El Ministerio de Justicia, creado mediante la Ley 80-25, no es simplemente una nueva burocracia: es la apuesta del Estado dominicano por reorganizar un sistema de justicia que, durante décadas, operó de forma dispersa y con funciones mal distribuidas entre distintos organismos. Para cumplir esa misión, la institución se estructura en seis viceministerios misionales, cuyas funciones fueron explicadas por el viceministro Pedro Luis Montilla durante la Conferencia del Poder Judicial 2026, celebrada los días 9, 10 y 11 de abril en la Ciudad Judicial.
1. Viceministerio de Asuntos Penitenciarios
Es, según Montilla, “quizás el más conocido” de los seis. Asume todo lo relativo al régimen carcelario dominicano a través de la Dirección de Asuntos Penitenciarios, encabezada por el doctor Roberto Cintas.
Esta función recaía antes en el Ministerio Público, lo que, según el viceministro, implicaba una “contradicción lógica”: el mismo órgano encargado de perseguir la encarcelación de personas era también su custodio. “Esto es algo jurídicamente no deseable”, afirmó Montilla. Con el traspaso al Ministerio de Justicia, esa contradicción queda resuelta y se abre paso a la reforma del sistema penitenciario.
2. Viceministerio de Políticas Públicas
Su foco principal es el diseño —y en algunos casos la ejecución— de políticas ligadas a la prevención del crimen, un concepto que la reforma constitucional de 2010 separó explícitamente de la persecución criminal.
“La persecución del crimen es una función que recae exclusivamente en el Ministerio Público. La prevención del crimen es necesariamente una política del Estado, que encabeza el presidente de la República”, explicó Montilla. Este viceministerio actúa como el brazo del Ministerio de Justicia en esa política de Estado, articulando instituciones de diversa índole, incluidas entidades culturales y artísticas.
3. Viceministerio de Derechos Humanos
Busca articular la protección de los derechos humanos, que históricamente ha estado dispersa entre múltiples organismos. La cara internacional correspondía al Ministerio de Relaciones Exteriores; los aspectos normativos, a la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo; entre otros.
“Hay una docena de órganos distintos que tratan aspectos que tienen que ver con el ámbito de la prevención, de la persecución, de la restauración. Estos órganos siguen existiendo, pero ahora pertenecen a un sistema”, precisó Montilla. Ante la pregunta de si este viceministerio entra en conflicto con el Defensor del Pueblo, el funcionario fue claro: no existe solapamiento. El Defensor del Pueblo integra el sistema; el Ministerio de Justicia lo coordina.
4. Viceministerio de Representación Jurisdiccional, Judicial y Transmunicipal del Estado
A cargo del viceministro Solé Guevara, este organismo asume la defensa legal del Estado dominicano ante los tribunales, una función que también sufría dispersión y que, en el caso de la jurisdicción contencioso-administrativa, recaía de forma anómala en el Ministerio Público.
Como explicó el ministro Antoliano Peralta en la misma conferencia, era el procurador general quien enviaba fiscales a defender al Estado en demandas de ciudadanos ante el Tribunal Superior Administrativo, cuando esa tarea debería estar en manos de abogados especializados en derecho administrativo. Este viceministerio también aborda temas de arbitraje internacional.
5. Viceministerio de Asuntos Registrales
Encabezado por el viceministro Paniagua, es, en palabras de Montilla, “posiblemente el que más impacto tenga en la prestación de los servicios públicos directos a la ciudadanía”.
Asume las funciones registrales y administrativas que antes manejaba el Ministerio Público: el registro de asociaciones sin fines de lucro, la certificación de actividades notariales, la gestión de los bufetes de abogados y otras certificaciones de carácter oficial. El traspaso de estas funciones implica una migración tecnológica que, según el ministro Peralta, se encuentra en proceso.
6. Viceministerio de Colaboración y Asistencia a los Órganos del Sistema de Justicia
El viceministerio que encabeza el propio Pedro Luis Montilla tiene como misión articular la relación entre el Poder Ejecutivo y los distintos órganos del sistema de justicia: el Tribunal Constitucional, el Tribunal Superior Electoral, la Suprema Corte de Justicia y otros entes extrapoder.
“Estos órganos no tienen entre sí una relación jerárquica, pero están llamados a tener una relación armoniosa de colaboración”, explicó Montilla. El Ministerio de Justicia no impone; propone, coordina y construye políticas junto a esos organismos. “No se trata simplemente de trazar una pauta a la que los demás órganos del sistema se sumen, sino construir esa pauta entre todos”, concluyó.
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