Con la corresponsal de RFI en Moscú, Anissa El Jabri.
Técnicamente, lo que la justicia rusa declaró “extremista” es el “movimiento social internacional Memorial”, es decir, una estructura que en realidad no existe, algo que nadie pudo rebatir ante la Corte. El abogado de la ONG intentó participar en la audiencia, pero fue expulsado de la sala.
En todo caso, esta sutileza jurídica implica algo evidente: tiene como blanco real Memorial, todas las personas vinculadas a la organización y cualquiera que se interese en su trabajo.
La ONG ya había anticipado esta decisión y recomendó a cualquiera que esté en Rusia, o planee viajar allí, dejar de hacer donaciones, compartir información o seguir en redes sociales a organizaciones relacionadas con Memorial.
El Comité Noruego del Nobel expresó este jueves su preocupación por el fallo, considerando que calificar a Memorial de “extremista” “constituye un ataque a los valores fundamentales de la dignidad humana y la libertad de expresión”.
En la misma lista que el EI o Alexéi Navalni
La etiqueta de “extremista” es la más grave que existe en Rusia, todavía más dura que la de “indeseable”, que ya implica una prohibición total.
En la lista de extremistas y terroristas, que es una sola y misma lista en Rusia, figuran organizaciones como el Estado Islámico, el Frente al-Nusra, así como el nombre de Alexéi Navalni, pese a las reiteradas peticiones para retirarlo desde que murió hace más de dos años en la prisión del Ártico donde estaba recluido.
La decisión de la Corte Suprema es la última etapa de un proceso de marginación. En el invierno de 2021, el Centro de Derechos Humanos Memorial y la asociación educativa International Memorial fueron disueltos.
El tribunal dio entonces razón a la fiscalía, que acusaba a estas organizaciones de no respetar la ley sobre los “agentes extranjeros”.
Un integrante de Memorial, que aún permanece en Rusia, describió la decisión desmedida con esta metáfora: “Es como fusilar a alguien por no cruzar por el paso de peatones”.
En diciembre de 2021, Memorial International también fue condenada por un cargo mucho más grave: “falsificación de la memoria histórica, creación de una imagen falsa de la URSS y difamación de la memoria de la Gran Guerra Patria”.
Asesinatos y arrestos de periodistas
La organización, que ganó el Premio Nobel de Paz en 2022, fue fundada en 1989 y desde hace más de 30 años se dedica a preservar la memoria de las represiones bajo la Unión Soviética.
A esta primera misión, Memorial sumó otra, la de investigar violaciones contemporáneas de derechos humanos, por ejemplo en Chechenia o en Siria. Algunos de sus miembros pagaron ese trabajo con su vida, como Natalia Estemírova, secuestrada a plena luz del día y ejecutada de un disparo en la cabeza en 2009, en Grozni.
Dirigida por otro Nobel de paz ruso, Dmitri Murátov, la redacción de Nóvaya Gazeta, en Moscú, fue allanada este jueves al mediodía por hombres enmascarados de los servicios especiales. Uno de sus periodistas fue detenido.
El compromiso de este medio independiente, en particular en la cobertura de las violaciones de derechos humanos en Chechenia, ya le ha costado la vida a varios de sus colaboradores. Entre ellos, Anna Politkóvskaya, asesinada en octubre de 2006 en su edificio en Moscú.
El periódico, que antes se publicaba varias veces por semana, dejó de difundirse en papel al introducirse la censura militar al inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania, en febrero de 2022. Sin embargo, Nóvaya Gazeta sigue existiendo en internet.
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