En Reino Unido comienza este lunes en Londres una cumbre de dos días dedicada a la lucha contra la inmigración ilegal. El Primer Ministro británico, Keir Starmer, quiere hacer frente a las bandas para frenar el fenómeno de las travesías ilegales del Canal de la Mancha. Esta tarde se espera en la capital inglesa a representantes de unos cuarenta países. Entre ellos se encuentra el Ministro del Interior francés, Bruno Retailleau.
Con información de la corresponsal de RFI en Londres, Sara Menai
Es la primera cumbre de este tipo que se celebra en el Reino Unido. Este lunes, representantes de Francia, Alemania, China, Estados Unidos e Interpol se reúnen en Clarence House, en el centro de Londres, cerca del número 10 de Downing Street.
El primer ministro británico, Keir Starmer, pidió unidad internacional para "eliminar las redes de tráfico de personas de una vez por todas", en el inicio de una cumbre de más 40 países en Londres sobre migración clandestina.
"Solo podemos eliminar las redes de tráfico de personas de una vez por todas si trabajamos juntos, porque estas redes se aprovechan la fallas (de cooperación) entre nuestras instituciones y enfrentan a las naciones entre sí", estimó.
Desmantelar las redes
En el orden del día: la cooperación entre Estados para desmantelar las redes de tráfico de inmigrantes, en particular hacia el Reino Unido y los países de la Unión Europea.
Keir Starmer, que ha hecho de la lucha contra la inmigración ilegal una de las principales prioridades de su mandato, sentó las bases de esta cumbre. “Sólo podremos eliminar de una vez por todas las redes de traficantes si trabajamos juntos. Porque este comercio de desgracias explota las fisuras entre nuestras instituciones, enfrenta a nación contra nación y se aprovecha de nuestra incapacidad para unirnos políticamente”, declaró el Primer Ministro británico.
La cumbre, el lunes y el martes, reúne a representantes de países de origen de los migrantes, como Vietnam e Irak, así como de tránsito, como los balcánicos europeos, a funcionarios de organizaciones internacionales de policía, como Interpol, Europol, o el jefe de Border Force, la agencia responsable de las operaciones de control fronterizo en el Reino Unido.
Un primer ministro bajo presión
La lucha contra estas bandas es una de las prioridades del gobierno laborista, que llegó al poder en julio, tras comprobar que más de 157.000 migrantes llegaron de forma irregular en los últimos siete años a Reino Unido, cruzando el canal de la Mancha, que separa las costas francesas y británicas, en pequeñas embarcaciones. Desde enero, según el Ministerio del Interior británico, 5.840 personas lo han cruzado a bordo de pequeñas embarcaciones, un nuevo récord para el período.
Ante ascenso de la extrema derecha británica en las encuestas, el Primer Ministro británico se encuentra bajo presión.
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