La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) planteó la necesidad de revisar el currículo, los programas educativos y los métodos de enseñanza, tras los resultados de República Dominicana en las pruebas PISA 2025, que evalúan las competencias de estudiantes de 15 años.
El secretario de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la ADP, Menegildo De la Rosa, sostuvo que los resultados deben servir para identificar las debilidades del sistema educativo y adoptar medidas que contribuyan a mejorar el aprendizaje de cara a la próxima evaluación, prevista dentro de cuatro años.
De la Rosa se refirió al tema durante su participación en la asamblea del Pacto Nacional para la Reforma Educativa, en un panel organizado por el Consejo Económico y Social (CES) para analizar los resultados de PISA 2025.
El dirigente magisterial consideró que el informe no debe utilizarse para elogiar la gestión educativa ni para desacreditarla, sino como una herramienta para evaluar las políticas implementadas y determinar los cambios necesarios.
Señaló que las participaciones de República Dominicana en PISA en 2015, 2018 y 2025 mantienen un diagnóstico recurrente sobre las dificultades de los estudiantes en comprensión lectora y razonamiento lógico.
A su juicio, la persistencia de estas debilidades obliga a revisar no solo el currículo, sino también la gestión de los centros educativos, las técnicas de enseñanza y los métodos de aprendizaje.

ADP pide mayor participación de los docentes
De La Rosa consideró necesario fortalecer los enfoques curriculares por competencias, histórico-cultural y sociocrítico, al señalar que los programas educativos deben contribuir al desarrollo de habilidades para analizar información, razonar críticamente y aplicar los conocimientos a situaciones de la vida cotidiana.
También cuestionó que algunos programas se diseñen sin la participación efectiva de los maestros y sin tomar suficientemente en cuenta las características de los centros educativos y sus comunidades.
El representante de la ADP sostuvo que las necesidades educativas varían entre centros, municipios, provincias y regiones, por lo que las estrategias de enseñanza deben responder a esas diferencias.
Asimismo, cuestionó la aplicación de determinadas secuencias didácticas cuando se convierten en instrucciones rígidas que predeterminan las competencias, actividades y recursos que debe utilizar el docente, sin considerar suficientemente su experiencia profesional ni las condiciones de sus estudiantes.
Para la organización magisterial, los maestros deben participar en la planificación y transformación de la enseñanza, en lugar de limitarse a ejecutar instrucciones elaboradas por las autoridades educativas.
La ADP entiende que mejorar los resultados requiere políticas integrales basadas en evidencia, formación continua, acompañamiento pedagógico y programas adaptados a las necesidades de cada comunidad educativa.
«Los responsables de la gestión educativa deben asumir los resultados como una oportunidad para revisar críticamente las decisiones adoptadas y corregir las deficiencias identificadas», concluyó De La Rosa.
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