Dos potentes sismos sacudieron Venezuela este miércoles 24 de junio, dejando hasta el momento al menos 188 muertos, más de 970 heridos y cuantiosos daños materiales, según reportes preliminares.
El primer terremoto en Venezuela alcanzó una magnitud de 7.2 y se registró a las 18:04 en la costa central del país, con epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado Yaracuy, a unos 280 kilómetros al oeste de Caracas, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Apenas 39 segundos después, un segundo y aún más fuerte sismo, de magnitud 7.5, estremeció la misma zona, esta vez con epicentro próximo al municipio de Yumare, ubicado más al norte.
¿Cómo se mide un terremoto?
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los terremotos se miden mediante escalas que permiten determinar la magnitud del evento sísmico, es decir, la cantidad de energía liberada durante el movimiento de la Tierra.
Tradicionalmente, la medición se ha asociado a la escala de Richter, desarrollada en 1935 por el sismólogo estadounidense Charles F. Richter, la cual continúa siendo una referencia ampliamente conocida en la sismología.
La magnitud de un terremoto se calcula a partir del movimiento del suelo registrado por instrumentos especializados llamados sismógrafos.
Los científicos analizan la mayor amplitud de las ondas sísmicas registradas y aplican cálculos matemáticos basados en una escala logarítmica.
Posteriormente, el resultado se ajusta tomando en cuenta la distancia entre el sismógrafo y el epicentro del terremoto.
Factores clave para entender un sismo
- Magnitud: mide la energía liberada durante el terremoto.
- Profundidad: mientras más superficial sea el sismo, mayor puede ser su impacto en la superficie.
- Epicentro: es el punto de la superficie terrestre situado directamente sobre el foco del terremoto.
- Réplicas: son movimientos sísmicos secundarios que ocurren después del evento principal y pueden prolongarse durante horas o días.
Los especialistas recomiendan mantenerse atentos a las informaciones oficiales, seguir las alertas sísmicas y contar con planes de emergencia, especialmente en regiones con alta actividad tectónica como Venezuela y el Caribe.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota