Este viernes 24 de abril, el canciller dominicano Roberto Álvarez recibió en el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) a las delegaciones de Centroamérica y el Caribe para dar inicio a los trabajos de la XCIII Reunión de Cancilleres del SICA.

El ambiente en la explanada fue de cordialidad y orden, con saludos cercanos entre Álvarez Gil, el canciller de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco; la canciller de El Salvador, Alexandra Hill, y la viceministra de Belice, Amalia Mai.

La elección de Santo Domingo como sede no es casual: República Dominicana ejerce actualmente la Presidencia Pro Tempore del SICA, un rol de liderazgo rotativo que le otorga la conducción política del bloque y la responsabilidad de impulsar su agenda durante este período.

¿Qué es el SICA y por qué importa?

El Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) es el marco institucional de integración regional de Centroamérica y el Caribe. Fue creado mediante el Protocolo de Tegucigalpa en 1991 y entró en vigor en 1993, con el propósito de construir una región de paz, libertad, democracia y desarrollo. Agrupa a ocho Estados miembros: Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, esta última incorporada en 2013.

A través de sus instancias —entre ellas la Reunión de Cancilleres, que actúa como órgano de coordinación política— el SICA busca articular posiciones comunes frente a los grandes desafíos globales: migración, seguridad, cambio climático, salud pública y comercio regional. En un mundo donde las amenazas no respetan fronteras, el bloque representa la voz colectiva de más de 60 millones de personas.

Una agenda con peso regional

Los cancilleres abordarán los temas prioritarios para el fortalecimiento del bloque en el escenario internacional. El encuentro llega en un momento de intensa actividad diplomática dominicana dentro del SICA: apenas dos semanas atrás, bajo el mismo liderazgo de la Presidencia Pro Tempore, el bloque aprobó la Estrategia Una Sola Salud del SICA 2026-2030, un acuerdo histórico que coordina las respuestas regionales en materia de salud humana, animal, vegetal y ambiental.

Entre los ejes que marcan el clima político del bloque figuran la migración forzada, el crimen organizado transnacional, el cambio climático y el posicionamiento conjunto ante organismos multilaterales. El vicepresidente salvadoreño Félix Ulloa lo resumió recientemente ante líderes de 150 países: "ninguna nación prospera aislada".

El peso simbólico de la sede

Que la reunión se celebre en Santo Domingo no solo refleja el turno diplomático de República Dominicana al frente del SICA. También proyecta la imagen de un país que, en las últimas semanas, ha multiplicado su actividad en política exterior: desde el diálogo con Haití en la zona fronteriza —que incluyó un acuerdo para reabrir el espacio aéreo bilateral a partir de mayo— hasta el fortalecimiento de lazos con naciones como Surinam.

La XCIII Reunión de Cancilleres es, en ese contexto, una oportunidad para que República Dominicana consolide su rol como articuladora regional y lleve a la mesa los consensos necesarios para que el SICA responda con mayor eficacia a los retos del presente.