Una empresa vinculada a una investigación de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU), desarrolla un apósito de espuma de silicona inyectable destinado a rellenar heridas traumáticas profundas y contribuir al control de infecciones.
Las pruebas de laboratorio han demostrado que la espuma antibacteriana de la empresa AleSac fue eficaz contra bacterias multirresistentes en menos de 120 minutos.
La tecnología se está desarrollando para heridas traumáticas graves, incluidas las lesiones por explosión y otras lesiones complejas en las que un tratamiento rápido de la herida puede ayudar a preservar el tejido.
La tecnología busca responder a una limitación de los apósitos convencionales: su dificultad para adaptarse a lesiones con cavidades irregulares.
AleSac ha sido aceptada en el programa estadounidense de aceleración de tecnología médica BioLab CATALYST, que le ofrecerá asesoramiento sobre requisitos regulatorios y posibles vías para introducir el producto en el mercado.
Cómo funciona la espuma inyectable
El prototipo emplea una pistola aplicadora que introduce una mezcla de silicona líquida directamente en la lesión. Al entrar en contacto con la herida, el material se expande y forma una espuma blanda que se ajusta a la cavidad.
A diferencia de los apósitos planos, el sistema pretende adaptarse a espacios profundos e irregulares. Sus desarrolladores también buscan que el material absorba el exudado —el líquido que se desprende de una herida— y limite la proliferación de microorganismos.
Según la información divulgada por los desarrolladores, las pruebas de laboratorio mostraron actividad contra bacterias multirresistentes en menos de 120 minutos.
La espuma también está diseñada para alterar la biopelícula bacteriana, una estructura que puede proteger a los microorganismos y dificultar el tratamiento de las infecciones.
Por lo pronto, un resultado de laboratorio no demuestra, por sí solo, que un tratamiento vaya a prevenir infecciones, evitar amputaciones o mejorar la supervivencia de los pacientes.
El camino hacia la autorización sanitaria
El programa estadounidense BioLab CATALYST permitirá que los desarrolladores reciban orientación sobre los requisitos regulatorios de Europa y Estados Unidos.
La iniciativa busca preparar a la empresa para una eventual solicitud de autorización ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
Anne Ladegaard Skov, cofundadora de AleSac, profesora y jefa de departamento de Ingeniería Química de la DTU, explicó que el proyecto partió de una pregunta sobre las limitaciones de los apósitos tradicionales para tratar heridas profundas.
La investigadora sostuvo que la tecnología pretende ajustarse a la forma de la lesión y favorecer el tratamiento de heridas complejas.
El siguiente desafío será determinar, mediante estudios adicionales, si el material puede efectivamente utilizarse de forma segura, cómo se retira de la herida y qué resultados ofrece frente a las alternativas existentes.
La resistencia bacteriana y el tratamiento de heridas
La resistencia a los antimicrobianos constituye un problema de salud pública porque reduce la eficacia de los medicamentos utilizados para combatir determinadas infecciones. La Organización Mundial de la Salud considera esta amenaza una prioridad sanitaria mundial.
Acento ha publicado diversas informaciones relacionadas con la resistencia bacteriana y las técnicas de tratamiento de heridas, entre ellas las sikguientes:
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