El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, afirmó que la selección del presidente de la Suprema Corte de Justicia tiene un componente político, debido a la composición del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y al papel que desempeña ese cargo dentro del Estado.
"Ustedes tienen que estar conscientes de que es un órgano conformado por políticos. Este es un proceso de naturaleza política (…). La estructura institucional del Estado está compuesta por poderes (…), la justicia no es un orden administrativo y la presidencia de la Suprema no puede ser ajena a eso. Eso tiene un componente político, el presidente de una Suprema Corte es un poder. Es la realidad en todos los países del mundo", explicó el representante de Finjus.
Al ser cuestionado sobre si un candidato con cercanía a la familia presidencial (en referencia específica a Fernando Langa en la pregunta) podría comprometer la autonomía del Poder Judicial, Castaños Guzmán reconoció dicha cercanía, pero aclaró que eso no lo descalifica profesionalmente. Además, citó los precedentes de pasados presidentes del alto tribunal, como Luis Henry Molina y Jorge Subero Isa.
"Yo no tengo el placer de conocerlo [al abogado Fernando Langa], pero ciertamente es una persona que tiene un vínculo directo con el presidente de la República (…). Sin embargo, eso no le quita el mérito que pueda tener para asumir esa posición. Pero obviamente sería repetir quizás una conducta que hemos visto durante muchos años (…). En los hechos, a nadie se le ocurre acusar al magistrado Luis Henry Molina de que pudo haberse influenciado partiendo de la génesis que lo llevó a ser presidente de la Suprema Corte de Justicia", sostuvo.
En ese sentido, el jurista enfatizó que la imparcialidad no depende únicamente de la norma constitucional o del origen de la designación, sino del carácter individual del juez.
"La independencia no la da ni la Constitución, no la da nadie. La independencia es intrínseca de la persona. De verdad que como condición se requiere ese requisito, pero la independencia es intrínseca de cada quien. El que quiera ser independiente en esta vida, y más siendo presidente de la Suprema Corte de Justicia —porque la Constitución lo ampara—, lo puede hacer. Y eso lo demostró el magistrado Luis Henry Molina, lo demostró el magistrado Jorge Subero Isa, que vino del sector reformista. Entonces, ese no es el debate", sentenció.
Paridad de género y los principales retos del Poder Judicial
Respecto a las vacantes disponibles y la composición del órgano judicial, el vicepresidente de Finjus abogó enfáticamente por una mayor equidad de género entre las selecciones finales.
"Que sea de carrera o no de carrera… Yo quisiera que de los seis, sean elegidas por lo menos cuatro mujeres, por una cuestión de paridad. Actualmente, solamente hay dos mujeres. Entonces yo quisiera que en este proceso sean más las mujeres electas", manifestó.
Finalmente, Castaños Guzmán indicó que el enfoque principal debe estar centrado en la agenda de trabajo que asumirá la nueva conformación de la Suprema Corte para continuar con las transformaciones del sistema de justicia.
"El debate es que, frente a un proceso que está culminando, se elijan estos magistrados y que la nueva Suprema Corte de Justicia sepa que hay una serie de logros que se alcanzaron con esta y que hay otros retos a los que hay que darles el frente. Lo primero es mantener la confianza ciudadana en el Poder Judicial, y segundo, seguir los esfuerzos que ya el pasado presidente de la Suprema Corte de Justicia había avanzado con la tecnificación y la modernización del Poder Judicial", concluyó.
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