Las autoridades identificaron como Yulenny Carolina Frías De León, de 32 años, a la mujer hallada sin vida en el interior de una vivienda incendiada en el centro urbano del municipio de Sabana Iglesia, provincia Santiago, en un hecho que las primeras evidencias apuntan como intencional.
El trágico suceso fue reportado pasadas las 11:00 de la noche del sábado 28 de marzo, cuando vecinos de la calle Cándido Vargas —próxima a la sede del Ayuntamiento municipal— alertaron sobre el fuego que consumía la residencia de Frías De León.
Indicios de violencia extrema
De acuerdo con testimonios de residentes del área, el cuerpo de la joven presentaba evidencias de violencia física y habría sido amordazado, lo que alimenta la hipótesis de que se trató de un feminicidio o de un homicidio vinculado a un robo. Las circunstancias del hallazgo —un incendio presuntamente provocado para encubrir el crimen— refuerzan la sospecha de que la muerte no fue accidental.
Hasta el momento de esta publicación, la Policía Nacional en Santiago no ha emitido un informe preliminar sobre el caso, pese a que han transcurrido más de 18 horas desde que se tuvo conocimiento del hecho. El silencio institucional ha profundizado la indignación entre los habitantes de Sabana Iglesia, quienes exigen a las autoridades esclarecer las circunstancias de la muerte y ubicar al o los responsables.
Un caso que se suma a una crisis persistente
La muerte de Frías De León ocurre en un momento en que la violencia contra las mujeres vuelve a ocupar el centro del debate público en República Dominicana. Apenas esta semana, la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, convocó una reunión extraordinaria del Gabinete de Mujeres, Adolescentes y Niñas para reforzar la respuesta del Estado ante el aumento de feminicidios, que según la funcionaria suman al menos 20 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de 2026.
Las cifras recientes contrastan con el discurso oficial de finales de 2025, cuando el Gobierno dominicano reportó una reducción del 30.98 % en feminicidios respecto al año anterior, con 49 casos registrados frente a los 71 del mismo período de 2024. Sin embargo, organizaciones como el Comité por la Unidad y los Derechos de la Mujer (CUDEM) han advertido que esas cifras no reflejan la magnitud real del problema.
A nivel estructural, los datos son estremecedores: República Dominicana registró 89 víctimas de feminicidio en 2024 —una tasa de 1.5 por cada 100,000 mujeres—, según Unicef, un aumento respecto a los 69 casos de 2023. Además, las fiscalías del país recibieron 73,295 denuncias por acoso sexual y violencia de género en el último período reportado, y en la última década se acumularon más de 842,000 denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales, según la Procuraduría General.
Acciones gubernamentales bajo la lupa
Ante la escalada, el Gobierno ha anunciado medidas como la habilitación de "Puntos Vida", espacios en establecimientos públicos y privados donde mujeres en riesgo pueden solicitar ayuda inmediata, así como un nuevo protocolo de respuesta en coordinación con el Sistema 9-1-1. No obstante, voces críticas como la de la psiquiatra Alexandra Hichez Lachapel sostienen que no se puede proyectar como un avance el hecho de que haya menos muertes: "No podemos seguir contando víctimas", advirtió.
El caso de Yulenny Carolina Frías De León pone nuevamente en evidencia la urgencia de una respuesta más efectiva. Mientras la comunidad de Sabana Iglesia espera respuestas, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuántas mujeres más deben morir para que la prevención deje de llegar tarde?
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