La República Islámica continúa desafiando a Washington: "Sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía", afirmó Mohamad Baqer Qalibaf en una publicación en X.
Qalibaf, que también es el presidente del Parlamento iraní, señaló que las acciones de Estados Unidos y sus aliados han puesto en riesgo la seguridad de la navegación en el estrecho, clave para el comercio mundial de petróleo y gas, pero aseguró que su "presencia maligna disminuirá".
En medio de una nueva escalada, la naviera danesa Maersk, número dos del transporte marítimo mundial, anunció el martes que uno de sus barcos, el Alliance Fairfax de bandera estadounidense, atravesó el estrecho de Ormuz escoltado por las fuerzas de Washington.
El navío llevaba atascado en el Golfo desde febrero y se le "ofreció la oportunidad" de salir en compañía del ejército estadounidense. "Posteriormente, el buque abandonó el Golfo Pérsico acompañado por medios militares estadounidenses" el 4 de mayo, informó la empresa:
"El tránsito se realizó sin incidentes y todos los miembros de la tripulación están sanos y salvos", añadió.
El lunes, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), la instalación petrolera de Fuyaira, una de las pocas accesibles en la región sin pasar por el estrecho, fue atacada por un dron que provocó un incendio. Tres ciudadanos indios resultaron "moderadamente heridos", según las autoridades locales.
Estos ataques, los primeros dirigidos contra instalaciones civiles en un país del Golfo desde la entrada en vigor de un alto el fuego el 8 de abril entre Washington y Teherán, han reavivado los temores de los mercados, donde los precios del petróleo se dispararon.
Un petrolero de la empresa estatal Adnoc también fue atacado por dos drones iraníes.
Llamado a desescalar
En este contexto, Reino Unido, Francia, Alemania, la Unión Europea y Arabia Saudita urgieron una desescalada en Oriente Medio.
El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que "la escalada debe cesar", mientras el canciller alemán, Friedrich Merz, escribió en X que "Teherán debe volver a la mesa de negociaciones y dejar de tener a la región y el mundo de rehenes".
Las divergencias siguen siendo importantes entre Washington y Teherán, y los intentos de reactivar las negociaciones han fracasado hasta ahora, a pesar de una primera reunión directa en Islamabad el 11 de abril.
Teherán indicó el domingo que había recibido una respuesta de Washington, que no se ha hecho pública, a su última propuesta de acuerdo.
El ministro estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, deberá brindar el martes una nueva conferencia de prensa sobre las operaciones en Oriente Medio.
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