Las intensas lluvias registradas en los últimos días en gran parte de República Dominicana han provocado un fenómeno clave que explica la gravedad de las inundaciones: la saturación de los suelos, una condición que impide la absorción de más agua y acelera el desbordamiento en calles, cañadas y zonas vulnerables.
De acuerdo con literatura especializada en hidrología y manejo de suelos, como la difundida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un suelo se considera saturado cuando todos sus poros están llenos de agua, lo que elimina su capacidad de infiltración y provoca que el exceso fluya sobre la superficie. En ese punto, incluso lluvias moderadas pueden generar inundaciones rápidas.
En el Gran Santo Domingo, las precipitaciones recientes han sido excepcionales. Medios locales reportaron acumulados de 314 a 400 milímetros en pocas horas, una cifra que supera ampliamente los niveles normales y que ha dejado viviendas afectadas, vías colapsadas y comunidades incomunicadas.
Reportes internacionales también dan cuenta del impacto. La agencia Associated Press informó que las lluvias han dejado daños en más de mil viviendas y obligaron a evacuar a numerosas familias, evidenciando la magnitud del evento meteorológico.
¿Por qué las inundaciones son más severas?
Expertos coinciden en que el problema no es solo la cantidad de lluvia, sino la condición previa del terreno. Cuando el suelo ya está saturado, pierde su capacidad de absorber agua, lo que incrementa la escorrentía superficial. Esto explica por qué zonas urbanas y barrios cercanos a cañadas se inundan con mayor rapidez.
La FAO advierte que, en estas condiciones, el agua puede permanecer estancada durante más de 24 horas, aumentando el riesgo de daños estructurales, contaminación y enfermedades.
Qué hacer ante suelos saturados y lluvias continuas
Ante este escenario, organismos de emergencia recomiendan medidas básicas pero cruciales:
- Evitar cruzar calles inundadas o cuerpos de agua
- No permanecer en zonas propensas a deslizamientos
- Mantener limpios desagües y drenajes
- Desconectar equipos eléctricos si hay riesgo de inundación
- Seguir las orientaciones del Centro de Operaciones de Emergencias (COE)
La saturación del suelo implica que el peligro no desaparece inmediatamente cuando cesan las lluvias. Por el contrario, el riesgo de inundaciones y deslizamientos puede mantenerse durante horas o incluso días.
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