Trescientos cincuenta jóvenes del sector Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte, recibieron su certificación tras completar un programa de formación tecnológica impartido por los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC), en una iniciativa que busca acortar la brecha digital en comunidades vulnerables y preparar a una generación para los desafíos del mercado laboral del siglo XXI.
Una formación orientada al mercado real
Los beneficiarios pertenecen al Politécnico Santiago Hirujo Sosa, el Centro Educativo en Artes Japón y el Politécnico Ave María. Durante el proceso formativo, los participantes desarrollaron competencias en áreas de alta demanda: introducción a la ciberseguridad, inteligencia artificial para principiantes, ventas en línea, presentación efectiva e introducción al marketing digital.
Darling Bautista, director de los Compumetros, subrayó en el acto que el acceso al conocimiento tecnológico se ha convertido en un factor determinante para la movilidad social, especialmente en comunidades históricamente excluidas de estos circuitos formativos.
Gabinete Social y alcaldía respaldan la iniciativa
Heidy Espinal, directora de CediMujer, representó en el acto a Geanilda Vásquez, coordinadora general del Gabinete de Políticas Sociales de la Presidencia. Espinal valoró el esfuerzo de los participantes y señaló que cada certificación "representa disciplina, compromiso y una decisión consciente de avanzar en un entorno cada vez más competitivo".
Por su parte, la alcaldesa de Santo Domingo Norte, Betty Gerónimo, destacó el rol de dichos centros como catalizadores de oportunidades en el municipio. "La juventud no es solo el futuro, es el presente, y la educación sigue siendo la herramienta más poderosa para transformar realidades", afirmó.
CTC apunta a la democratización tecnológica nacional
Isidro Torres, director general de los nombrados centros, reiteró el compromiso institucional de continuar expandiendo el acceso a la formación tecnológica en todo el país. La institución se posiciona como una plataforma de inclusión digital que opera en territorios donde la oferta educativa en tecnología es escasa o inexistente.
Con esta jornada en Sabana Perdida, los CTC consolidan un modelo de intervención comunitaria que combina infraestructura tecnológica, alianzas institucionales y formación práctica, apuntando a insertar a los egresados en un mercado laboral donde las competencias digitales son cada vez más exigidas como requisito básico.
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