La Suprema Corte de Justicia (SCJ) juramentó este jueves a una nueva promoción de abogados, en un acto solemne en el que se resaltó la responsabilidad pública del ejercicio del derecho y la importancia de la integridad en el sistema judicial.
Durante la ceremonia, celebrada en la Sala Augusta, el presidente del alto tribunal, Luis Henry Molina Peña, destacó que la abogacía trasciende el ámbito técnico y constituye un pilar fundamental para la convivencia social y el fortalecimiento del Estado de derecho.
Señaló que cada generación de profesionales del derecho renueva el compromiso de que los conflictos sociales se resolverán conforme a la ley, mediante el respeto al debido proceso y la dignidad de las personas.
“La República les confía una responsabilidad: participar, desde su oficio, en la construcción cotidiana del sistema de justicia”, expresó.

El acto fue dedicado a la memoria del jurista Juan Manuel Guerrero, a quien se reconoció como una figura emblemática del sistema judicial dominicano por su trayectoria en distintos roles, incluyendo abogado, juez, miembro del Ministerio Público y académico.
El magistrado resaltó que Guerrero encarnó una visión integral del derecho, basada en el equilibrio institucional, el respeto entre los actores del sistema y el ejercicio ético de la profesión.
En su discurso, enfatizó que el proceso judicial se sustenta en un balance entre las funciones del juez, el Ministerio Público y la defensa, y advirtió que este equilibrio se debilita cuando se desconocen los límites de cada rol o se sustituye el argumento jurídico por presiones externas.
Asimismo, subrayó que la fortaleza del sistema de justicia no depende únicamente de leyes o reformas, sino de la conducta de quienes lo integran.
Indicó que virtudes como la prudencia, el método y el carácter resultan esenciales para el ejercicio del derecho, especialmente en un contexto donde las decisiones judiciales están sujetas al escrutinio público.
“El prestigio de un abogado no se construye solo con éxitos procesales, sino con reputación, y la reputación se construye con una conducta recta”, afirmó.

El presidente de la Suprema también se refirió al proceso de transformación que experimenta el sistema judicial dominicano, orientado a mejorar su eficiencia, transparencia y acceso, mediante iniciativas como la digitalización de servicios y la reducción de la mora judicial.
No obstante, advirtió que estos avances deben ir acompañados de un compromiso ético sostenido por parte de todos los actores del sistema.
Al dirigirse a los nuevos abogados, señaló que más que recibir una autorización profesional, asumen una confianza pública que deberán honrar con su ejercicio diario.
“La investidura la reciben en este acto, pero el honor de llevarla deben ganarlo todos los días”, señaló.
Reconocimiento póstumo
La Suprema Corte de Justicia entregó un reconocimiento póstumo al jurista Juan Manuel Guerrero, en honor a su trayectoria y aportes al sistema judicial dominicano.
El reconocimiento destaca su legado como abogado, juez, académico y miembro del Ministerio Público, así como su permanente vocación docente, que fortaleció de manera significativa el Estado de derecho. Asimismo, señala su integridad, sabiduría y compromiso como valores que dejaron una huella indeleble en la comunidad jurídica
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