario que implica el uso de infraestructuras en mal estado.
La corrosión avanzada del tanque refleja el paso del tiempo y el riesgo sanitario que implica el uso de infraestructuras en mal estado.
Según los registros oficiales de transparencia, esta adjudicación fue celebrada en octubre de 2024 a favor de la empresa Masivo Construcción y Diseño, SRL. El monto total de la inversión asciende a RD$ 367,838,323.65, una cifra millonaria que, hasta el momento, no se ha traducido en soluciones tangibles para las fugas críticas de Santo Domingo Norte.
Según los registros del portal oficial MapaInversiones de República Dominicana, el apartado de "Artículos comprados" para este contrato figura vacío, a pesar de haber transcurrido más de un año desde la adjudicación, aún no se reporta la compra de los materiales necesarios para intervenir estos tanques.
La persistencia de estas fallas operativas, en medio de una inversión pública de tal magnitud, plantea interrogantes sobre los criterios de priorización en el mantenimiento de la red.
Mientras el agua se pierde por las fisuras del olvido en la periferia, la comunidad espera que el presupuesto ejecutado finalmente alcance a las estructuras que hoy amenazan con desmoronarse bajo el peso del óxido.
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