"Nueve personas murieron en la capital tras el ataque enemigo", anunció el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, quien añadió que 28 resultaron heridas. "Se registraron incendios y daños en cinco distritos de la capital", entre ellos Solomianski, donde murieron dos personas y "un edificio residencial de cinco pisos quedó parcialmente destruido y se incendió", indicaron los servicios de emergencia ucranianos en Telegram.
Oksana, habitante de Kiev, contó a la AFP que escuchó "explosiones realmente aterradoras". "Después, los cristales empezaron a caer como la lluvia, la gente comenzó a salir y las explosiones continuaban", afirmó.
Del lado ruso, el Ministerio de Defensa aseguró que los ataques "de alta precisión" contra Kiev y su región tenían como objetivo "empresas del complejo militar-industrial y centros logísticos en Ucrania".
La noche anterior, ocho personas perdieron la vida, entre ellas seis miembros de una misma familia, cerca de la ciudad central de Krivói Rog. Otras dos murieron en bombardeos en Kiev y Poltava.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que, según información preliminar, uno de los misiles usados era de fabricación norcoreana.
Sistemas Patriot
El bombardeo de la capital ucraniana sucede en un momento en que el presidente estadounidense, Donald Trump, duda si autorizará a Ucrania la fabricación de sistemas Patriot, misiles guiados que pueden eliminar aviones, helicópteros y misiles balísticos y de crucero de alta velocidad que se encuentren incluso a una altura de 20 kilómetros y a una distancia de 60 kilómetros.
"Ucrania necesita urgentemente sistemas adicionales de defensa antiaérea y antimisiles, así como misiles interceptores. La rapidez en la toma de decisiones y en las entregas es crucial", escribió este sábado en X el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga.
Trump, quien a principios de julio había expresado su disposición a autorizar a Ucrania a producir sistemas de defensa Patriot para contrarrestar los ataques con proyectiles balísticos rusos, volvió a matizar esa posibilidad el viernes. Zelenski "quisiera tener sistemas Patriot y le gustaría tener (misiles) Tomahawk", pero “debemos tener mucho cuidado antes de permitir que alguien las produzca".
"No hemos dado nuestro visto bueno. Lo estamos discutiendo", resaltó.
Trump había dicho el jueves al diario Financial Times que no estaba "seguro" de dar luz verde a Kiev para la producción de estos interceptores, los únicos capaces de derribar los misiles balísticos rusos.
El jueves, Varsovia acusó a Moscú de ser responsable del lanzamiento de un misil que se estrelló en Polonia sin causar heridos, durante los ataques masivos contra Ucrania, mientras que la OTAN prometió "tomar todas las medidas necesarias para defender (su) territorio".
Por su parte, Ucrania intensifica los ataques contra ciudades rusas alejadas de la frontera, una campaña que, según Kiev, tiene como objetivo infraestructuras, en particular las petroleras.
Con AFP
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