El obispo de la Diócesis de Higüey abogó por la comprensión y el acompañamiento pastoral del fenómeno therian, marcando un claro contraste con la prohibición municipal anunciada el día anterior.
Monseñor Jesús Castro Marte aseguró que esta tendencia urbana no debe verse como una amenaza, sino como el síntoma de una profunda crisis de identidad en la juventud actual.
Esta postura religiosa difiere abiertamente de las declaraciones de la alcaldesa de Higüey, Karen Magdalena Aristy de Logroño, quien prohibió el acceso de estos grupos a los espacios públicos para preservar el orden local.
El líder católico analizó que la autopercibición animal representa un grito de pertenencia frente al debilitamiento de los referentes humanos en la sociedad moderna.
Apenas 24 horas antes de esta reflexión, la autoridad edilicia había rechazado contundentemente la presencia en su jurisdicción de las personas identificadas con esta corriente digital.
Frente a la controversia nacional generada tras el anuncio de un encuentro en la Zona Colonial, el prelado insistió en que la Iglesia debe evitar los señalamientos para enfocarse en restaurar la dignidad humana.
Finalmente, el obispo reconoció el impacto de las redes sociales en la importación de este movimiento, advirtiendo que aún se desconocen las verdaderas intenciones de sus promotores en el territorio dominicano.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota